¡Tinelli, todavía no te hagás los rulos!

Carlos M. Reymundo Roberts
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2 de junio de 2018  

El mundo se ha vuelto loco, totalmente loco. Trump les declara la guerra comercial a sus aliados, y lo hace siguiendo un consejo de Macri: les subió las tarifas. En España, mientras el Congreso lo echaba a Rajoy, Rajoy se encerró ocho horas en un restaurante a comer manjares y fumar puros; la moción de censura contra el presidente fue celebrada por el partido chavista Podemos al grito de "Sí, se puede", sin pagarle derecho de autor a Durán Barba. En Italia, cuya crisis política no puedo explicar porque no la entiendo, asumió, o eso parece, un gobierno populista, antisistema y xenófobo liderado por un tipo sin experiencia política; antes habían elegido, solo por un ratito, a un execonomista del FMI (otro consejo de la Casa Rosada). En Londres, Harry y Meghan devuelven regalos por un valor de 8 millones de euros, no sé si por su origen desconocido o porque no les entraban en la casa. Y en medio de este delirio que atraviesa las fronteras, los argentinos no podíamos dejar de dar la nota: en el recinto del Senado, Pichetto le pidió a Macri que vetara la ley de tarifas que él, Pichetto, estaba defendiendo.

"Haga lo que tenga que hacer", le dijo. Inútil, porque Macri ya lo había hecho. Ya había firmado el decreto. Parece que cuando las leyes son muy malas, impresentables, corresponde vetarlas antes de que las aprueben.

Desde los mejores años del kirchnerismo que esta columna no tenía tantos insumos. El célebre humorista norteamericano Art Buchwald dijo una vez que su laburo era muy fácil: "Todo el gobierno trabaja para mí". Esta semana, toda la dirigencia política trabajó para este espacio de reflexión profunda sobre la argentinidad. Repasemos. El canciller Faurie fue a visitar al Papa en son de amistad y acercamiento, y el Papa le echó flit con un frío saludo protocolar; en la foto le leo los labios a Francisco: Faurie, fuera de aquí. Macri la trató a Cristina de loca, y Cristina le contestó que era un "machirulo", que no sabemos muy bien qué significa, ella tampoco, pero suena horrible; acaso el problema esté en la rima. Esta Kirchner, Cristina, despotrica contra el tarifazo mientras otra Kirchner, Alicia, sube 700% las tarifas en Santa Cruz. Un grupo de intendentes peronistas intentó convencer a María Eugenia Vidal para que el año próximo se postule por el PJ; dicen que los sacó corriendo, entre otras cosas porque sospechaba que había algún micrófono escondido; no olvidemos que la SIDE fue creada por Perón, que fundamentalmente desconfiaba de los peronistas. Al exponer en el Congreso, el padre Pepe Di Paola dijo que el aborto era una imposición del FMI, una suerte de ajuste por otros medios; querido Pepe, habiendo tantos argumentos... Sigamos con el Fondo: el líder piquetero Juan Grabois instó a una rebelión popular contra el acuerdo que va a firmar el Gobierno; ojalá que una iniciativa tan violenta y destituyente no llegue a oídos del Papa, que acaba de recibirlo en Santa Marta; no me hace falta ver la foto para leerle los labios: "¡Juan, cuídenme a Mauricio!". El lunes, Pagni deslizó en Odisea Argentina que Marcelo Tinelli podría desembarcar en la política. Bailando por un sueño en la cubierta del Titanic.

Creo que lo de Tinelli no hay que tomárselo en broma. Me cuentan que ya se ha reunido con Duhalde y con algún otro dirigente del PJ. Hoy, por primera vez en dos años y medio, el peronismo empieza a sentir que "sí, se puede" con Macri. Se le anima, como acaba de verse con la ley de tarifas, que no fue una ley, sino un ensayo de reunificación comandado por Massa y el kirchnerismo. Ensayo que Pichetto no pudo o no quiso parar. Pero el peronismo no tiene candidato. Digo, tiene a Cristina, que es como tener a Rajoy. Y Tinelli no tiene partido. No sé si me siguen... ¿Será posible una confluencia de intereses? Se lo pregunté a un intelectual del PJ (aclaro: no es Capitanich) que está trabajando para el Peronismo Federal, y me contestó: "No lo descartaría. Mide bien". ¡Mide bien en el rating! Le planteé otra objeción. Marcelo quiso llevar al jurado del "Bailando..." a Nicole Neumann y fracasó. "¡Imaginate cuando no pueda completar el gabinete!" Se me rió en la cara: "Qué poco sabés de farándula y de política. Ella le pidió una bocha de guita y él se negó. En tiempos de ajuste y austeridad, es el perfil que estamos necesitando".

Es cierto que la obligación de la hora es la austeridad, y el Gobierno ya está predicando con el ejemplo. El Banco Central va a reducir el plantel de choferes. Quizá sería mejor reducir el plantel de directores, pero parece que los choferes ganan más: arriba de 200.000 pesos. Con esos sueldos, lo que deberían conducir es el banco. Igual, no deja de ser una buena señal, a la que podrían seguirle otras: tomar menos café, bajar la cantidad de fotocopias y usar las escaleras y no los ascensores.

Sí, el mundo está muy loco. Un periodista disidente ruso del que se anunció que había sido asesinado el martes se presentó en una conferencia de prensa en Kiev. Lucía saludable. Acá, mucho cuidado con darlo a Macri por vencido. Es tozudo, odia perder y va a presentar batalla. Nada de irse a fumar puros a un restaurante mientras el peronismo urde zancadillas, movilizaciones y paros generales.

Tinelli, paparulo, todavía no te hagás los rulos.

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