Mundial Rusia 2018: cómo funciona el envío de datos en tiempo real al banco de suplentes

El entrenador español Fernando Hierro y sus colaboradores más cercanos, que todavía apuestan a las notas en papel Fuente: AFP
20 de junio de 2018  • 08:38

MOSCÚ, Rusia.- Directores técnicos que siguen los partidos pegados a la raya. Otros que se agachan para ver el juego. Están los que van y vienen por esa cárcel invisible que es el rectángulo reglamentario. Muchos visten de traje. Otros tantos con equipos deportivos. Se toman la cabeza, se agarran el mentón. Gritan. Conversan con sus colaboradores. Diferentes estilos para arribar a lo mismo: encontrar las soluciones necesarias mientras el partido fluye.

Desde este Mundial Rusia 2018 , los técnicos, cuentan con una mirada elevada que puede aportar a su causa. La FIFA autorizó por primera vez el uso de información en tiempo real durante el partido, que es enviada desde un puesto de observación, donde se ubican los videoanalistas de cada selección. A esta altura de la evolución del fútbol, donde el big data domina la toma de decisiones en clubes y federaciones, la decisión de la FIFA no es más que un sinceramiento de una práctica ya extendida. Alemania es precursora en el tema y ya no quedan selecciones que no recurran al manejo de datos para diseñar y aplicar sus ideas. Hasta las más modestas en sus pretensiones deportivas, como Arabia Saudita , que ven en esas herramientas un modo de achicar diferencias contra los equipos poderosos.

La FIFA autorizó por primera vez el uso de información en tiempo real durante el partido, que es enviada desde un puesto de observación, donde se ubican los videoanalistas de cada selección

Lo que se agregó en el Mundial Rusia 2018 no es menor: la comunicación en tiempo real entre los analistas y el cuerpo técnico ya con elementos que la propia organización pone a disposición de los beneficiados. La FIFA provee de dos medios de comunicación integrados entre la cabina de analistas y el banco. Son tres equipos de radio que los miembros del cuerpo técnico pueden distribuir como quieran. Además tendrán un canal para chats con una tablet en cada uno de los puntos. Es decir que la conversación se puede dar por audio y por texto. A la sala de observación llegarán dos señales de video: una con la transmisión del partido y otra cámara táctica que les permitirá comprender como están parados los dos equipos.

Pero la FIFA no deja de ser la FIFA con su clásica política de restricciones y por eso los analistas no pueden enviar video, sino capturas de esas imágenes. Además del video, los equipos disponen de estadísticas de todos los aspectos del juego, con un registro de cada detalle del partido como posesión de la pelota, tiros que fueron al arco, faltas cometidas por sector del campo y desde ya métricas de rendimiento físico y de eficacia de cada futbolista en particular. Reciben una combinación de datos que están a la vista de cualquier espectador, pero les agregan otros más profundos que por lo general son aquellos que se producen donde la pelota no está en juego.

Una vez que termina cada partido, los analistas tienen acceso a dos plataformas digitales para acceder a la información complementaria que necesiten. Una se llama Scoopa y desde ahí pueden descargarse el partido completo, recibido desde la transmisión de TV y de la cámara táctica. La otra plataforma es Match Data Exchange y sirve para bajar toda la estadística básica de los equipos de todos los partidos como distancia recorrida, pases intentados y remates. A eso podrán sumarle descarga de seguimiento físico pero solamente del propio equipo (no del rival) y que estará disponible hasta nueve horas después del partido.

Las dos tablets que tendrán en el banco de suplente y en la cabina son "limpiadas" luego del partido para que las puedan utilizar los equipos que vuelvan a jugar en ese mismo estadio. Si los analistas no hacen un almacenamiento de esos datos y las conversaciones, los pierden.

Una vez que termina cada partido, los analistas tienen acceso a dos plataformas digitales para acceder a la información: Scoopa -donde se descargan el partido completo, recibido desde la transmisión de TV y la cámara táctica- y Match Data Exchange, que sirve para bajar toda la estadística de los equipos como distancia recorrida, pases intentados y remates

Las cabinas están ubicadas en línea recta a los bancos de suplentes. Los avanzados software que se usan para capturar la información y la transferencia de datos son herramientas muy potentes que pueden "viajar" hasta dos kilómetros de distancia si no hay interferencias en el camino. El tiempo real es literal.

Cada vez que los espectadores vean, por ejemplo, a Jorge Sampaoli en movimiento permanente por la zona del banco de suplentes, deberán tomar en cuenta que en la primera bandeja de cabinas está instalado Matías Manna, uno de sus analistas, con la captura y distribución de la información que brota del partido. El cuerpo técnico argentino no confirmó en detalle el uso del equipamiento provisto por FIFA o si prefiere usar su propio sistema. El técnico argentino, según trascendió, delega en sus colaboradores toda esa arquitectura de datos. Sampaoli, liberado de esa tecnología inalámbrica, sigue el juego de acuerdo a su estilo. De acá para allá, en la cárcel invisible. Aunque tal vez en algún momento se detenga, escuche y siga.