srcset

Las grandes canciones

"Chain of Fools", la canción que convirtió a Aretha Franklin en la reina del soul

Alejandro Lingenti
(0)
30 de julio de 2018  • 00:05

La historia de la música popular está llena de casos en los que un productor tiene una relevancia determinante en la carrera de un artista. El de Jerry Wexler con Aretha Franklin es una notoria. Después de trabajar algunos años como periodista musical, Wexler se asoció a Atlantic Records en 1953 y fue uno de los artífices de la transformación de esa compañía en uno de los gigantes del mercado estadounidense. Fue su trabajo con Aretha el que lo consagró definitivamente , sobre todo porque consiguió establecer un horizonte nítido para esa jovencita de 25 años que en Columbia no terminaba de decidirse por el rhythm & blues y el pop más estándar.

Chain of fools - Aretha Franklin - Fuente: YouTube

2:41
Video

En 1967, el soul ya había logrado sobrepasar las ridículas barreras de la segregación racial y se había afirmado como un género que los blancos también consumían masivamente. Era un buen momento para aprovechar ese contexto, y Wexler fue directo al grano: el tercer álbum que grabó con Aretha para el sello, lanzado a principios del 68, se llamó elocuentemente Lady Soul, con la idea de proponer a la cantante de Memphis como la nueva reina del género, luego de propiciar su fogueo y consolidación en dos excitantes discos previos, I Never Loved a Man the Way I Love You y Aretha Arrives, que arrancaba con un cover de la "Satisfaction" de Jagger y Richards recargada de groove. Era evidente que Wexler quería construir un nuevo perfil para la vocalista. Y la convicción que lo guiaba quedó traducida en esa altísima productividad: tres discos en el curso de un año para restaurar el rol de mujer fuerte, contestataria y cero sumisa que era moneda corriente en la escena del blues unos años antes, y al mismo tiempo proponerla como contracara del liviano optimismo juvenil del sello Motown en esa época.

La historia de una canción icónica de la gran artista
La historia de una canción icónica de la gran artista Fuente: Archivo

Y para abrir el fuego en Lady Soul, la elegida fue "Chain of Fools", una canción tan incendiaria en la voz de Aretha como lo había sido un tiempito antes "Respect", pero con el añadido de que esta vez fue ella quien la convirtió en un hit inoxidable y no otro artista (Otis Redding ya había popularizado "Respect" un par de años antes). Naturalmente que es la personalidad y la abrumadora cantidad de matices de la interpretación de Aretha lo que reluce en el tema, pero el entorno es inmejorable: la sinuosa guitarra de Joe South -un músico blanco de Atlanta que tocó nada menos que en Blonde on Blonde de Bob Dylan- define el pulso de una canción marcada a fuego por los adhesivos coros en cascada de las Sweet Impressions.

De 1972 a 2018: la transformación de Aretha Franklin a través de los años

1:10
Video

La historia de la canción es singular: Don Covay, un cantante y compositor de Carolina del Sur que, igual que Aretha, era hijo de un predicador de la Iglesia Bautista, la compuso cuando era apenas un preadolescente y cantaba gospel con sus hermanos en el templo religioso de su pueblo. Cuando Wexler decidió incorporarla al catálogo de Atlantic pensó primero en Redding, pero finalmente optó por grabarla con Franklin y colocarla como primer track de Lady Soul. Acertó, no hay dudas. Aretha le insufló a su famosa versión (estuvo cuatro semanas al tope de los charts norteamericanos y ganó dos premios Grammy) ese entramado de carnalidad, angustia, espiritualidad, pasión y erotismo que la erigió en una artista fabulosa.

La sólida base rítmica de los Muscle Shoals (una banda de músicos blancos que trabajaba habitualmente en Alabama y con la que hubo problemas cuando uno de sus integrantes intentó seducir a Aretha) también potenció al tema, que en un momento quedó envuelto en una controversia pública por un supuesto plagio (y hay que admitir que hay una similitud importante con "Pains Of Life", interpretada por el Reverendo Elijah Fair y The Sensational Gladys Davis Trio, un ignoto grupo de gospel de Houston, Texas), pero finalmente pasó a la historia como uno de los más emblemáticos de la extensa carrera de Aretha, que se retiró de los escenarios en 2017.

Cincuenta años más tarde, esa canción vibrante en la que una mujer dolorida se autoproclama resignadamente como un eslabón más en la cadena de amoríos de un desprejuiciado donjuán, resuena tan poderosa como entonces. Haciendo equilibrio entre las euforias propias de la exaltación religiosa y la celebración pagana, Aretha brilla y sigue sonando como la mayor lady del soul.

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.