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La consigna es disfrutar ahora, no mañana

Emilia Montero
Emilia Montero PARA LA NACION
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10 de junio de 2018  

Una reciente investigación de Great Place to Work arrojó que, en busca de un mayor equilibrio entre vida personal y laboral, los colaboradores prefieren trabajo flexible en lugar de reducir las horas.

Hace un tiempo que el llamado "work life balance" ocupa un lugar destacado en el mundo de las empresas. El objetivo es generar ambientes positivos de trabajo que, como ya sabemos, impactan de manera directa en el bienestar general de las personas. Y eso, en muchos casos, también genera mayor productividad.

En línea con esta idea, las organizaciones brindan beneficios de salud, hacen arreglos flexibles del horario laboral, apoyan a sus colaboradores en momentos trascendentales de sus vidas, integran a sus familias, proveen ayuda de diversa índole para la educación de los hijos y se realizan múltiples celebraciones en la oficina a diario.

Sin embargo, no es tanto lo que sabemos sobre las preferencias de los empleados. Y al abrir el concepto de equilibrio entre vida personal y laboral, en una encuesta reciente de Great Place to Work, descubrimos que los colaboradores prefieren flexibilidad (horarios de entrada y salida, home office) a reducción de tiempo laboral (viernes corto, vacaciones extras, etc.).

Es cierto que no todos tienen las mismas preferencias. Si analizamos a los colaboradores por género, edad, antigüedad, etc., encontramos que los jóvenes (menores de 25 años) asocian el equilibrio más a tiempo libre, mientras que los empleados de 25-44 años lo entienden como la posibilidad de tener mayor flexibilidad.

Esta preferencia se da también en cuanto a los cargos, siendo que los más altos optan por la flexibilidad y los más bajos, por la menor carga horaria. A su vez, las mujeres necesitan descansar y relajarse, y los varones, esparcimiento, como preferencia de prácticas asociadas al work life balance.

Pero más allá de las diferencias, esto nos exime del clásico dilema de la gratificación tardía: primero trabajo para ganar dinero y luego me retiro para disfrutarlo junto con mi tiempo libre. Los resultados de la encuesta nos permiten entrever el conflicto actual: la gratificación no puede esperar tanto tiempo. En el acelerado aquí y ahora tenemos que comprender las necesidades de los colaboradores para no ofrecer beneficios a destiempo, dado que, de seguro, no ayudarán a cubrir ninguna expectativa.

¿Qué permite el horario flexible? Para algunos, la gratificación inmediata, un mayor comando sobre la vida de uno. Para otros, la posibilidad de integrar el espacio laboral y el espacio social. Si bien es una modalidad muy nueva acortar la jornada de trabajo o volverla más flexible, otorgar ciertos beneficios ligados a una mayor autonomía contrasta con la condición de la mayoría de los trabajadores en nuestro país.

Muchos managers, todavía hoy, temen que estas modalidades atenten contra la productividad. Sin embargo, lo que vemos en los casos estudiados es que la variable determinante es cómo los managers construyen confianza y cómo moldean las estructuras organizacionales.

En este sentido, en la medida en que las relaciones entre líderes y colaboradores se basen en la confianza, será más viable animar a las personas para que equilibren su vida personal con la laboral.

Directora de I+D en Great Place to Work

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