Bélgica-Túnez, Mundial Rusia 2018: los europeos golearon a los africanos y revalidaron su título de candidatos

Copa del Mundo Rusia 2018 Fase de grupos
  • 5
Bélgica

Bélgica

  • Romelu Lukaku /
  • Romelu Lukaku /
  • Eden Hazard /
  • Eden Hazard /
  • Michy Batshuayi
  • 2
Túnez

Túnez

  • Dylan Bronn /
  • Wahbi Khazri
Marcelo Gantman
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23 de junio de 2018  • 08:46

Resumen del partido Túnez - Bélgica en el Mundial de Rusia 2018

1:18
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MOSCU, Rusia.- Bélgica es un estallido de fútbol. Esta vez le tocó a Túnez como antes había sido el turno de Panamá. La goleada 5 a 2 contra los tunecinos configuró un partido que terminó algo desordenado y que estaba definido desde el momento en que el técnico Roberto Martínez decidió sacar a Romelu Lukaku y Eden Hazard que ya habían dado el colchón de goles necesarios para acomodar la situación frente a la voluntad de los tunecinos. Los belgas desfilan por la pasarela de Rusia 2018 como el equipo que capta la atención general, por encima de las trincheras de banderas y colores. Todos quieren tener algo con Bélgica en este Mundial.

La goleada ante Túnez se afirmó en nombres propios con dos goles de Eden Hazard, dos goles de Romelu Lukaku y sobre el final el quinto a cargo de Mitchy Batshuayi (sustituto de Hazard). Los anotadores son los que quedan en el primer recuerdo del partido, pero el fútbol coral de Bélgica tiene sustancia por la participación de todos a la vez y ninguno en especial.

Lukaku y Hazard son el poder de fuego. Kevin De Bruyne y Axel Witsel se reparten el mediocampo y son los conectores para que todo el juego belga fluya por todos los sectores del campo. Mertens que puede desbordar como carrilero y terminar como delantero bien definido se adueña del lado derecho del ataque.

Bélgica se puso en ventaja por un penal hecho a Hazard (el VAR confirmó la falta adentro del área) y ejecutado por Hazard. Al rato Lukaku puso el 2 a 0 con apenas un toque para acomodar la pelota y cruzarla a un ángulo. El juego de los belgas empezaba a volar alto, sin peso extra que lo detenga cuando un tiro libre bien de Wahbi Khazri que encontró la cabeza de Dylan Bronn puso el 2 a 1 cuando apenas iban 17 minutos del primer tiempo. El partido ya tenía tres goles, pero el descuento atenazó a Bélgica. El equipo del español Roberto Martinez atravesó las eliminatorias europeas camino a Rusia con pocos goles en contra, acaba de consumar su partido número veintiuno invicto, por lo cual recibir un gol lo llena de dudas. Dos goles, mucho más.

La confianza en el juego llegó con el correr de los minutos. Para eso hay que caer en otro nombre de relieve en Bélgica: De Bruyne. El volante del Manchester City es el cerebro de este equipo. Organiza por donde debe circular la pelota, alterna posiciones con Witsel para cambiar el ritmo de juego y atraviesa las "líneas enemigas" con mucha clase y con toques precisos.

Eso es lo que se destaca de Bélgica. Es un conjunto que siempre va para adelante y con pases de primera. Cuida la pelota con una idea de progreso constante. Rara vez se apoyan en Courtois para armar ese circuito de salida desde el fondo. El arquero lo hace cuando le toca reanudar el juego desde su arco: la mayoría de las vaces sale corto con sus defensores, aunque suele sacar largo con su brazo y ocasionalmente buscar la cabeza de Lukaku en campo rival para que luego lleguen los volantes. Bélgica tiene un estilo asociado, pero sin dogmas. Sucede que salir jugando y dar pases de primera rara vez no es la mejor opción disponible.

Túnez hizo un partido digno hasta que pudo. Su jugador adorado es Khazri, un futbolista que baja la cabeza, se desconecta del resto de los compañeros y busca las soluciones. Es muy pícaro. Simula lesiones y luego sale a correr rivales para ver qué ventaja puede conseguir. Túnez fue ordenado y buscó el uno a uno con los defensores belgas como para desacomodar un encuentro que en el juego colectivo lo tenía perdido desde antes de empezar.

Bélgica tendrá algo personal con Inglaterra en el último partido del Grupo G contra Inglaterra en Kaliningrado. Su juego de "todos para todos" tiene en ocasiones a un Eden Hazard que se inventa un partido propio y rompe la cadencia del conjunto, pero el equipo de Martínez sabe que esa posibilidad está dentro de los planes. Bélgica manejó de maravillas esta parada en la estación Spartak Stadium contra Túnez, con pocos contratiempos, con una temperatura de casi 30 grados y una lluvia que le dio cierto tono épico a su gran producción futbolística.

Todos quieren tener algo con Bélgica. Los 44 mil espectadores que se fueron del estadio con sol y empapados, saben que si el futuro del espectáculo del fútbol dependiera de Bélgica, el tesoro está bien guardado. El desafío belga, ahora, es transformarlo en un proyecto firme, con jugadores más curtidos y con un resultado que le permita concretar sus atractivas intenciones.

Bélgica quedó a un paso de la clasificación para los octavos de final. Suma 6 puntos en el Grupo G , que integra junto a Inglaterra y Panamá, y se clasificará matemáticamente el domingo si los ingleses ganan o empatan ante los panameños.En la tercera y última fecha, a desarollarse el jueves próximo, Bélgica juega ante Inglaterra en Kalingrado y Panamá lo hará ante Túnez en Saransk, ambos a las 15.

Los goles

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