A México 86 llegamos peor

Ezequiel Fernández Moores
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3 de junio de 2018  

Qué Mundial vamos a ver: Ezequiel Fernández Moores cree que será "el último de los Mundiales románticos" y pide justicia para el mejor jugador del mundo, a quien Juan Pablo Varsky le prende una vela mientras escribe de azar y de chauvinismo. Diego Latorre opina que los conservadores quedarán relegados frente a un fútbol rico y atractivo. Antes de Rusia, sueños y expectativas de tres columnistas de lujo de LA NACION

Rusia 2018, vayamos sabiéndolo, será algo así como el último de los Mundiales románticos. Qatar, la Copa siguiente, en 2022, será ciencia ficción en el desierto. Y en 2026, las selecciones participantes subirán de 32 a 48. La FIFA parece dispuesta a arruinar lo único que acaso ha hecho bien en toda su historia.

Cuidemos pues a Rusia. Cuentan que la nueva pelota de Adidas, Telstar 18, de vuelo incontrolable y recubierta de una fibra plástica que dificulta el agarre, ayudará a que suba la media de 2,7 goles por partido que vimos en Brasil. La pelota más veloz, eso sí, parará cada vez que los jueces recurran al VAR. El video arbitraje que debutará en Rusia eliminará algunas sospechas, pero seguramente reabrirá otras. La polémica es inherente al fútbol.

Rusia 2018, como todos los Mundiales, ofrecerá partidos más entretenidos en primera fase. En los partidos siguientes, por su carácter eliminatorio, crecerá la tensión. "Cuanto más hay en juego -dice un viejo dicho- menos se juega". Argentina, aún con sus dudas, parte como favorita a ganar su Grupo C ante Islandia, Croacia y Nigeria. Si lo hace, su rival en octavos podría ser el Perú de Ricardo Gareca. Y en cuartos sería España. La misma España que nos goleó 6-1 en el último amistoso de Madrid.

Fue una derrota que sacudió a la Selección de Jorge Sampaoli. Por primera vez en mucho tiempo, Argentina estará fuera del lote de principales favoritos. España nos volvió a recordar que nuestra selección tuvo tres técnicos distintos en la eliminatoria y que se clasificó al Mundial en el último partido y gracias a Leo Messi. Argentina está cuarta en la tabla histórica de los Mundiales, sólo superada por Brasil, Alemania e Italia. Pero llega con demasiadas dudas a Rusia. Es cierto, peor llegó la Selección a México 86 y ese terminó siendo el Mundial de Diego Maradona. Ojalá Rusia 2018 sea, por fin, el Mundial de Messi. Sería alegría popular en la Argentina, justicia para el mejor jugador y confirmación de que el fútbol, aún hoy, sigue siendo a veces una caja de sorpresas.

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