ARA San Juan: por denuncias, podría demorarse la búsqueda del submarino

Además de Marcelo Devincenzi, hay otros dos argentinos trabajando en Igeotest en la actualidad
Además de Marcelo Devincenzi, hay otros dos argentinos trabajando en Igeotest en la actualidad Fuente: LA NACION
Mariano De Vedia
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22 de junio de 2018  • 19:42

Pese a que ya venció el plazo para las impugnaciones, el proceso final de la contratación directa para buscar el submarino ARA San Juan , con sus 44 tripulantes en su interior, está envuelto en una red de controversias, que podrían hacer demorar el comienzo del operativo.

La misión fue preadjudicada a comienzos de este mes a la empresa española Igeotest Geociencias y Exploraciones SL, pero el Ministerio de Defensa aún no confirmó la preselección. Según confiaron en su entorno, el ministro Oscar Aguad está empeñado en revisar hasta el más mínimo detalle de la oferta, que alcanza a US$3,7 millones, para garantizar el cumplimiento de todas las exigencias requeridas.

A eso se suma que el venezolano Hugo Marino, especialista en búsquedas submarinas y cuya empresa SEA no superó la instancia de preselección, ofreció presentar su testimonio en la Comisión Bicameral constituida en el Congreso para aportar pruebas y desestimar la elección de la compañía española, cuyo director ejecutivo es el geólogo argentino Marcelo Devincenzi.

Marino objeta, principalmente, que la empresa española no puede disponer en un plazo inmediato de un AUV (vehículo autónomo submarino), requisito indispensable fijado por el Ministerio de Defensa para otorgar la concesión de la búsqueda.

"Mi interés no es bloquear el proceso de adjudicación, sino alertar a las familias de los 44 tripulantes sobre el riesgo de que no se realice la búsqueda del submarino con el AUV", explicó Marino a LA NACION, al justificar su petición a la Comisión Bicameral.

Ante una consulta de LA NACION, desde la empresa negaron la imposibilidad de contar con esa tecnología y desestimieron las acusaciones de su competidor. "A nosotros nos preseleccionaron por el 'renglón dos del proceso de contratación', que es con el AUV. Y está disponible para ser movilizado a la Argentina de forma inmediata", señalaron.

Sin embargo, en la documentación presentada al Ministerio de Defensa, la empresa Igeotest relativiza la importancia del AUV y se pronuncia en favor de la utilización de un Sonar de Apertura Sintética (SAS). "La eficiencia del servicio no pasa por el vehículo que se utilice (barco o AUV), sino por el uso de este sofisticado equipamiento", detallaron desde Igeotest en una carta remitida el 2 mayo último a la Subsecretaría de Planeamiento Operativo y Servicio Logístico de la Defensa.

Hugo Marino fue el más mediático de todos los oferentes para buscar el ARA San Juan
Hugo Marino fue el más mediático de todos los oferentes para buscar el ARA San Juan

Las cláusulas fijadas por el Ministerio de Defensa requieren expresamente el empleo de "instrumental instalado en un AUV", con capacidad para operar en profundidades de hasta 3000 metros.

Igeotest sostiene, además, que el plazo para relevar el área de búsqueda del ARA San Juan "es de unos 110 días para el SAS instalado en el AUV y se reduce a 55 días si se utiliza en SAS remolcado [en un barco] más potente".

"No es que el otro sistema sea mejor. Los dos son buenos, pero lo realmente importante es el sonar de apertura sintética", insistieron a LA NACION representantes de la firma española.

La exigencia del AUV

Concretamente, la característica esencial del AUV es su carácter autónomo a la hora de la navegación submarina. Hasta ahora, los buques de la Armada utilizaron el ROV, un vehículo submarino operado en forma remota, que fueron aportados por países extranjeros.

Según dejó trascender el especialista venezolano, el alquiler de un AUV ronda los US$40.000 dólares por día, costo que a lo largo de los 120 días de trabajo fijados por el Ministerio de Defensa para la búsqueda se eleva a US$4800 millones. "A ello se debe sumar el traslado del equipo, que suman US$380.000, el equivalente al 10% de anticipo que yo solicité en mi oferta", dijo Marino, que había prometido encontrar el ARA San Juan en 100 días. Esa exigencia del anticipo fue una de las causas por las que su propuesta fue descartada.

El técnico venezolano también objetó el plazo fijado por el Ministerio de Defensa para cubrir la zona de búsqueda. "No se puede rastrillar un área de 8600 kilómetros cuadrados a la velocidad de cuatro nudos, como lo requieren los instrumentos de medición de señales, en 120 días", aseguró Marino, que insiste en llevar sus advertencias a la Comisión Bicameral.

Con la colaboración de José María Costa

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