El Presidente se cansó de la falta de resultados y se recostó en Dujovne

Fuente: Archivo
Con el cambio, buscó recomponer la credibilidad del Banco Central
Santiago Dapelo
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15 de junio de 2018  

Las diferencias internas, la falta de respuesta de los mercados y la mala praxis de las últimas horas fueron las razones que terminaron por convencer al presidente Mauricio Macri . El jefe del Estado, siempre reacio a los cambios en el equipo de colaboradores, entendió que no había más margen para sostener a Federico Sturzenegger al frente del Banco Central y lo reemplazó por la persona que mayores resultados positivos le dio en los últimos meses, el ministro de Finanzas, Luis Caputo .

Macri, además, aprovechó para darle el gusto a la mesa chica que componen Marcos Peña, María Eugenia Vidal , Horacio Rodríguez Larreta y Rogelio Frigerio , que desde hace tiempo le reclaman un recorte de ministerios, y reconfiguró al Ministerio de Finanzas en una secretaría que volverá a depender del Ministerio de Hacienda, a cargo de Nicolás Dujovne .

La carta de renuncia de Federico Sturzenegger

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El titular del Palacio de Hacienda, que sigue sumando poder, es otro de los ganadores del día de ayer. Por decisión del Presidente, hoy volverá a transformarse en el vocero del Gobierno en una conferencia de prensa donde explicará los cambios.

La disparada del dólar de ayer, que volvió a marcar un nuevo récord y cerró a $28,43 para la venta al público -un día antes había cerrado a $26,69-, fue "la gota que rebalsó el vaso", aseguraron fuentes cercanas al Presidente. "Macri entendió que Federico no tenía más respuestas", dijo un hombre con acceso al despacho presidencial.

Así, en solo una semana, Sturzenegger se consumió la buena imagen que había cosechado dentro de la Casa Rosada por su trabajo, junto con Dujovne, para cerrar el préstamo stand-by con el Fondo Monetario Internacional (FMI) por 50.000 millones de dólares.

El Presidente, que ayer viajó a Corrientes, desde donde estuvo en permanente contacto con Dujovne, a cargo del equipo económico, y Peña, convocó a parte del equipo a la quinta presidencial de Olivos para formalizar la decisión. Primero, Macri se reunió a solas con Caputo, al que lo notificó de los cambios.

Después se sumaron Peña, Dujovne; el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, y los vicejefes de Gabinete, Mario Quintana y Gustavo Lopetegui, quienes analizaron el comportamiento de los mercados.

"La designación de Toto [por Caputo] es perfecta para traer confianza y tranquilidad a los inversores y a los mercados", describió a la nacion uno de los principales asesores del Presidente.

Caputo, según relataron cerca de Macri, fue el que anticipó a principio de año la tormenta financiera que atravesó la Argentina y quien le recomendó al Presidente la necesidad de pedir la asistencia económica al organismo multilateral de crédito.

"Es el tipo apropiado para este momento y estamos seguros de que revertirá la situación completamente. No hay tormenta financiera que nos pueda sorprender con Caputo al frente del Banco Central", justificó el cambio una altísima fuente oficial.

Lo cierto es que Sturzenegger era resistido por algunos de los colaboradores más cercanos de Macri, principalmente por Quintana, quien siempre acusó al expresidente del Banco Central de actuar con mala praxis. Principalmente por modificar la estrategia cambiaria y salir a vender divisas para contener la disparada de la moneda estadounidense en momentos equivocados, lo que generó frondosas pérdidas de reservas.

Esas internas fueron lentamente limando el poder de Sturzenegger. Pero uno de los peores momentos se dio en la ya fatídica conferencia de prensa del 28 de diciembre último, día que el Gobierno anunció la modificación de las metas de inflación. Sturzenegger, obligado, participó de la puesta en escena de lo que esmeriló su poder dentro y fuera.

El propio Sturzenegger reconoció estos conflictos en su carta de despedida. "Diversos factores fueron deteriorando mi credibilidad", admitió el economista en un escrito en el que agradeció, sin embargo, el "respaldo" que le brindó el Presidente durante "más de 10 años".

Ahora, con Caputo al mando de la política monetaria y Dujovne de la fiscal, creen cerca de Macri, "el panorama será más claro".

El Gobierno está convencido de que por su experiencia, Caputo es la respuesta que el mercado necesita. Eso, sumado a una "mayor coordinación" que aseguran habrá entre el Ministerio de Hacienda y la nueva conducción del Banco Central, por la "excelente" relación que tienen Dujovne y Caputo, será suficiente para empezar a dejar atrás la volatilidad en la que se encuentra la economía desde hace varias semanas.

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