Villeneuve: la nostalgia vuelve a la pista con el homenaje de Jacques a su padre Gilles

Jacques Villeneuve en Montreal, con su madre Ann
Jacques Villeneuve en Montreal, con su madre Ann
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7 de junio de 2018  • 20:23

Cuarenta años después de la victoria del inolvidable Gilles Villeneuve en el circuito que hoy lleva su nombre, en su país, Canadá, su hijo Jacques le rinde un homenaje sentido: girará el domingo, antes del GP de Fórmula 1, al volante de la legendaria Ferrari 312T3 con la que su padre consiguiera aquella victoria.

Ocurrió en 1978, el año en que Carlos Reutemann ganó cuatro Grandes Premios de Fórmula 1 pero no pudo pelear el campeonato contra los inolvidables Lotus 79 de Mario Andretti y el malogrado Ronnie Peterson. El sueco había perdido la vida en el GP de Italia, en Monza; dos carreras después, cuando Gilles Villeneuve, el joven compañero del santafesino en la escuadra Ferrari, logró su primer triunfo en la Fórmula 1 en el circuito de la Ile de la Cité, en el río Saint Lawrence, en Montreal, que se estrenaba en esa ocasión.

Aquella fue la primera de las seis victorias del canadiense en la máxima categoría. Pese a su estilo espectacular y sin especulaciones, nunca pudo lograr el título mundial. Perdió la vida en las pruebas de clasificación del GP de Bélgica de 1982, el 8 de mayo de aquel año. Pocos después, el circuito de Montreal fue rebautizado con su nombre.

Su hijo Jacques consiguió lo que su padre no pudo. Fue campeón mundial en 1997, con un Williams-Renault, derrotando a Michael Schumacher y la Ferrari. Ahora, con 47 años, homenajeará su padre en el circuito que honra su memoria.

Conducirá la 312T3 por delante de la caravana de autos de serie que llevarán a los pilotos de la actual Fórmula 1 en el paseo previo al Gran Premio, la séptima prueba del Mundial 2018, que se disputará este domingo.

"Es grandioso, porque es la primera vez que voy a liderar con un Fórmula 1 en Montreal", bromeó Jacques, que corrió ocho veces el GP de Canadá sin poder ganarlo: su mejor ubicación fue un segundo lugar en 1996. En la presentación, estuvo acompañado de su madre Joann, la viuda de Gilles.

"A medida que para el tiempo, la memoria de mi padre cobra mayor significado. Uno ve lo que representa, para los fanáticos, la gente, para la historia del deporte", señaló Jacques.

Su madre agregó: "Es un honor para mí haber podido traer el auto con el que Gilles ganó aquí. Me trae muchas recuerdos y emociones, lo que me hace extremadamente feliz. Aquella victoria fue mágica".

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