El dólar llegó a $28,43 en medio de la incertidumbre y sin intervención del Central

El peso se devaluó 10,2% en un día con bajo volumen de operaciones; para los expertos, el problema es que no hay oferta
El peso se devaluó 10,2% en un día con bajo volumen de operaciones; para los expertos, el problema es que no hay oferta Fuente: Archivo - Crédito: Shutterstock
Esteban Lafuente
(0)
15 de junio de 2018  

Sin intervención oficial, el tipo de cambio dio otro brusco salto en el mercado local. En una rueda con bajo volumen (US$336 millones), el Banco Central revirtió su postura de jornadas anteriores, se mantuvo al margen del mercado y convalidó así una apreciación del dólar superior al 6,5% -la mayor de la jornada a nivel global- en un contexto de escasa oferta. La cotización minorista escaló así hasta los $28,43, lo que implicó un salto de $2,89 desde el anuncio del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional ( FMI ), el jueves de la semana pasada.

"Hay un problema de corto plazo y es que no hay oferta. No hay divisas en el mercado porque tampoco está estabilizado el tipo de cambio", dijo a LA NACION Amílcar Collante, economista miembro de Cesur.

Agregó que el escenario actual "es la contracara de lo que teníamos en 2017, con hiperendeudamiento, dólares del exterior que entraban al carry trade para aprovechar las altas tasas y una liquidación del agro estable luego de la baja de retenciones. Este año es la antítesis, con menos endeudamiento, salida de capitales y sequía", completó.

Pese a la escalada del dólar en las últimas semanas, la demanda en el mercado no cede y la retirada de la oferta de dólares por parte del Banco Nación o el Banco Central allanan el camino hacia un avance mayor. Así lo reflejó la evolución de la cotización mayorista, que mostró una suba persistente y quedó a las puertas de los 28 pesos (subió $1,72 y cerró la jornada en un máximo de $27,98).

Según Diego Falcone, head portfolio manager de Cohen, la dinámica da aire al Central, al licuar sus pasivos. "La única estrategia lógica que vemos es que estén dejando subir el dólar para licuar el próximo vencimiento de Lebac del martes que viene", afirmó el economista, quien advirtió el impacto negativo de esta acelerada depreciación sobre los números de quien invirtió en Lebac en la última licitación -el 14 de mayo- con un dólar a $25,51.

"Les quita valor a estas letras, porque los dólares que se podían comprar con el retorno de esa tasa están por debajo del tipo de cambio actual", añadió, destacó.

Comportamiento errático

El comportamiento errático de la entidad conducida hasta anoche por Federico Sturzenegger, que esta semana encadenó anuncios de no intervención a partir del compromiso acordado con el FMI con venta de reservas que no logran frenar el tipo de cambio, es otro factor que, según los economistas, añade incertidumbre. "Se ha generado un escenario con mucho ruido por no definir una hoja de ruta clara. Eso complica, porque no hay parámetros de cuál es el precio de dólar. Es central recomponer las expectativas", planteó el economista Luis Secco, antes de que se informara sobre la salida de Sturzenegger del BCRA.

Mientras, las reservas lograron frenar su caída y ayer sumaron US$97 millones, para ubicarse en US$49.070 millones.

"Lo que vemos es que el mercado pide que corrijas el déficit de cuenta corriente externa y un desarme del stock de Lebac, y eso impulsa al dólar en un contexto en el que no hay certezas de que exista viabilidad política de hacer el ajuste fiscal al que te comprometiste con el Fondo", planteó Federico Furiase, economista jefe del Estudio Eco Go, quien destacó el impacto de la devaluación sobre la competitividad de la economía argentina.

Según sus estimaciones, el tipo de cambio bilateral con el dólar luego del cierre de ayer es el mejor en la gestión de Mauricio Macri y se ubica al nivel de enero de 2008.

"El año pasado tuviste un déficit de cuenta corriente del 4,8% del PBI, producto del atraso cambiario y la alta concentración de Lebac en el corto plazo. Cuando el mercado te baja el pulgar, te llevan a corregir ese desequilibrio, y ahora se está testeando un nuevo tipo de cambio de equilibrio. Ese ajuste en la economía real implica más inflación, menos crecimiento", añadió Furiase.

Mientras tanto, el escenario internacional también enciende luces amarillas luego de que la Reserva Federal estadounidense incrementara las tasas de referencia al 2% y confirmara dos nuevas alzas en lo que resta de 2018. "Esa decisión pone un piso al rendimiento de los bonos y mayor complejidad para el mercado de deuda en el exterior", sostiene Collante.

Por su parte, Furiase resta dramatismo al impacto del contexto externo sobre la economía local: "La suba estaba descontada por el mercado y no hizo tanto ruido. Es cierto que en este contexto no tenés el viento a favor de antes e implica un dólar que se fortalece y redobla la presión cambiaria, pero el movimiento es gradual y no veo un escenario de tasas mucho más altas."

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.