Es hermana franciscana y cuida niños en tránsito

"Con muy poco, podemos cambiarle el mundo a estos niños", afirma Cecilia.
"Con muy poco, podemos cambiarle el mundo a estos niños", afirma Cecilia. Fuente: LA NACION
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8 de junio de 2018  • 13:17

Cecilia Cazenave es hermana franciscana y, hasta hace cinco años, vivía en una comunidad aborigen en Tartagal, Salta. Junto a otras dos religiosas, con quienes conformaron la fraternidad Hermanas Menores, ayudaban en un hogar de tránsito que cuidaba a niños internados por desnutrición en la ciudad. Después de muchas noches de trabajar y ayudar allí, Cecilia comenzó a notar que no daban abasto para brindarles el cuidado y cariño que ella creía necesario. "Me agarraba mucha impotencia porque las manos que los cuidaban no eran suficientes", cuenta. A partir de ese momento, decidió anotarse para cuidar a niños como familia de tránsito. "La primera bebé que cuidé tenía cuatro meses y un rostro enojado; la chica que la cuidaba me dijo que ella era así, pero los bebés no son así. Desde que la empecé a cuidar no me paró de sonreír", agrega emocionada.

En la actualidad, Cecilia vive sola en Buenos Aires y, a través de la Fundación El Vallecito de Guadalupe, llegó a su vida Tomás (el nombre del niño fue cambiado para proteger su identidad). El pequeño, de un año y siete meses, está con ella desde abril de 2017, dos meses después de haber sido abandonado en un hospital. "Tomi tiene parálisis cerebral. Lo descubrí cuando a los ocho meses noté que había cosas que otra beba de la misma edad que cuidaba en ese momento sí podía hacer y él no", relata.

"Yo puedo hacer esto gracias a la ayuda de mi familia y de mis amigos", cuenta Cecilia.
"Yo puedo hacer esto gracias a la ayuda de mi familia y de mis amigos", cuenta Cecilia. Fuente: LA NACION

A pesar de que por su casa ya han pasado muchos niños, Cecilia siente por Tomás un cariño especial. "Sé que por su discapacidad es más difícil que lo adopten; es un niño que necesita de la ayuda de un adulto para realizar todos sus movimientos y actividades", explica. "No voy a dejar que se le borre la sonrisa por nada del mundo. Con él soy feliz, y sé que él también lo es conmigo", agrega.

Debido a sus dificultades motoras, Tomás necesita de una silla de postura y traslado, un entrenador de marcha y un bipestador para poder sentarse y desplazarse, ya que no puede hacerlo por su cuenta. Aquellos interesados en ayudar pueden hacerlo enviando un mail a hnaceciliakc@gmail.com.

Para Cecilia, lo más difícil de cuidar de estos niños es no saber si los va a volver a ver. "Pero, al mismo tiempo, cuando los recibo, lo único que espero es que tengan una familia y sean felices. Lo que más necesitan es que les demos amor", concluye.

Más información:

Para más información sobre cómo ayudar y recibir especificaciones acerca del equipamiento escribir a hnaceciliakc@gmail.com.

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