Calle Florida: La oferta de productos para el hogar gana terreno

26 de junio de 2018  
La calle Florida es uno de los corredores emblemáticos de la ciudad de Buenos Aires . En medio del movimiento que generan las oficinas y bancos del microcentro porteño, encierra además un atractivo turístico , y condensa un enorme tránsito diario. Sus vidrieras y escaparates muestran un reflejo de las principales tendencias del momento. Domingo Speranza, presidente de Newmark Bacre la define como la calle peatonal por excelencia, porque es sin duda un paseo obligado de porteños y turistas. En los últimos años, los cambios en la zona han marcado diferencias, y para el especialista el impacto de la peatonalización del centro fue un punto positivo para Florida, que potenció su carácter de paseo frente a otras calles con un perfil más institucional.

A lo largo de su extensión, y a medida que pasan los años, nuevos rubros cobran protagonismo y cambian la fisionomía de la zona. "El tramo que va desde Diagonal Norte a Corrientes es sin dudas el que mejor está hoy, con cambios importantes en la estructura de comercios, incorporando bares, locales de equipamiento del hogar y decoración, y bancos, que cambiaron en los últimos años el perfil", dice Speranza. En este sentido, la aparición hace tiempo atrás de Falabella fue un punto de inflexión, que modificó el perfil de la calle incorporando otro tipo de comercios.

Esta emblemática calle reúne tal diversidad de locales que se convierte también en termómetro de los cambios en las costumbres. Así, por ejemplo, según Speranza, en los últimos años las modificaciones en los hábitos de consumo y venta en el sector de electrodomésticos trajeron una reducción de locales de ese rubro liberando espacio y locales de gran tamaño, donde hoy se instalan nuevos rubros y aparecen propuestas novedosas. Con respecto a los números, Speranza es claro: "Los valores de alquiler siguen siendo altos en el segmento más alto de la ciudad. Dependiendo de la ubicación y dimensiones varían entre US$30 y US$50/m2 y las ventas entre US$ 4000/m2 y US$6000/m2". Es que Florida reúne un público heterogéneo, que varía mucho según sea día de semana o fin de semana, o de acuerdo a la franja horaria. Según cuenta el especialista, las horas del fin del día y los feriados son los de menor afluencia. Al hablar de las proyecciones de la zona, Speranza señala que cuando la vieja Harrods se incorpore al mercado y brinde nuevamente espacio comercial y de paseo generará un gran impacto para la calle Florida y el área circundante ya que el impacto negativo que tiene sobre el área frena el crecimiento del comercio y las rentas en la zona.

Según el informe de Colliers para el último semestre del 2017, en sintonía con lo que sucedió en los principales corredores comerciales de la ciudad, donde se ampliaron los locales disponibles, la tasa de vacancia en la peatonal Florida fue de 6,56 por ciento. Pese a que se trata de un número relativamente bajo, Marcelo Zulliani, gerente comercial de Colliers, cuenta que históricamente esta es una tasa alta para uno de los corredores más importantes de Buenos Aires. Zulliani hace una distinción entre los diferentes tramos de Florida y afirma que las cuadras que van entre Corrientes y Avenida de Mayo son las más fuertes. El segmento que va de Viamonte a San Martín es el de mayor vacancia mayor, por lo que al hacer la medición de la totalidad, esta área inclina hacia abajo el promedio. En las cuadras que van entre Corrientes y Rivadavia, en cambio la tasa de vacancia es de 0,93 por ciento. "En Florida la rotación de locales es grande y hoy en los locales que quedaron vacíos se empiezan a instalar empresas que no son de indumentaria ni gastronómicas, las más habituales en el corredor" detalla el especialista quien afirma que actualmente, las marcas que no tenían presencia en la zona están aprovechando locales que quedaron vacíos.

Fuente: LA NACION Crédito: Silvana Colombo

Aires nuevos

El nuevo local de la marca Arredo es una de los grandes desembarcos en esta calle. Se trata de una tienda ubicada en Florida al 300, en un edificio de dos mil metros cuadrados y cuatro plantas, cuidadosamente diseñado no sólo para la exhibición de los productos, sino también pensando en el entorno -con jardines verticales de casi 100 metros cuadrados-, y en la comunidad, a través de áreas de encuentro, esparcimiento, cultura y servicios. El foco, según Agustín Sasson, director de Arredo, estuvo puesto en conectar de manera integral todas las acciones y facetas de la marca.

En esta búsqueda estuvo muy presente el contexto de esta área porteña, con un análisis exhaustivo de quienes transitan Florida y sus alrededores. El nuevo local cuenta con áreas de descanso, lectura y trabajo, para que quienes recorren la zona puedan utilizarlas de forma gratuita. Además, según cuenta Sasson, nada quedó librado al azar: las personas que trabajan en la tienda, la arquitectura del edificio, la circulación dentro del local, el desarrollo de los productos y su exhibición, así como los servicios gratuitos y las acciones culturales y sociales están pensados por y para la comunidad de Florida, sea o no clienta de la marca.

Los espacios de circulación, por ejemplo, son producto de un gran trabajo y están diseñados para que se pueda realizar una compra dinámica con un sistema de pago fluido, teniendo en cuenta la rapidez y el escaso tiempo con el que cuentan, por lo general, quienes transitan esta zona céntrica. Además, se instalaron escaleras mecánicas que acortan camino y se diseñaron espacios para orientarse de una manera ágil y sencilla, como "Los imperdibles", con los productos más elegidos por la gente, al lado de la caja, para facilitar una compra veloz.

Entre las propuestas más novedosas de este edificio, está el espacio para niños, donde se exponen productos para los más chicos, pero con concepto de diseño que incluye un amplio circuito de recorrido, bicicletas y una palestra o muro de escalada. "Este espacio está pensado para que los niños lo disfruten y se expresen. El proceso de venta se desarrolla dentro del espacio de juego. Una estantería que contenga productos puede ser al mismo tiempo un gran tobogán o una pileta de almohadones; tres típicas camas de exposición de producto pueden ser el colchón perfecto de una palestra infantil, o simplemente un espacio para saltar o dormir", describe Sasson.

Novedad, Arredo, la marca de ropa y productos del hogar desembarcó en la zona

Arte y siestarios

El atelier es otro de los ejemplos destacados por el director de la marca. Allí se venden productos de color natural a los que se les estampan frases en color negro. En este sector se ve parte del proceso productivo de los artículos que se comercializan, una escenografía estática que se transforma en taller de estampa y convive con la exhibición y la venta.

El local también cuenta con una sala de usos múltiples para dictar talleres, charlas, hacer muestras, presentaciones, conferencias o conciertos. Está pensado tanto para uso interno para los colaboradores de Arredo y para ser compartido con los usuarios del local. La biblioteca, donde una vez al mes se realizan talleres literarios en los que los colaboradores de Arredo comparten la lectura e interpretación de autores clásicos y modernos o el espacio para escuchar música son otros emprendimientos originales y novedosos.

Sin embargo, uno de los más llamativos es quizás el siestario. "A raíz del proyecto Dormir, en las oficinas centrales de Arredo en el barrio de Almagro, en el centro de distribución en Barracas y en varios de nuestros locales creamos "siestarios", lugares donde quienes trabajan en Arredo o quienes vienen a visitarnos pueden tomar un descanso para recargar "sus pilas". En la concepción del local de Florida, observamos que gran parte de la comunidad que habita el microcentro está trabajando y hoy, todavía, los espacios de descanso en las oficinas no son un común denominador. Por ello en el local de Florida desarrollamos un espacio donde el peatón, turista o trabajador, puede detenerse a descansar. Arredo les ofrece un lugar donde poder recargarse de energía previo a una reunión, después del almuerzo o mientras espera a alguien" cuenta Sasson. Allí los sillones, camastros, almohadones y mantitas permiten transportarse al hogar por un rato. ¿Marcará esta original propuesta un nuevo rumbo para la emblemática peatonal?

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