Silvia Lospennato: "Pido a mis compañeros que no se pongan a contramano de la historia"

La legisladora macrista defiende la legalización del aborto y retruca los argumentos "morales" de quienes se oponen al proyecto
La legisladora macrista defiende la legalización del aborto y retruca los argumentos "morales" de quienes se oponen al proyecto Fuente: Archivo
Laura Serra
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10 de junio de 2018  

Silvia Lospennato, diputada y miembro de la conducción del interbloque Cambiemos, es una deliberada cultora del bajo perfil y del trabajo silencioso. Sin embargo, en las vísperas de una de las sesiones más trascendentes de la Cámara de Diputados, en la que se definirá a suerte y verdad la legalización del aborto , la legisladora decidió salir a la luz pública para intentar convencer, con el estilo enérgico que la caracteriza, a quienes aún dudan.

-Los sondeos previos muestran paridad, con una leve ventaja de quienes votarían en contra. ¿Qué escenario ve usted?

-Estamos voto a voto, el escenario es muy parejo. Recién habrá una definición a último momento. Sabemos que muchos legisladores no quieren revelar su voto para evitar presiones. Aunque las presiones vienen de un solo lado, nosotros no presionamos a nadie, solo buscamos convencer con argumentos, sin intimidar.

-Quienes mantienen el voto en contra argumentan la defensa de las dos vidas, que la vida empieza con la concepción.

-No queda clara esta postura. Los que dicen defender la vida desde la concepción, ¿por qué no proponen un dictamen que elimine del actual Código Penal la violación como causal de aborto no punible para proteger aquellos embriones? Entonces, no están a favor de la vida desde la concepción, sino desde la concepción "consentida". Por eso no me queda claro qué es lo que realmente defienden.

-Algunos diputados dicen que no podrían votar este proyecto por cuestiones morales...

-A quienes sostienen ese argumento, los invito a reflexionar y a preguntarse si obligarían a sus hijas a tener una maternidad forzada, si obligarían a una hija violada a continuar con un embarazo. Estoy segura de que la mayoría no lo haría.Entonces creo que lo que uno no quiere para sus hijas, no debería imponérselo al resto de la sociedad sobre la base de un supuesto principio moral.

-El proyecto que se va a votar incorporó cambios importantes respecto del original. ¿Qué los motivó a rediseñar la iniciativa?

-Incorporamos cambios a pedido de muchos legisladores que no se sentían cómodos con el original. Se incluyó la objeción de conciencia para los profesionales de la salud que se niegan a practicar un aborto; se decidió remitir al Código Civil la regulación sobre los menores de 16 años: necesitarán el consentimiento de los padres o tutores para acceder a un aborto. Se incorporó la creación de conserjerías en los establecimientos de salud. Nos parece fundamental contener e informar a la mujer antes y después de su decisión de interrumpir su embarazo. Otra modificación muy importante es que solo se habilita como causal de aborto después de la semana 14 de gestación cuando la vida del feto es incompatible con la vida extrauterina. En ningún otro caso de afectación a la salud se habilita. No queremos una ley que autorice el aborto eugenésico. No lo permitiríamos.

-Hay quienes plantean que, de aprobarse la ley, el aborto será un método anticonceptivo más.

-La ley actual no impide los abortos. Los abortos se producen igual, pero de manera clandestina.

-La discusión que desató este proyecto dividió a Cambiemos y al Gobierno. Macri dijo públicamente estar en contra del aborto. Si prospera la legalización, ¿no sería visto como una derrota para el Presidente?

-En absoluto. Si la ley avanza será una victoria para la legislación argentina después de 100 años. Es absolutamente genuina la decisión del Presidente de que este tema se debata y no hay ningún riesgo de que vete la ley, él ya lo confirmó. Salga lo que salga, será una victoria de la democracia, pero será una victoria mucho más completa si se reconocen los derechos de las mujeres.

-Si el proyecto es rechazado, ¿sería justo si se considera la enorme expectativa que esto generó en muchas mujeres?

-Si se rechaza un sector muy importante de la sociedad se va a sentir muy decepcionada de sus legisladores. Pero esto es inevitable: nuestra democracia es representativa, no es directa. Tenemos que aceptar que es la decisión de este Congreso. Vendrá otro Congreso, con otras mayorías, que insistirá en el tema. Los derechos de las mujeres vienen en el mundo; este será el siglo de los derechos de las mujeres. Por eso les pido a mis compañeros que reflexionen, que no se pongan a contramano de la historia.

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