El funcionario de confianza de Macri que fue ganando terreno en medio de la crisis

Alfredo Sainz
Alfredo Sainz LA NACION
Son mayoría los que pierden con la incertidumbre cambiaria
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15 de junio de 2018  

Con el nombramiento de Luis Caputo al frente del Banco Central (BCRA), Mauricio Macri volvió a mostrar su decisión de priorizar a la tropa propia en momentos de crisis. El flamante reemplazante de Federico Sturzenegger al frente del BCRA no solo forma parte del gobierno de Cambiemos desde el día cero -su primer cargo oficial fue secretario de Finanzas-, sino que también tiene una relación con Macri que trasciende el mundo de la política.

Luis es primo de Nicolás "Nicky" Caputo, el exsocio y amigo más cercano de Macri.

Más allá de este conocimiento personal, a lo largo de los casi dos años y medio que lleva el Gobierno de Cambiemos, Caputo demostró una capacidad para cumplir las tareas asignadas que no todos los funcionarios de la actual administración pueden exhibir. Su primer objetivo al frente de la entonces Secretaría de Finanzas fue comandar el regreso del país a los mercados internacionales y asegurar el financiamiento externo para un gobierno que daba sus primeros pasos en un contexto difícil como producto del aislamiento heredado de Cristina Kirchner. Caputo fue una de las piezas claves junto con su amigo y entonces ministro Alfonso Prat-Gay en la negociación que llevó adelante la Argentina con los fondos buitre, lo que le cosechó reiterados elogios por parte del presidente Macri.

Los buenos resultados alcanzados en el frente financiero internacional lo llevaron a Macri a promover un primer ascenso dentro del gabinete nacional, cuando en 2016 la Secretaría de Finanzas fue transformada en un ministerio. Desde el nuevo cargo, Caputo continuó asumiendo la tarea de asegurar la llegada de los fondos necesarios para hacer frente al déficit fiscal. En su círculo íntimo destacan su capacidad de trabajo, su profundo conocimiento de las finanzas internacionales y su llegada directa con interlocutores en Wall Street.

El mes pasado, el exministro volvió a recibir elogios cuando se le adjudicó ser "el artífice de lograr detener la turbulencia cambiara", cuando licitó los BOTE, los bonos en pesos de largo plazo, que le permitieron recaudar US$3000 millones y llevar tranquilidad momentánea al mercado.

En el medio, debió afrontar conflictos que trascendieron el mundo de las finanzas. Al igual que otros funcionarios del actual gobierno, el nombre de Luis Caputo fue uno de los que apareció mencionado en el caso de los Paradise Papers. Por estas denuncias, hace menos de tres meses el designado presidente del BCRA tuvo que presentarse en el Congreso para dar explicaciones sobre su vínculo con empresas offshore que no habían sido incluidas en su declaración jurada. La sesión finalmente se terminó levantando en medio de un escándalo.

En su nuevo cargo, el principal desafío será obtener los resultados que no alcanzó la gestión de Sturzenegger para contener la inflación. Para lograrlo, al menos cuenta con un conocimiento muy profundo del mundo financiero. El CV de este licenciado en Economía de la UBA y profesor de Economía y Finanzas de la UCA incluye un paso por el banco JP Morgan como jefe de Trading para América Latina entre 1994 y 1998, y un posterior ingreso al Deutsche Bank, donde llegó a presidir la sede argentina. En el sector privado también condujo la administradora de fondos comunes de inversión Axix y fue director de la distribuidora y comercializadora de electricidad Norte SA.

Caputo está casado con Ximena Ruiz Hangling y tiene seis hijos, con edades que van de los 11 a los 23 años. De sus hijos, las dos más chicas vivieron meses atrás un tiempo de exposición pública. "Mis hijas tienen 11 y 13 años. No seas tan mala", fue el mensaje en un papelito que le hizo llegar Caputo a la diputada kirchnerista Gabriel Cerrutti en medio de la audiencia del Congreso, después de que la legisladora lo hubiera acusado de poner a sus hijas como testaferros de sus sociedades en el exterior.

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