España, el candidato que arranca con un gol en contra

Claudio Mauri
Claudio Mauri LA NACION
(0)
13 de junio de 2018  • 08:32

SOCHI.- Por negligencia o incapacidad, la selección argentina hizo varias cosas mal en las últimas dos semanas de preparación para el Mundial Rusia 2018 , pero la de España se metió en un desaguisado mucho mayor. Quedarse sin director técnico a dos días del debut del Mundial es algo más propio de un país que recién se está asomando al fútbol que de uno que fue campeón mundial hace ocho años y llegó a Rusia con el justificado cartel de favorito.

España se complicó sola, atentó contra sí misma, se creó problemas que no le causó ningún rival. Julen Lopetegui fue destituido tras una gestión invicta en 20 partidos, en los que el equipo transmitió buenas sensaciones futbolísticas. Como dicen en España, "iba como la seda". No hay razones deportivas en el despido, sino el increíble error estratégico que desató hace 24 horas el anuncio oficial de Real Madrid, en el sentido de que Lopetegui sería el reemplazante de Zidane para la próxima temporada. Una bomba nuclear cuyos primeros estragos están a la vista y cuyas consecuencias finales habrá que esperar hasta que dure España en el Mundial para dimensionarlas.

"La situación es dificilísima, muy complicada", admitió con un rostro sombrío el presidente de la Federación de España, Luis Rubiales, que en esa misma conferencia de prensa no pudo confirmar quién será el entrenador el viernes contra Portugal. "Vamos a tocar lo menos posible", agregó el dirigente, con lo cual se puede inferir que Fernando Hierro, director de selecciones, y Albert Celades, a cargo de los juveniles, podrían tomar las riendas.

Lo cierto es que antes de empezar el Mundial, España parece un poco menos favorita de lo que era, a partir de este cimbronazo que deberán asimilar los jugadores, con sus dos líderes a la cabeza: Sergio Ramos en lo anímico y Andrés Iniesta en lo futbolístico. Se impone la autogestión de futbolistas experimentados y que tienen a favor el convencimiento sobre un estilo de juego. Eso no es poco.

Hasta aquí, todo el fútbol español sale perdiendo. Real Madrid, porque no tuvo tacto ni respetó la prioridad que es la selección en este momento; sólo se dejó llevar por las urgencias del plenipotenciario presidente Florentino Pérez, que jugó un papel desestabilizador, como lo demuestran los hechos. Lopetegui, para quien dirigir Real Madrid debe ser un sueño, está en medio de una pesadilla: se quedó en el umbral del Mundial y asumirá en el Madrid con una imagen muy deteriorada. Y pierde la selección en tranquilidad, concentración y coherencia.

Quizá sea una buena noticia para Brasil, Alemania, Argentina, Francia. A lo mejor encuentren en esta crisis española un obstáculo menos. Porque uno de los candidatos arranca con un increíble gol en contra.

0 Comentarios Ver

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.