Mayo cerró con la mayor devaluación del peso en dos años y medio

Fuente: Archivo - Crédito: Archivo
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31 de mayo de 2018  • 16:41

El peso cerró el mes de mayo con su mayor devaluación frente al dólar en dos años y medio, desde la salida del cepo cambiario.

Se depreció entre 21,5% y 22,2% frente a esa divisa (según se considere el valor mayorista o minorista, respectivamente) con lo que, junto a la lira turca, resultó la moneda más castigada en el mes que concluye y en el año. Pero en el mercado nadie duda que de no mediar la acción coordinada del Banco Central (BCRA) y los ministerios de Finanzas y Hacienda, que logró contener desde mediados de mes la corrida desatada contra el peso, nuestra moneda tenía hubiera encabezado mucho más cómodamente ese inquietante ranking.

Lo concreto es que quien compró un dólar hoy (y sólo si lo hizo al precio promedio de $ 25,51 que relevó el BCRA) debió pagar por él $4,63 más que los que había necesitado (20,88, según la misma fuente) para hacer la misma operación el último día de abril. Y la empresa, el operador profesional o el gran inversor que hoy lo pagó a $ 24,96 (apenas 3 centavos más que ayer sólo gracias a que el Banco Nación volvió a ubicarse como principal oferente del mercado para evitar un salto mayor que lo lleve a desafiar el techo de $ 25 que le fijó desde hace 15 días el BCRA), necesitó 4,42 pesos más.

La devaluación del peso resultó apenas un tercio inferior a la del 35% que nuestra moneda había registrado en diciembre de 2015, es decir, después del final del cepo cambiario que mantuvo artificialmente su precio por más de 4 años.

Los paralelismos en el ataque particularmente virulento que sufrieron el peso argentino y la lira se pueden rastrear en las vulnerabilidades con que ambas economías llegaron al cambio global de clima financiero.

Turquía tuvo en 2017 un déficit de cuenta Corriente que "representó 5,4% del PBI y fue superior al argentino. Pero presenta mejores indicadores fiscales que nuestro país y una inflación elevada para los parámetros internacionales (10%) pero muy inferior a la argentina" explicó en un reciente informe el economista y consultor Federico Muñoz.

Pero las similitudes van más allá y llegan al punto de abrumar.

"La delicada situación de Turquía fue agravada por tropiezos recientes en la gestión económica; en particular, por un evento con ciertas reminiscencias a lo ocurrido en Argentina: la pérdida de independencia del banco central turco. Su presidente Recep Erdogan, que enfrenta el 24 de junio elecciones parlamentarias, operó para que se abstuviera de endurecer la política monetaria en plena campaña electoral. Pero, esa interferencia terminó jugándole en contra, porque al recrudecer las turbulencias financieras globales, se agudizó la desconfianza en la Lira turca, lo que forzó al Central a subir de apuro en 300 puntos las tasas de interés para neutralizar lo que amenazaba con convertirse en una furiosa corrida cambiaria", relata Muñoz.

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