El boom del trap: de Youtube al Gran Rex... y al Luna Park también

Seven Kayne y Khea, dos de los traperos que se presentan hoy en el Mueva Fest, en el Gran Rex
Seven Kayne y Khea, dos de los traperos que se presentan hoy en el Mueva Fest, en el Gran Rex
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8 de junio de 2018  • 00:11

Después de un paso muy exitoso, hace apenas unos días, por Córdoba y Rosario, el Mueva Fest llega al Gran Rex. Esta noche a las 20, un teatro colmado (las entradas ya están agotadas) será testigo del presente artístico de algunos de los protagonistas de uno de los fenómenos de masividad más notables de la música popular argentina actual, el trap . Khea, Ecko, Cazzu y Seven Kayne pisarán por primera vez ese escenario tradicional y con mucha historia de la calle Corrientes para lo que pinta como la celebración del avance veloz y a paso firme de un género apoyado en números que asombran. Para muestra bastan un par de datos: Khea, un joven de apenas 18 años nacido en Virreyes, en el norte del Gran Buenos Aires, tiene más de un millón doscientos mil seguidores en Instagram y su hit, Loca (en el que se suman las voces de Cazzu y Duki, otra de las estrellas del trap argentino) sumó ya 230 millones de reproducciones.

" Es un producto argentino que generamos gracias a la aparición simultánea de muchos buenos artistas -dice Omar Varela, productor y creador del sello Mueva Records, organizador del evento-. Y los shows tienen mucha calidad: buenas bandas, buenas bailarinas, un trabajo de luces y visuales también muy cuidado... El trap argentino es una cruza de todos los géneros urbanos contemporáneos con elementos del palo del rock nacional".

La popularidad de esta nueva generación de músicos está muy apoyada en la promoción que hacen en las redes sociales: subiendo un video de una canción, anunciando algún show o simplemente contando sintéticamente alguna actividad usual de la vida cotidiana logran una viralización constante que ahora ha redundado en un buen negocio. El próximo 5 de octubre, Duki llegará con su "Hijo de la Noche Tour" al Luna Park.

Khea y Seven Kayne, esta noche en el Gran Rex
Khea y Seven Kayne, esta noche en el Gran Rex

Para Khea, un buen espaldarazo fue la noticia de que Bad Bunny, figura clave del trap puertorriqueño (su tema Amorfoda tiene 540 millones de reproducciones en YouTube), decidiera remixar Loca y transformara a esa oportuna idea en otro éxito (122 millones de reproducciones). En ese remix, Bad Bunny -a tono con los gustos del mercado al que apunta sus cañones- levantó la apuesta de la versión original con menciones explícitas al consumo de marihuana y codeína (Khea habla de "pastillita loca") y también aumentando considerablemente el voltaje en el contenido sexual con versos que no siguen precisamente las prerrogativas actuales del feminismo.

"Cantamos sobre los que nos pasa -señala Khea-. Sobre lo que me pasa en realidad con las mujeres, no es que lo invento para hacer un tema. De todos modos, el trap argentino es más liviano en ese sentido que el de otros lugares de América Latina. Y está claro que muha gente de mi generación se siente identificada con estas historias, que son bien reales".

Khea planea ahora llevar su trap a Chile, México y Estados Unidos. Un sueño hecho realidad para un pibe que hace poco renegaba del estudio ("no es que estoy en contra de la escuela, estoy en contra de la escuela tal como está concebida hoy"), prefería pasarse el tiempo rapeando, escribiendo letras, cuentos y poesías, y que hoy cuida su carrera entrenando en un gimnasio, comiendo sano y evitando el chocolate y el alcohol para mantener su piel saludable.

Seven Kayne tiene por ahora menos popularidad que Khea, pero su fama viene en ascenso. Igual que su colega, se formó en las hoy célebres batallas de freestyle donde el ingenio para la improvisación es fundamental, y tampoco se sentía cómodo en su faceta de alumno de escuela secundaria. Su tema más conocido es Si te lastimé (12 millones de reproducciones), cuya letra es sensiblemente diferente a las más comunes en el género, por lo general de corte machista. "¿Si hay temas de trap que tengan otra mirada sobre la mujer? Sí, las mías", asegura este chico de mechón rosa sobre la frente que coloca al narrador del trap en un lugar distinto: "Si te lastimé no era mi intención / Por eso te pido perdón otra vez / Ni te gastes en decírmelo, oh / Si tengo lo que querés / ¿Qué es lo que estoy sintiendo? / Ya quiero verte sonriendo / Si hoy ni yo me entiendo / Estoy sin querer queriendo". Creció tambien en Zona Norte (Acassuso), se acercó a la música gracias a su madre ("me puso una guitarra en la cara ya de muy chiquito") y luego acompañó las incipientes aventuras musicales de su hermano, que ahora es uno de sus coristas.

De perfil más romántico y menos pendenciero que el rap más duro, el trap nacional retoma de todas maneras parte de la gestualidad y los modos de las polémicas stars estadounidenses, artistas millonarios, por lo general de la comunidad negra, que han encontrado en el exhibicionismo y el orgullo de vivir al margen de la ley su propia -y muy relativa, claro- manera de rebelarse contra el sistema.

Khea y Seven Kayne observan ese fenómeno como algo ajeno, resultado de un entorno social distinto, reivindican la permanente colaboración entre los artistas jóvenes del trap nacional y buscan sumar seguidores con otras estrategias. Producen videos de buena calidad, mantienen un contacto constante con sus fans y piensan sus carreras en términos estrictamente profesionales, planificando cada paso. "Si pienso en la cantidad de gente que me sigue en Instagram, claro que me siento una estrella. Y está bien porque trabajo para eso, para llegar a cada vez más gente. No para ganar más plata. Antes que el negocio está la música", resalta el joven de Virreyes. Seven Kayne asegura que piensa eso mismo. Esta historia continuará.

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