Si se trata de una obra con mujeres, seguro que Muscari es el responsable

El director desempolvó uno de sus primeros trabajos, con un elenco variopinto
El director desempolvó uno de sus primeros trabajos, con un elenco variopinto
Leni González
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24 de junio de 2018  

No se conoce la opinión del técnico Jorge Sampaoli pero José María Muscari formó su propio seleccionado para salir al ruedo. Al equipo de once, lo integran cinco madres -Cristina Alberó, de La casa de Bernarda Alba; Katjia Alemann, de Ocho mujeres; Edda Bustamante, de Fetiche; Edda Díaz, de Póstumos; y Mimí Pons, de Extinguidas-, seguidas por la línea de cinco hijas -María Fernanda Callejón, de Vidas privadas; Emilia Mazer, de El secreto de la vida; Paula Morales, de Casa Valentina; Carolina Papaleo, de Falladas; y Juana Repetto, de La jaula de las locas-, más el bastión defensivo, Calu Rivero, la debutante. Ellas son Derechas, el primer reestreno y la primera producción en el circuito comercial del infatigable generador de proyectos.

La obra que escribieron Bernardo Cappa y Muscari se estrenó en 2001 en el Centro Cultural Adán Buenosayres, de Parque Chacabuco, y continuó hasta 2004 en distintas salas alternativas. Sin embargo, para el director todavía faltaba una vuelta más, algo que no estaba terminado y decidió "remasterizar el material": el argumento original (cinco hermanas y sus cinco hijas se unen para organizar una fiesta de beneficencia con un fin oculto) fue reescrito con el agregado de un nuevo personaje que representa a la generación joven. Por otro lado, asumió la producción, junto con Paola Luttini y Roni Isola, para darse el gusto de armar un elenco "intenso" integrado por diez actrices que ya habían trabajado con él en anteriores obras y una que todavía no había pisado el escenario. Además, según la función, habrá almuerzo o cena con el público del Regina.

"No pienso en transgresión ni en novedad, eso es muy noventa, hago lo que me gusta. Pero nunca hubo en el teatro comercial una obra al mediodía, donde se pueda beber y comer, con algo de happening. Y un elenco con once figuras no es común: en otras salas, con este grupo, te hacen tres obras. Son actrices muy distintas en estilos y trayectorias, pero me gusta la mezcla, el apareamiento de diferentes", dice Muscari, que considera que ninguna de sus ex actrices debe ponerse celosa: "Elegí una de cada espectáculo, pero no significa valoración, sino algo muy personal y que tenía que ver con la propuesta".

Fuente: LA NACION

Las actrices, vestidas por La Polilla, reciben a la gente en la calle, cortan las entradas, la acompañan a la sala, invitan con una copa. En Derechas se come en serio (es variado, no siempre el mismo catering), arriba y abajo del escenario, y un grupo selecto de quince espectadores puede compartir la mesa con las organizadoras.

"Yo soy Lidia y significa guerra. Es provocativa, puteadora, le gusta armar quilombo y se pelea mucho con su hija pero se adoran", dice Edda Díaz, la mamá de Chiche, el personaje de Callejón. "Es un desafío enorme en lo actoral porque Chiche es diferente, tiene una pequeña lentitud en su cabecita, un leve retraso; es un ser sensible, soñador, vive en un mundo distinto, admira a sus tías y primas, las observa cómo se pelean y por momentos, le sale otro personaje, cree ser alguien que no es", señala Callejón.

Según Pons, para ella "también es un desafío" componer a su Aída, una escritora que responde en forma de verso, que no es para nada tierna y muy crítica de su hija, la Negra. "Soy la intelectual, como mi mamá, y por mis estudios, me creo un poco más que el resto de mis primas. Pero nos queremos", dice Morales. Otra de las duplas es la de Alemann y Repetto. "Soy Elena, la segundona, la que quiere mandar, pero no puede porque la organizadora de todo es su hermana Nélida y pretende convencer a las demás de que sería mejor líder que ella", apunta la pelirroja, mamá de la Pocha, la relajada, a la que menos le importa lo que pasa.

Las chismosas del grupo son Bustamante y Papaleo. "Isabel busca información, quiere saberlo todo, ese es su poder y se lleva muy bien con su hija, que es tal para cual", dispara la madre sobre esta hija que sigue su ejemplo al detalle. "Muscari creó este personaje pensando en su mamá. Todos los nombres se corresponden con sus parientes. Cuqui está muy atenta en anotar todo para Nélida, con quien quiere quedar bien", dice la hija sobre su autoritaria tía, encarnada por Alberó. "Soy la que manda en esta familia. Y estoy un poquito pirucha", dice y agrega que se divierte mucho porque puede "entrar y salir de esa autoridad y con mi imaginación, recordar a personajes de nuestra historia". Semejante madre aplasta a la pobre Cielo, interpretada por Mazer, una mujer anulada que se rebelará a partir de la aparición de Libertad, la nieta desconocida que no es hija de ninguna de las presentes, y que aparece para romper los viejos paradigmas. "Es distinta. Quiere ser escuchada. Y lo vivo muy presente, es una experiencia que me ayuda a crecer como artista y como persona, es un honor empezar de la mano de estas actrices y en este momento en que nos tenemos más que nunca, estamos empoderadas", señala Rivero, muy contenta con este papel para el que, en principio, se había comprometido por dos meses aunque es muy probable que decida continuar más tiempo.

¿Y por qué Derechas? Para Alemann, "somos derechas porque nos tuerce el dinero y la ambición: es la explicación que encontré porque sabía que me iba a complicar con esta disyuntiva". Para Alberó, refiere a ese viejo mandato de "ponete derecha, andá derecha". Pero todas coinciden en negar cualquier connotación política en el término. Una vez más Muscari sintetiza: "Un elenco es la reproducción de una sociedad" y la legalización del aborto y el uso del pañuelo verde para el saludo final aparecen. Es el tema insoslayable entre las mujeres y, por supuesto, las actrices. "Que cada una elija hacer lo que quiera", resuelve el director las distancias entre Alemann y Díaz (que defienden el saludo con el símbolo verde) hasta quienes lo rechazan como Pons y Bustamante, quien no acepta meter lo social en una ficción: "El teatro no tiene nada que ver con lo que pasa en la calle", dice y abre una polémica que arde más que el penal errado por Messi. En el medio, Muscari, "nuestro Almodóvar, el que más sabe de mujeres", señala Mazer. Ellas, diferentes y auténticas, ponen todo lo que hay que poner en esta obra bien Muscari.

Derechas

De Bernardo Cappa y J. M. Muscari. Regina, Santa Fe 1235.

Sábados y domingos, a las 13; y lunes, a las 21. De $400 a 600 (incluye comida).

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