El protocolo que obligó a Meghan Markle a cambiar su estilo

Para evitar las críticas por mostrar los hombros, la flamante esposa del príncipe Harry se mostró con un diseño cerrado en el Royal Ascot
Para evitar las críticas por mostrar los hombros, la flamante esposa del príncipe Harry se mostró con un diseño cerrado en el Royal Ascot Fuente: Reuters
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19 de junio de 2018  • 18:31

En este último tiempo, Meghan Markle se convirtió en la figura que mayor tendencia marca dentro de la familia real. La esposa del príncipe Harry cautiva con su estilo, robándose elogios de los expertos en moda y la gente que busca imitarla. Sin embargo, un estricto protocolo la obligó a cambiar su look favorito para poder participar de uno de los eventos más exclusivos de Inglaterra, el Royal Ascot.

En sus últimas apariciones públicas, la duquesa de Sussex utilizó atuendos con cuello bote, que dejaban al descubierto sus hombros. En el día de hoy, tuvo que optar por otro modelo, un vestido cerrado que cubre la totalidad de su torso, sin dejar nada a la vista.

El evento deportivo en donde se llevan a cabo carreras de caballos durante cinco días, tiene un dress code muy exigente. Las mujeres que quieran concurrir al evento, fundado por la reina Ana en 1711, deben llevar un sombrero o fascinator que tengan una base de al menos 10 centímetros de ancho y faldas que sean sueltas y por debajo de la rodilla. El protocolo también indica que los cuello bote están prohibidos, ya que los hombros deben estar tapados.

Meghan lució un vestido cerrado con cuello de camisa y largo hasta los tobillos
Meghan lució un vestido cerrado con cuello de camisa y largo hasta los tobillos Fuente: Reuters

Para cumplir con las reglas, Meghan eligió un vestido de Givenchy, la misma casa de moda que la vistió el día de su boda. La ex actriz lució un modelo en color blanco tipo camisa con falda corte pañuelo al que acompañó con un cinturón negro, stilettos del mismo color y un fascinator de Philip Treacy, el diseñador de sombreros más famoso de Inglaterra. Harry también estuvo eleganísimo, con un chaqué de saco oscuro, chaleco azul y corbata celeste, y el accesorio infaltable para ser parte del Royal Ascot: la galera.

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