srcset

Consejos para un riquísimo té de invierno por Osvaldo Gross

Ana Markarian
Inés Marini
(0)
15 de junio de 2018  

El pastelerísimo de la cocina argentina, Osvaldo Gross, nos preparó en su casa un té y compartió todos los secretos para que podamos inspirarnos en el próximo festejo que nos toque organizar.

En el living, sillón gris con almohadones de colores (Ramos Generales) y chal naranja (Elementos Argentinos) y mesa baja ‘Van Round’ con base de metal (Landmark) sobre alfombra artesanal de lana de oveja (Elementos Argentinos).
En el living, sillón gris con almohadones de colores (Ramos Generales) y chal naranja (Elementos Argentinos) y mesa baja ‘Van Round’ con base de metal (Landmark) sobre alfombra artesanal de lana de oveja (Elementos Argentinos). Crédito: Santiago Ciuffo

Sólo alguien a quien no le interese la cocina en lo más mínimo (en este caso, habría que extender la premisa a que tampoco tenga un solo amigo, primo o vecino que toque una espátula) ignora quién es Osvaldo Gross, pâtissier que viene enseñándonos en la tele y una larga lista de libros desde la clave de un buen cremado para arrancar un budín hasta las delicias de las chocolaterías de Europa.

Alguno de sus fans puede no saber que se licenció en geoquímica, o que nació en Esperanza, provincia de Santa Fe, o que se formó como cocinero en Argentina, Italia, Francia, Alemania y EE.UU., o que es el director de la carrera del IAG (aunque ahí ya deberíamos reconqsiderar su clasificación como fan). Al resto de los que leen estas líneas les contamos que Osvaldo Gross es un hombre absolutamente encantador: soportó divertido nuestra invasión, cocinó, posó, nos agasajó, charló y compartió generosamente, como siempre, todo su saber.

El Método Gross

Más entusiasta de la ceremonia que de la infusión en sí (cuando está en casa toma mate), igual se trajo estas tazas de diseño de Finlandia.
Más entusiasta de la ceremonia que de la infusión en sí (cuando está en casa toma mate), igual se trajo estas tazas de diseño de Finlandia. Crédito: Santiago Ciuffo

"El té es una de las comidas que más me gustan porque se mezclan lo dulce y lo salado. Los scones son infaltables. Se pueden acompañar con queso crema y mermelada, pero también, como me encanta a mí, rellenarlos con un buen ahumado o un rico fiambre cuando todavía están tibios".

“Si se quiere hacer un té ‘completo’, hay que ofrecer varias cosas, pero también es preciso tener varios invitados. El número ideal son seis personas”.
“Si se quiere hacer un té ‘completo’, hay que ofrecer varias cosas, pero también es preciso tener varios invitados. El número ideal son seis personas”. Crédito: Santiago Ciuffo

“También tiene que haber un budín. A mí me gustan mucho los de tipo inglés o los clásicos marmolados cítricos. El de hoy tiene pasas, cerezas y almendras”. En la foto de al lado, tetera con filtro incorporado (Landmark).
“También tiene que haber un budín. A mí me gustan mucho los de tipo inglés o los clásicos marmolados cítricos. El de hoy tiene pasas, cerezas y almendras”. En la foto de al lado, tetera con filtro incorporado (Landmark). Crédito: Santiago Ciuffo

"Pongo todo en la mesa; cuando me senté, me senté. (Sólo me levanto para recargar los platos o la tetera). Además, me parece mala idea traer la torta al final: si viniste comiendo tranquilo, es una estocada mortal", se ríe Osvaldo. "Es como que está de más".

“¿Cómo son las tortas ahora? Más chicas, más bajas, menos dulces (prefiero más fruta y menos crema; se fueron aligerando los sabores). Además, ya no se estilan los pedazotes, ¡y las reuniones son menos numerosas! Igual, en un cumpleaños no puede faltar”.
“¿Cómo son las tortas ahora? Más chicas, más bajas, menos dulces (prefiero más fruta y menos crema; se fueron aligerando los sabores). Además, ya no se estilan los pedazotes, ¡y las reuniones son menos numerosas! Igual, en un cumpleaños no puede faltar”. Crédito: Santiago Ciuffo

La pastelería inglesa es ‘muy marrón’: scones, budines, pancitos. Para dar color, apelo a ciertos elementos de la cocina francesa (frutas, etc.), a la vajilla y a las flores, para mí infaltables
Osvaldo

“En mi caso, aparte del espacio, la vajilla me pone un límite al momento de invitar: tengo todo para 8. Si son más, recurro al finger food”.
“En mi caso, aparte del espacio, la vajilla me pone un límite al momento de invitar: tengo todo para 8. Si son más, recurro al finger food”. Crédito: Santiago Ciuffo

"La ceremonia del té es genial para días grises, lluviosos, feriados, domingos. Te sentás alrededor de la mesa, vas picando, pasás del té al espumante… El encuentro se estira, pero al mismo tiempo te libera temprano y, además, te despreocupás de la cena".

Pero, tranquilos, no es necesario que el anfitrión haga todo. "Podés comprar sándwiches o los locatellis para rellenar y vos hacer el budín y la torta. Si te exigís menos, invitás más".

En la mesa, servilletas estampadas (Salmón Tienda) y mantequera de vidrio y madera estilo art déco (de Salazar Casa). El budín está sobre un plato ovalado y la torta, sobre un pie de vidrio de 27cm de diámetro (todo de Landmark).
En la mesa, servilletas estampadas (Salmón Tienda) y mantequera de vidrio y madera estilo art déco (de Salazar Casa). El budín está sobre un plato ovalado y la torta, sobre un pie de vidrio de 27cm de diámetro (todo de Landmark). Crédito: Santiago Ciuffo

"Contrariamente a lo que se pueda pensar, en el té la impuntualidad es menos grave que en una cena de tres platos. Ahí te arma un lío tremendo… Y al margen de que se te pase algo, siempre es un plomo volver a empezar la conversación".

Scones clásicos

El scon tiene que ser tierno y comerse en el día. Hay mil recetas, pero yo sigo usando la que preparé para darle identidad al té del Hyatt cuando trabajaba ahí
Osvaldo

Ingredientes

  • 400 g de harina.
  • 20 g de polvo de hornear.
  • 60 g de azúcar.
  • 1 cucharadita de sal fina.
  • 100 g de manteca.
  • 60 g de yogur natural.
  • 150 g de crema de leche.
  • 1 huevo.

Procedimiento

Tamizar en un bol la harina, el polvo de hornear, la sal y el azúcar. Unir la manteca fría en cubitos. Hacer migas con las manos o bien procesar. Mezclar (sin batir) el huevo, el yogur y la crema. Volcar sobre las migas. Tomar la masa rápidamente, sin amasar mucho. Estirar de 2 cm y replegar la masa sobre sí misma. Estirar de 3 cm. Cortar con cortapastas de 6cm diámetro. Colocar sobre una placa enmantecada y pintar con huevo batido. Hornear a 180° entre 15 y 18 minutos.

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios