Argentina-Islandia, Mundial Rusia 2018. Análisis táctico: si la defensa ataca más de lo que defiende, la selección tiene un problema

Christian Leblebidjian
En la imagen se ven a 8 jugadores argentinos dentro del área (9 con Caballero), pero termina siendo gol de Finnbogason
En la imagen se ven a 8 jugadores argentinos dentro del área (9 con Caballero), pero termina siendo gol de Finnbogason Fuente: LA NACION
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16 de junio de 2018  • 12:09

Jorge Sampaoli siempre dijo que su intención es defenderse con la pelota. Pero ni siquiera el Barcelona de Guardiola, el mejor equipo de la historia en ese rubro, lograba controlar el cien por ciento la posesión del balón. El récord habrá llegado al 82%, pero (aun en partidos favorables) casi siempre había un 30% del desarrollo en donde no tenía la pelota. Si el mejor equipo del mundo, con la técnica y eficacia en los pases que podía tener con Messi , Iniesta, Busquets, Xavi, aún así había un tiempo en el que no controlaba el juego, ni que hablar para un equipo argentino con serias dificultades no solo en las eliminatorias, sino también en la etapa de preparación. ¿Y entonces? La Argentina tuvo el 78% de la posesión ante Islandia en su debut en Rusia 2018 , pero eso no fue sinónimo de atacar bien ni de defenderse mejor.

Se dijo durante la última semana (sobre todo) que Sampaoli había trabajado mucho en el aspecto defensivo, en el retroceso. Pero la selección mostró serias dificultades para defender bien ante Islandia. Y no tanto por el retroceso. Como se ve en la captura de imagen del 1-1 de Finnbogason, hay ocho jugadores argentinos dentro del área, pero terminan ganando dos de los cuatro islandeses. En el rebote final Caballero hizo lo que pudo, pero sí había mostrado dudas en el centro aéreo previo. Pero volviendo al bloque defensivo, fueron varios los avances del equipo de Hallgrimsson en donde la Argentina le ofreció muy poca resistencia. Se ocupó por el retroceso y de ocupar los espacios primordiales a tapar (primer y segundo palo, punto penal, zona del rebote), pero sin presionar a los posibles receptores. Y eso generó llegadas claras de Islandia. Más de una.

Es cierto que cuando se juega contra un equipo que espera reagrupado cerca de su área con dos líneas de cuatro, es necesario que todo el equipo se involucre en la posesión para, desde la movilidad, las rotaciones y los cambios de ritmo, abrir los caminos que están cerrados. Pero cuando la defensa ataca más de lo que defiende, es un problema. Para cualquier equipo, incluso para Barcelona.

Porque Rojo , por ese adelantamiento posicional explicado anteriormente, fue clave en el gol que termina convirtiendo Agüero, por más que buscó el remate desde afuera y no la asistencia para el Kun. Pero en medio del cerrojo, es bueno cuando un central también se desprende desde atrás, para no dejarles esa responsabilidad solo a los laterales. También pasó con Otamendi , que avanzó tanto que hasta se animó a patear desde afuera del área. Lo mismo Biglia. Los laterales Tagliafico y Salvio abrieron la cancha más de lo que intentaron desbordar (falencia de sus compañeros, que no los buscaron por allí, no de ellos). Pero todos dejaron dudas defensivamente. No estuvieron finos en los duelos individuales, pero sobre todo en esa ocupación de espacios donde realizaron la cobertura aunque "soltando" las marcas, dejando libres a los posibles adversarios que podían hacer daño en caso de recibir las descargas.

Rojo tomó una decisión equivocada con un pase lateral interior en salida justo para Caballero, le ganaron la espalda con un pelotazo frontal anunciado; Salvio cometió un penal por mano que no fue sancionado. Otamendi ganó y perdió, pero todos quedaron expuestos en esa floja resistencia (tomando la jugada completa) del 1-1. La decisión de jugar con el doble 5 Mascherano-Biglia tampoco le dio más solidez defensiva a la Argentina. Entre Otamendi (76), Rojo (81) y Mascherano (141) sumaron 298 pases (según las estadísticas de Opta), fueron los tres que más entregas hicieron. El partido se dio así sobre todo por el planteo de Islandia. Sí estuvieron atentos los tres para defender de arriba los laterales-centro. En el juego aéreo defensivo, la Argentina estuvo correcta (uno de los puntos que generaban interrogantes por la altura de los islandeses) porque no cometió faltas cerca de Caballero y porque Islandia apenas tuvo dos córners en todo el partido. Pero la selección no se defendió con la pelota y dio seguridad defensiva solo cuando Islandia no atacó. Ese será un punto para seguir revisando de cara a los próximos dos partidos del grupo.

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