El PT lanza la campaña de Lula, mientras el centro estudia una fórmula común

Fuente: AFP - Crédito: Archivo
Pese a estar inhabilitado para competir en las presidenciales de octubre, el expresidente tuiteó su spot
Alberto Armendáriz
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9 de junio de 2018  

RÍO DE JANEIRO.- Pese a tener a su líder encarcelado desde hace dos meses por corrupción y sin atender los consejos de otras fuerzas izquierdistas para juntarse y presentar un candidato único, el Partido de los Trabajadores (PT) lanzó ayer la candidatura presidencial de Luiz Inacio Lula da Silva para los comicios de octubre. Mientras tanto, ante el temor de una polarización izquierda-derecha que los deje fuera de la segunda vuelta electoral, políticos del centro empezaron a negociar posturas conjuntas.

Ante miles de simpatizantes en Contagem, Minas Gerais, el lanzamiento de la candidatura del exmandatario -quien según las encuestas es el gran favorito con más del 30% de las intenciones de voto- estuvo acompañado por un emotivo video bajo el eslogan "Brasil, feliz de nuevo", tuiteado luego por Lula. Dos días antes, el PT también inició una campaña de financiamiento, a través de donaciones individuales, que ya recaudó más de US$30.000.

Lula está detenido en Curitiba desde el 7 de abril , condenado a 12 años y un mes de prisión por corrupción y lavado de dinero en el marco de la operación Lava Jato. Según la legislación electoral brasileña (la llamada ley de ficha limpia), ninguna persona condenada en segunda instancia por un órgano colegiado -como fue el caso de Lula- puede ser candidata a un cargo electivo. Pero ese es un impedimento que el PT no quiere ver. La presidenta del partido, la senadora Gleisi Hoffmann, aseguró que anotarán a Lula como candidato antes del 15 de agosto, cuando vence el plazo.

"Reafirmamos y decimos al pueblo brasileño: estamos firmes con el expresidente. Pueden confiar en nosotros. Lula va a ganar aun cuando esté preso", señaló.

La puesta en marcha de la maquinaria petista descarriló los intentos de la candidata del Partido Comunista de Brasil (PCB), Manuela D'Avila, de construir un frente de izquierda con una candidatura única que tenga la capacidad de competir con el diputado ultraderechista Jair Bolsonaro, del Partido Social Liberal (PSL), conocido por su defensa de la dictadura militar y sus posturas en contra de las mujeres, los gays, los negros y los indios.

Hoy, las encuestas muestran que, sin contar a Lula, Bolsonaro es el presidenciable con mayor respaldo, en torno del 20%, seguido por la ecologista Marina Silva, de la Red Sustentabilidad (Rede), con el 15%; el exgobernador de Ceará Ciro Gomes, del Partido Democrático Laborista (PDT), con el 9%; el exgobernador de San Pablo Geraldo Alckmin, del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), con el 8%, y el exministro de Economía del presidente Michel Temer, Henrique Meirelles, del Movimiento Democrático Brasileño (MDB), con el 2%. Más atrás aún se ubican, con una intención de voto del 1% respectivamente, dos jóvenes izquierdistas: Guilherme Boulos, del Partido Socialismo y Libertad (PSOL), y D'Avila.

La cúpula del PT es consciente de que las posibilidades de que la candidatura de Lula sea aceptada por el Tribunal Superior Electoral (TSE) son prácticamente nulas. Aun así, el partido insiste en que no tiene un plan B. "Es parte de la estrategia petista para no disminuir su presencia en el debate público. Si la candidatura de Lula es oficialmente negada, el partido tendrá el poder de transferir el caudal de votos potenciales del expresidente a otro candidato elegido por el propio PT y no por otra fuerza de izquierda", señaló el analista político Marco Antonio Teixeira, de la Fundación Getulio Vargas.

Ante un escenario de polarización izquierda versus derecha, los candidatos de centro ya empezaron a tender puentes entre ellos para no quedar fuera del juego tras la primera vuelta electoral. El martes, un grupo de legisladores del PSDB, el MDB y la Red, a los que se sumaron otros partidos menores, firmaron un "manifiesto por un polo democrático y reformista" .

La iniciativa recibió el aplauso del expresidente socialdemócrata Fernando Henrique Cardoso, que llegó a decir que la unión entre Gerardo Alckmin y Marina Silva "puede ser la chance de victoria de los sectores realmente progresistas".

Sin embargo, Silva rechazó que pueda asociarse al PSDB antes de la primera vuelta; ya tuvo una mala experiencia en 2014, cuando apoyó en el ballottage al candidato socialdemócrata Aecio Neves, ahora envuelto en denuncias de corrupción.

El real cierra la semana en recuperación

El real escaló ayer un 5,59%, a 3,7065 reales por dólar, su mayor alza desde octubre de 2008, después de una firme actuación en el mercado del Banco Central de Brasil. En las tres sesiones previas, la moneda brasileña había caído un 4,87%. En este contexto, el índice referencial Bovespa del mercado accionario de la bolsa de San Pablo bajó un 1,51%, a 72.739 puntos, acumulando un retroceso de 5,8% al cierre de una semana en la que experimentó volatilidad.

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