Los vinos de $200 son las etiquetas de moda en el país

Se convirtieron en un boom de ventas por su buena ecuación entre precio y calidad; los millennials impulsan el segmento
3 de junio de 2018  

Se dice que no siempre un buen vino debe ser evaluado según su precio, pero, al menos por el momento, los argentinos parecen haber sopesado las opciones en la balanza entre valor y calidad para dar su veredicto: las etiquetas de moda son aquellas que cuestan en promedio $200, sobre todo para aquellos que recién se acercan a esta bebida.

Esta tendencia no es muy lejana a lo que pasa en el mundo. El segmento se denomina "Popular Premium" y es un verdadero motor de consumo. La influencia de los millennials en regiones como Asia, Europa y América del Norte ha sido bien cubierta en los últimos años y ahora comienza a ocurrir acá.

Alberto Arizu, director Comercial de Bodega Luigi Bosca | Familia Arizu y presidente de Wines of Argentina, comenta que los vinos de esta gama de precios son un boom porque hacen un buen balance entre precio y calidad, resultando en una apuesta segura. "Sobre todo, para los consumidores que recién arrancan a beber o para aquellos que buscan un vino más cotidiano. Hay que tener en cuenta que actualmente 30% de los consumidores de vinos son millennials", afirma.

A la hora de comprar estos jóvenes saben que hay muchos vinos y muy buenos, a precios accesibles. Y Arizu cree que es ahí donde está el punto: hay diversas ocasiones de consumo y no es necesario gastar de más, sino que hay que saber elegir. "Bodega Luigi Bosca posee una línea que sigue estos parámetros, La Linda, que tiene vinos que están entre los $215 y los $275", señala.

En ese contexto, no suena raro que ese segmento sea uno de los más exportados por las bodegas locales. Según Caucasia, empresa líder en información sobre las exportaciones vitivinícolas de la Argentina y Chile, en 2017, el volumen al que pertenece esta franja de precio creció 6%, mientras que el total de vinos fraccionados en botella cayó un 3,8%.

En el mercado interno, en tanto, si se abre levemente la franja de precios y se busca entre $150 y $250, se puede ver que el segmento acapara el 30% de las ventas. En esa categoría, hay mucha concentración la plaza doméstica en los primeros 10 jugadores que representan 70% de la comercialización.

Rafael Squassini, director Comercial de Bodega Dante Robino, dice que la de $200 es una categoría en la que la elasticidad de la demanda no se ve afectada por la crisis de consumo, y los vinos de este segmento de precios tienen una excelente relación precio calidad. "La oferta y la demanda encuentran en esta categoría muy buenos resultados, y proyección de crecimiento", opina.

En Finca Sophenia exhiben en esta categoría a Altosur ($220). Roberto Luka, fundador y presidente de esta bodega, explica que en la Argentina el principal mercado de Altosur (seguido por Estados Unidos, Reino Unido y China) ha tenido un buen crecimiento en los últimos tres años y esperan en 2018 un incremento del orden 20%. "En el mercado externo donde se vende alrededor del 75% de las botellas de Altosur, los crecimientos esperados o menos ambiciosos. (5% a 7%) anual", precisa el ejecutivo.

Para Guillermo Barzi, director Comercial de Humberto Canale, en esta franja de vinos de muy buena calidad, el factor relación precio calidad es clave, al igual que la presentación y el packaging. "Además, la marca y la distribución comienzan a tener el rol mas importante. Este año las perspectivas son de crecimiento en el mercado interno y en la exportación también", destaca.

Según explica Inés González, especialista en potenciar marcas de bodegas, el auge de los vinos de $200 hay que ubicarlo en el siguiente contexto: "Los actuales hábitos de consumo cotidiano van llevando las decisiones de compra a un ámbito mas inteligente, racional y austero donde la relación calidad precio juega un papel preponderante al momento de elegir un producto que asegure la mejor ecuación".

En Bodegas Bianchi abren un poco más el espectro y apuntan a vinos de entre $150 y $250."Esta es una franja donde la industria cayó menos versus otros segmentos, un segmento altamente competitivo donde es importante el vinculo de la marca con el consumidor y donde las bodegas debemos ser muy claras en el mensaje", subraya Adrián Cura, gerente de Marketing de Bodegas Bianchi.

En tanto, Victoria Maza, gerenta de Marketing de Bodega Esmeralda, comenta que la franja de precio en cuestión es un segmento que, a pesar de haber mantenido su volumen en 2017, es muy atractivo debido a que la rentabilidad de las marcas que lo componen es interesante."Las principales marcas de este segmento (según Nielsen, el top ten representa el 65% del volumen del segmento), son en su mayoría propuestas clásicas que se han mantenido a lo largo del tiempo. Es ahí donde encontramos que la propuesta de Esmeralda ofrece una nueva alternativa ajustada a los nuevos estilos de vinos que busca el consumidor", destaca la ejecutiva.

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