Suscriptor digital

Dos líderes excéntricos bajo la lupa mundial

Fuente: LA NACION
(0)
13 de junio de 2018  

Kim Jong-un

Desde que llegó al poder, en 2011, Kim mostró un sorprendente grado de inteligencia, ambición y crueldad. Ejerció su poder hegemónico a través de purgas de cientos de altos cargos, el asesinato de su tío Jang Song-thaek y el de su medio hermano Kim Jong-nam. Con el sueño de convertirse en un líder mundial, subordinó toda la economía de su empobrecido país al gasto militar y a la carrera nuclear, lo que se conoce como "política songun". Y la reunión con Trump mostró que la estrategia fue efectiva. Ahora espera que se alivien las sanciones económicas.

Donald Trump

El 45º presidente, una exestrella de realities sin experiencia política, resulta un personaje como mínimo "excéntrico" en la política estadounidense. "Con frases como ?podría pararme en el medio de la Quinta Avenida y dispararle a alguien y no perdería ningún votante', Donald Trump nos dio una pista sobre su estado mental", dijo John Gartner, psicólogo de la Facultad de Medicina de la Universidad Johns Hopkins. No es formal y tampoco cuida el trato con aliados ni con enemigos. En enero, en uno de sus tuits, alardeó de que su botón nuclear era "más grande" que el de Kim.

Los momentos insólitos de la cumbre

"Saquen buenas fotos"

La estética es algo primordial para el presidente norteamericano. Su historia personal está marcada por escándalos con modelos y frases de todo tipo sobre el sexo femenino y la belleza. "Las mujeres son, en esencia, objetos estéticamente agradables", dijo hace algunos años. Este antecedente hace más comprensible el comentario que hizo al comienzo del almuerzo con el norcoreano en Singapur. Frente a los periodistas que los seguían sin tregua, Trump se preparaba para tomar asiento en la mesa multitudinaria y aguardó en silencio que Kim se ubicara del lado de enfrente. Luego lanzó hacia los fotógrafos que les apuntaban con su cámaras: "Saquen buenas fotos, así nos vemos lindos y guapos y delgados y perfectos". Kim, que habla inglés perfectamente y escuchó el comentario del norteamericano, miró con cara de sorpresa y la boca semiabierta. Luego, los dos hicieron un gesto con la mano para tomar asiento al mismo tiempo.

El video promocional

El presidente Trump, con más carrera en la televisión que en el mundo de la política, le mostró a Kim en Singapur un particular video promocional sobre las posibilidades de bienestar y prosperidad que la península coreana tiene por delante si se logra la paz. En medio de la reunión, Trump sacó una tableta iPad y le mostró a Kim el breve video realizado por funcionarios estadounidenses para esa ocasión, en el cual se alaba la historia de "dos hombres, dos líderes, un solo destino". Las imágenes de esa película, también presentada a la prensa en pantallas gigantes, parecían escenas promocionales de un film de Hollywood. Al principio mostraban imágenes sombrías de artillería y bombas, hasta que finalmente el narrador, con voz emocionada, en inglés y en coreano, declaraba: "Un nuevo mundo puede nacer hoy, hecho de amistad, respeto y buena voluntad".

La visita a "la bestia"

Afecto a los alardes, luego del almuerzo en Singapur, Trump no resistió la tentación de llevar a Kim a dar una mirada a "la bestia", el apodo con que se conoce la limusina Cadillac que acompaña al presidente norteamericano. El vehículo blindado, que pesa nueve toneladas y media, tiene neumáticos que siguen rodando en caso de pinchaduras, cuenta en su base con una placa de acero para protegerlo de bombas o granadas y un equipo de oxígeno en su interior que se activa para el caso de un ataque químico. El inesperado gesto de Trump de mostrar el interior de su limusina a quien hasta hace pocos meses amenazaba a su país con un holocausto nuclear desató corridas de los encargados de seguridad. No quedó claro cuál fue la reacción de Kim cuando llegó casi a asomar su cabeza al interior del auto. El dictador norcoreano viajó a la cumbre con la misma limusina blindada Mercedes-Benz que había utilizado en la reunión de abril con su par surcoreano.

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?