Investigadores argentinos hallaron fallas en el diagnóstico de demencia

Fuente: LA NACION
Nora Bär
(0)
5 de junio de 2018  • 13:32

Un estudio realizado por científicos de la Unidad Ejecutora de Estudios en Neurociencias y Sistemas Complejos (Enys, del Conicet, el Hospital El Cruce y la Universidad Arturo Jauretche), sugiere que las herramientas en uso para la evaluación y diagnóstico de la demencia no resultan eficientes para valorar a la población vulnerable atendida por el PAMI en las inmediaciones del hospital, en Florencio Varela.

"La atención de estos pacientes es un verdadero desafío", explica la neuropsicóloga Patricia Solís, primera autora del trabajo que también firman ulieta Lisso, Nancy Medel, Zulma Sevillano, Silvia Kochen.

Hace aproximadamente tres años, el Hospital El Cruce, un centro de referencia con infraestructura y un equipo de profesionales de alto nivel, creó un servicio de atención de afiliados a PAMI en especialidades médicas para paliar las carencias de la zona, en la que solo habían médicos generalistas.

Silvia Kochen, directora del Enys, en el Hospital El Cruce
Silvia Kochen, directora del Enys, en el Hospital El Cruce

"En esta sección, llamada "asistencia médica integral" (AMI), nosotros recibimos pacientes con distintas dolencias neurológicas, pero también con deterioro cognitivo mínimo y demencia -puntualiza Solís-. También creamos una 'clínica de la memoria'".

De este primer estudio en 366 personas de 60 años o más (de las cuales el 78% fueron mujeres con una edad promedio de 70,6 años), que se presentó en forma de poster durante la reunión realizada recientemente en el país por el Global Brain Health Institute, surgió claramente que no es lo mismo evaluar cognitivamente en una gran ciudad o en contextos de vulnerabilidad social.

"El 29% de la población que estudiamos tenía entre cero y tres años de escolaridad. Y el 39% había llegado solamente hasta séptimo grado -subraya Solís-. En una comunidad con tan bajo nivel de instrucción es todo un desafío aplicar las evaluaciones recomendadas por las guías de neurología. Sobre todo, en lenguaje y función ejecutiva, muy íntimamente relacionados con el intercambio cultural".

Según Pablo Richly, director del Centro de Salud Cerebral de Quilmes, que no participó en este estudio, "Es una realidad que gran parte de los tests cognitivos están validados para la alta educación (12 o más años) y es muy limitado lo que hay para baja educación. Son pocos los tests validados en la Argentina. Es muy difícil interpretar adecuadamente una evaluación cognitiva en personas con muy alto o muy bajo funcionamiento cognitivo de base. Ahí es donde la evaluación funcional pasa de importante a imprescindible".

Entre otros hallazgos, también se vió que un 30% de la población estudiada había recibido medicación para la demencia, sin haber siquiera recibido el diagnóstico, simplemente porque habían concurrido al médico clínico reportando problemas de memoria y a pesar de que esos fármacos tienen efectos adversos.

Por último, otra sorpresa que deparó el trabajo fue que casi ninguno de los pacientes que participaron estaba institucionalizado. "Personas que en las evaluaciones obtenían resultados compatibles con 'demencia', venían solos, hacían sus compras, vivían en forma autónoma", agrega Kochen, investigadora del Conicet, directora del Enys y la única integrante argentina del GBHI, una colaboración entre la Universidad de California en San Francisco y el Trinity College de Dublin cuya misión es mejorar la salud cerebral y retrasar la demencia en todo el mundo.

"Viven solos, pero con el hijo en el piso de arriba, la nuera en el terreno de atrás, el otro hijo enfrente... -completa Solís-. Hay un monitoreo familiar que contiene, vemos una vida comunitaria muy rica y que en la grandes ciudades no se observa".

Para mejorar la atención a estos pacientes, el equipo empezó a trabajar con operadores de la zona. "Estamos buscando indicadores en estudios de imágenes para hacer el diagnóstico precoz -explica Kochen-.También nos interesa analizar qué hacer cuando se diagnostica, sobre todo deterioro cognitivo mínimo, cómo aprovechar esa ventana de oportunidad con actividades sociales y recreativas. Y trabajar en la formación de los médicos de cabecera, porque es sorprendente que un médico haga una resonancia e indique medicación específica para la demencia, pero no sepa hacer un 'Mini-mental', que en cinco minutos permite, si no hacer un diagnóstico, al menos saber dónde uno está parado". El Mini-mental state examination o Mini prueba del estado mental (MMSE, por sus siglas en inglés) es una evaluación muy breve, de escritorio, basada en algunas preguntas.

"Antes, la demencia asociada con el envejecimiento era un problema 'de ricos', pero en la población que llega a envejecer en situación de vulnerabilidad también empiezan a aparecer un porcentaje de individuos que padecen este cuadro -dice Kochen-. Y con poco se les puede mejorar la calidad de vida. Por ejemplo, no recetando medicación que no les sirve o explicándoles a los cuidadores que los pacientes no reaccionan de cierta forma para molestarlos, sino porque sufren los síntomas de una enfermedad. Ya con estas cosas se puede contribuir".

Hace algunas semanas, una delegación del GBHI (integrada por investigadores y becarios de Irlanda, España, Francia, Brasil, Perú, Egipto, Colombia, México, Holanda, Estados Unidos, Israel, entre otros), en el marco del Congreso de la Asociación Internacional de Alzheimer (AAIC), que por primera vez se realizó en Buenos Aires, visitó el Hospital El Cruce para conocer cómo se diagnostica y se evalúa la demencia en la Argentina . El GBHI es parte de "Atlantic Philanthropies", una de las organizaciones más importantes del mundo dedicada a apoyar proyectos de equidad y trabaja para reducir la escala y el impacto de la demencia en todo el mundo mediante la capacitación y el apoyo a una nueva generación de líderes para traducir la evidencia de la investigación en políticas y prácticas efectivas.

Por: Nora Bär

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.