Karité: el árbol sagrado que mejora la vida de las nigerianas

Las mujeres, que son las únicas que pueden recolectar los frutos del karité, encontraron en esta actividad un medio para su desarrollo económico y social
Las mujeres, que son las únicas que pueden recolectar los frutos del karité, encontraron en esta actividad un medio para su desarrollo económico y social Crédito: 123rf
Natalia Iscaro
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25 de junio de 2018  • 00:42

Valorado por la industria de la cosmética, el Vitellaria paradoxa, más conocido como karité, es un árbol que puede alcanzar los 15 metros de altura y vive unos 40 años. De sus frutos, se extrae una pasta que tiene propiedades hidratantes, regenerativas y antiage. Por eso, las principales marcas de belleza del mundo la usan en las fórmulas de sus cremas más exclusivas.

Las mujeres, que son las únicas que pueden recolectar los frutos del karité, encontraron en esta actividad un medio para su desarrollo económico y social
Las mujeres, que son las únicas que pueden recolectar los frutos del karité, encontraron en esta actividad un medio para su desarrollo económico y social Crédito: 123rf

El árbol de las mujeres

Según creencias ancestrales, el karité es un árbol sagrado y solo las mujeres pueden recolectar sus frutos. Debido a esta particularidad, durante años, las mujeres soportaron jornadas de trabajo extenuantes con una paga mínima. Sin embargo, en los últimos tiempos, varias organizaciones humanitarias y de comercio justo llegaron a países como Nigeria para guiarlas en la creación de cooperativas que negocian directamente con las empresas y promueven el cultivo de karité como una vía de crecimiento económico y social. También hacen hincapié en que se respeten los ritmos de crecimiento del árbol, que son muy lentos, ya que en algunas zonas cortan los ejemplares jóvenes para usar la madera como leña o carbón y se pierde todo su potencial.

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Artesanal y manual

En Nigeria, el fruto se consume sin refinar: es decir, todo su proceso es manual. Se tuestan las nueces o semillas, se rompen, se extrae la pulpa, la cual luego se lava y amasa para obtener la manteca. En cambio, en occidente, el aceite se extrae por presión caliente -para aprovechar hasta la última gota- y ese calor destruye muchas de las bondades de sus ácidos. Por eso, al igual que con el aceite de oliva, es tan importante la prensión en frío.

El karité es un árbol es un árbol que requiere muchos cuidados y crece lentamente. Sus frutos tienen prodigiosas propiedades hidratantes y regenerativas
El karité es un árbol es un árbol que requiere muchos cuidados y crece lentamente. Sus frutos tienen prodigiosas propiedades hidratantes y regenerativas Crédito: 123rf

Elixir de la cosmética

Estrella de la cosmética, el karité es rico en triglicéridos y ácidos oleico, linoleico y palmítico. Una manteca que a temperatura ambiente es sólida, pero que luego se funde con el calor corporal. Entre sus propiedades curativas se cuentan el ser nutritiva y cicatrizante, por lo cual es ideal para dermatitis, quemaduras, grietas o eczemas. En tiempos en que la belleza natural cobra gran valor entre los consumidores, y en que la tala indiscriminada deja de ser un valor a la hora de construir, Nigeria se presenta como una nación promisoria. Generosa en una flora nutritiva y muy rica, se dedica además a promover su mano de obra calificada, a favor de la economía local.

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