Crisis sin piso y Cristina 2019, los pronósticos que guían el silencio de Massa

El tigrense piensa que el plan económico de Macri debe girar 180° y que la expresidenta será candidata
El tigrense piensa que el plan económico de Macri debe girar 180° y que la expresidenta será candidata
Marcelo Veneranda
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17 de junio de 2018  

Sergio Massa lleva seis meses sin dar una entrevista, y no parece interesado en cortar esa racha. Pero lleva aún más tiempo sentado sobre dos convicciones. Una es económica: que salvo un giro de 180°, el plan económico de Cambiemos está condenado a fracasar. La otra es política: que Cristina Kirchner no solo no dará ningún paso al costado, sino que será candidata a presidenta en 2019 .

Esas dos convicciones, además de las imposiciones de la realidad (la repetición de cachetazos electorales y la consiguiente reducción de poderío territorial y parlamentario), orientaron los movimientos del tigrense en los últimos meses y definirán sus próximos pasos.

Los legisladores y economistas del Frente Renovador preparan una batería de propuestas para "ofrecer" al Gobierno en los próximos días: van desde un seguro de tasas del Banco Central para inversores, exportadores y consumidores hasta insistir con la reducción del IVA a los alimentos y la ley de góndolas. La mayoría de estas herramientas ya están traducidas en proyectos de ley del FR y el PJ.

De fondo, lo que sigue sosteniendo Massa y sus economistas es que Cambiemos erró su diagnóstico desde el primer día: "No era primero ajustar para luego crecer. Hay que crecer para entonces poder encarar ajustes, pero sobre una economía en expansión", repiten.

Con el mismo énfasis cuestionan la "matriz especulativa" del programa económico, que "exporta ahorro e importa trabajo".

En el plano político, mientras Massa siga convencido de que Cristina será candidata en 2019, se mantendrá alejado de toda construcción destinada a generar una "gran interna" con el FPV .

"No hay camino por dentro", repite Massa, aunque varios hombres de su entorno, con el diputado Felipe Solá a la cabeza, continúen construyendo puentes que se insertan en Unidad Ciudadana .

En las reuniones que mantiene en privado, Massa sostiene que todo lo que se construya con aquellos kirchneristas "sin prontuario" -como suele llamarlos-, no hará más que fortalecer en última instancia a la expresidenta.

La "interna opositora" que sí imagina el tigrense incluye al PJ que lideran los gobernadores no kirchneristas y los legisladores que en el Congreso se referencian en el senador Miguel Pichetto . Pero también al progresismo del GEN de Margarita Stolbizer y el socialismo santafesino.

En otras palabras, Massa imagina una interna de dos o tres candidatos en 2019. La versión más amplia incluiría al gobernador santafesino Miguel Lifschitz , al mandatario salteño Juan Manuel Urtubey , por otro, y a sí mismo, como tercer postulante. La versión más acotada tendría solo un rostro peronista.

Más allá de contener al PJ -o parte de él- y al socialismo, esa construcción no dejaría de recordar los riesgos que la "avenida del medio" sufrió en 2015 y 2017: quedar atrapada en la grieta entre Cambiemos y el kirchnerismo. Más aún si los gobernadores fuertes del PJ desdoblan sus elecciones provinciales.

Allí es donde la convicción política de Massa se abraza con la económica: "La avenida del medio está tomando fuerza y va a crecer ante la sociedad por el fracaso económico del Gobierno y el deseo de que no vuelva el kirchnerismo", analizan en su entorno.

Un detalle: en el massismo creen que, más allá de las tensiones del último año, el Gobierno será el principal interesado en fortalecer al peronismo "racional": "La confrontación con el kirchnerismo les sirve para ganar elecciones, pero decirles a los mercados 'somos nosotros o Cristina' no sirve para atraer inversiones o bajar las tasas".

Si Massa promete que no construirá nada junto al kirchnerismo, tampoco parece muy interesado en aceptar las ofrendas de paz que empezaron a llegar desde la Casa Rosada. "Le piden una reunión para la tarde y a lo largo de la mañana salen en la radio para decirle ventajita. No se entiende", dicen en Tigre.

Todavía desgastado por la sobreexposición de las últimas campañas electorales, Massa seguirá moviéndose en las sombras. Así como se impuso el silencio, también disciplinó su agenda: cada semana mantiene una reunión con sus equipos técnicos y dos con sus economistas. El intercambio con Pichetto es constante y cada quince días se ve con Florencio Randazzo.

En el medio, trabaja en un estudio jurídico, hace consultorías y estudia, sobre todo economía. Hasta sumó dos "clases" semanales con Roberto Lavagna. Cree que prepararse en Economía y fortalecer a sus equipos técnicos será clave para la reconstrucción. "La sociedad necesita que alguien le ofrezca propuestas para salir de la crisis, dice Massa. Todavía, sin asomarse a la superficie.

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