Selección de Arabia Saudita: Pizzi apuesta a las nuevas tecnologías, otra mentalidad y adaptación a su cultura

Juan Antonio Pizzi entrena a la selección de Arabia en San Petersburgo
Juan Antonio Pizzi entrena a la selección de Arabia en San Petersburgo Fuente: AFP
Fernando Vergara
(0)
12 de junio de 2018  • 23:59

El debut de Juan Antonio Pizzi al mando de la selección de Arabia Saudita no fue en un partido, tampoco en un entrenamiento. La curiosidad y sus primeros minutos en el cargo transcurrieron en un escenario particular: el sorteo de la Copa del Mundo que se desarrolló en Moscú, el 1 de diciembre de 2017. Ese bolillero que marcó que desde el próximo jueves serán los encargados de abrir el telón, frente a los locales. Ironías del destino, resulta difícil entender cómo no siguió en el cargo Bert Van Marwijk, el holandés que llevó a su país a la final de Sudáfrica 2010 y en septiembre del año pasado condujo a los saudíes rumbo a Rusia . Pero el entrenador no llegó a un acuerdo con la federación local, se marchó para dirigir a Australia en la cita mundialista, pasó fugazmente Edgardo Bauza y finalmente le tocó el turno a Pizzi, el DT que en apenas seis meses inició una pequeña revolución que mantiene encantados a los árabes.

Apenas selló su vínculo, Pizzi tomó una decisión poco habitual en estos casos: establecerse en Riad, la capital. Al DT se le acoplaron sus ayudantes Manuel Suárez y Rolando Carlen; además, el equipo lo componen Alejandro Richino (preparador físico), Frans Hoek (entrenador de arqueros), Nicolás Pizzi, Camilo Sánchez, Felipe Flores (análisis audiovisual), Elías Tahhan (traductor) y Felipe Correa, manager. "Fue importante involucrarse en la cultura saudita, en sus costumbres, y en su fútbol. Para eso fue clave llevar un gran equipo de trabajo que se mostró decidido a vivir en Riad. Los entrenadores anteriores residían en otros países y viajaban a Arabia sólo para las fechas FIFA. Esto nos sirvió para tener un seguimiento acabado de los jugadores de la liga local. Analizamos a una gran cantidad de futbolistas", explica Correa a LA NACION.

El cumplimiento del Ramadán por parte de aquellas selecciones de países de religión musulmana da lugar a la modificación de hábitos y el ejercicio de algunas tareas a horas inusuales para los deportistas. "Tratamos de entender su cultura, por qué se debe practicar a una hora determinada, qué es el Ramadán, el espacio que debemos respetarles", remarca Correa. Conocido por ser el mes en el que los musulmanes, por su fe y por sus creencias, practican el ayuno diario desde el alba hasta que se pone el sol (este año abarca desde el 16 de mayo hasta el 14 de junio), Adel Ezzat, presidente de la Federación Árabe, dijo que la selección obtuvo una concesión para no ayunar en Ramadán durante los entrenamientos. "Está vinculado al campamento, durante el cual estarán comprometidos a ejercicios rigurosos y necesitarán la energía para ello", expresó. Los comentarios de Ezzat desataron una masiva controversia online. La selección saudí disputó tres amistosos durante el Ramadán contra Italia, Perú y Alemania. Pizzi, consciente de la sensibilidad que el tema genera, optó por el silencio.

Nuevas tecnologías: la propuesta de Pizzi para conquistar a Arabia Saudita - Crédito: Pizzi

1:50
Video

Arabia Saudita (67º en el ranking FIFA) logró el boleto a Rusia al finalizar segunda de su grupo asiático con Bert van Marwijk en el banco, pero el holandés renunció a su cargo al no alcanzar un acuerdo de renovación. Luego llegó Bauza, pero unos pocos malos resultados provocaron su destitución y la federación anunció finalmente en noviembre que Pizzi sería el elegido para preparar al equipo nacional en su viaje a la cita mundialista. De entrada, el santafesino se topó con una barrera: no tenían un espacio con oficinas para el trabajo diario del cuerpo técnico. Lo pidió y lo consiguió.

Pizzi y su staff hicieron hincapié en el seguimiento diario de una liga desconocida en el fútbol mundial. A eso le añadieron una serie de reuniones con varios entrenadores con experiencia en Arabia Saudita: Ramón Díaz, Gustavo Quinteros, el chileno José Luis Sierra y el uruguayo Daniel Carreño. "Una cosa es ver los partidos en televisión y otra bien diferente es presenciarlos en la cancha y conversar con la gente que conoce a cada uno de los futbolistas", dice Correa.

Pizzi será el cuarto entrenador argentino que dirigirá a los "Hijos del Desierto", tras Bauza, Gabriel Calderón (2004-2005) y Jorge Solari (1994). El Mundial de Rusia marcará la quinta participación de Arabia Saudita en una fase final después de Estados Unidos 1994, Francia 1998, Corea-Japón 2002 y Alemania 2006. Doce años después regresan a la cita máxima, dentro de un grupo que tiene a Uruguay, Egipto y Rusia y le ofrece algunas posibilidades. "Quitando a Uruguay, que tiene una historia muy potente, el resto tenemos las mismas chances", confían los saudíes. Y les apuntan a los locales: "El partido inaugural será clave". Arabia Saudita fue cuarta de grupo en los últimos tres mundiales en los que participó. Sin embargo, el objetivo de los asiáticos es emular su performance de 1994, cuando superaron la primera ronda de la mano de futbolistas de su liga local.

La nómina de los arábicos presenta una curiosidad: Salem Al-Dawsari (Villarreal), Yahya Al-Shehri (Leganés) y Fahad Al-Muwallad (Levante), todos titulares en el último amistoso frente a Alemania, formaron parte de un proyecto llevado a cabo por la Federación Saudí, que acordó con clubes españoles los préstamos de nueve futbolistas. Al cabo, serán los únicos tres protagonistas de la lista que actualmente juegan fuera de su país. "Pizzi mantuvo la base de jugadores que logró el pase al Mundial. Después, nosotros fuimos a ver todos los partidos del torneo local con futbolistas involucrados al seleccionado. Inclusive, presenciamos muchísimos entrenamientos. Era una obligación conocerlos, pero no tenía sentido el borrón y cuenta nueva. El equipo ha mejorado en lo táctico y en lo futbolístico", resalta Correa.

Juan Antonio Pizzi, conductor de Arabia Saudita, que jugará el encuentro inaugural ante Rusia
Juan Antonio Pizzi, conductor de Arabia Saudita, que jugará el encuentro inaugural ante Rusia Fuente: AFP

Si bien en julio de 2015 la FIFA anunció la aprobación del uso de sistemas portátiles de monitoreo de rendimiento durante los partidos, las nuevas tecnologías recién se incorporaron al plantel de Arabia Saudita tras el arribo de Bauza, explica Correa. Acelerómetros, giróscopos y GPS son palabras cada vez más familiares en el mundo del fútbol. "Trabajamos con dos software de seguimientos de partidos y sumamos variables de medición física, nutricional, exámenes de laboratorio y una asesoría externa con un médico del Valencia. Y también aportamos un proceso de suplementación para que los jugadores fueran capaces de soportar la carga física que iban a tener. Realmente fue una investigación científica aplicada al deporte. En el fútbol no es novedoso, pero sí lo es para los árabes".

¿Cómo hizo Pizzi para conocer a futbolistas sin recorrido en el fútbol internacional? "Profundizó en la liga local y en sus características. Son jugadores de buena técnica, se sienten más cómodos con la posesión que defendiendo", dice Correa. La principal carencia, claro, pasó por su torneo doméstico. "Por eso además diseñamos una serie de amistosos que pudiera brindarles competitividad frente a los mejores del mundo. Entonces jugamos contra Alemania, Italia, Perú".

Para suplir las desventajas , Pizzi diagramó un plan de entrenamientos extenso que comenzó en enero. Allí, en un campus, tuvieron 10 días para conocer a los integrantes del plantel. Tras eso, programaron varias concentraciones, una de ellas en Marbella. El cuerpo técnico destaca la predisposición de la Federación local. "Nos dieron todo el apoyo para planificar en base a lo que precisábamos. La liga terminó el 12 de abril y rápidamente quedaron casi todos a disposición". El derrotero de amistosos para los asiáticos en su camino a Rusia finalizó con tres victorias, un empate y cinco derrotas.

Otro de los aspectos a reforzar fue la competitividad, con el objetivo de acortar la brecha existente con las potencias: "Un jugador sudamericano te quiere ganar desde la cuna, a lo que sea. Pero ellos en Arabia no son así. Día a día le pusimos énfasis a eso, a que entiendan que los entrenamientos deben ser competitivos, la importancia de los duelos mano a mano. Una anécdota me quedó grabada: en enero, tras un simple roce en un partido, nuestro médico entró corriendo a toda velocidad a la cancha. Hoy se chocan, van fuerte y lo entienden como parte de la competencia", explica Correa. "También sumamos a un psicólogo deportivo que vino desde Chelsea", dice.

Pizzi será uno de los cinco entrenadores argentinos que estarán en Rusia 2018: Néstor Pekerman (Colombia), Ricardo Gareca (Perú), Héctor Cúper (Egipto), Sampaoli (Argentina) son los otros que conforman el quinteto. Dirigir a los "Hijos del Desierto", como a toda nación del medio oriente, representa un desafío en medio de un destino exótico. Así lo entendió Pizzi desde el primer día.

0 Comentarios Ver

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.