Roces mundialistas: del caos en Suecia 58 a la cumbre previa a México 86

Maradona y Passarella, relación irreconciliable en la previa de México 86
Maradona y Passarella, relación irreconciliable en la previa de México 86 Crédito: Gentileza Revista El Gráfico
Un repaso por diversos conflictos de planteles argentinos durante una Copa
Pablo Lisotto
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23 de junio de 2018  

"Mussimessi se agarró a trompadas con Vairo, Pipo Rossi le armaba el equipo a Stábile, nosotros no conocíamos ni el color de la camiseta de los rivales, y mucho menos cómo jugaban. Con otros compañeros nos metimos a cocinar porque nos daban de comer cualquier cosa. Y si no fuera por los cinco mil dólares que les presté a los dirigentes no nos volvíamos, porque se habían patinado toda la guita. ¿Les parece poco?"

José Sanfilippo no se guardó nada al contar en el libro Así Jugamos (Sudamericana, 2014) el caos que reinó en el plantel argentino que fue a competir al Mundial de Suecia, en 1958, del cual se despidió con una histórica derrota 6-1 ante Checoslovaquia.

No fue la única vez en la cual un plantel albiceleste tuvo roces antes o incluso durante un Mundial. Eso sí, la ausencia entonces de la tecnología actual permitió que aquellas reuniones se conocieran mucho tiempo después.

En su autobiografía Yo soy El Diego (Planeta, 2000), Maradona desnudó al detalle las internas que explotaron en el equipo argentino en mayo de 1986, pocas semanas antes de alzar por última vez la Copa del Mundo. "Nos dijimos de todo. De todo... Vivíamos de reunión en reunión. Y en una de esas fue que me agarré con Passarella. Ahí definimos que éramos nosotros contra el mundo, así que más vale que tiráramos todos para el mismo lado. Y tiramos... ¡Cómo tiramos...! A mí las concentraciones siempre me ataron, siempre me ahogaron, pero aquella vez fue distinto: porque nos sinceramos, porque nos dijimos las cosas en la cara. A partir de eso, todo creció".

En Estados Unidos 94, y a regañadientes, Alfio Basile debió hacerle un lugar a Daniel Cerrini, preparador físico personal de Maradona. La experiencia terminó de la peor manera, con la exclusión del Nº 10 por su doping por efedrina tras el juego con Nigeria.

Cuatro años después, en Francia, el equipo argentino cerró filas y le puso restricciones a la labor de la prensa de su país, luego de que se divulgara la información de un supuesto doping de Juan Sebastián Verón .

Ya en Sudáfrica 2010, con Maradona como entrenador, los cuestionamientos al sistema de trabajo del DT estuvieron a la orden del día. Incluso, se llegó a decir que el que llevaba adelante las prácticas era Verón, distanciado del DT. Todo explotó por el aire luego del 4-0 de Alemania, cuando la AFA decidió no renovar el contrato con el entrenador y Maradona declaró; "Grondona me mintió, Bilardo me traicionó".

Llegó Brasil y en época de redes sociales solo Alejandro Sabella , hombre de códigos, sabe lo que calló y toleró. Fue evidente un fuerte clic del grupo en el entretiempo del partido con Colombia, por las Eliminatorias, y tras el ajustado 2 a 1 ante Bosnia, ya en el debut mundialista. Pero el intercambio de opiniones sirvió para focalizar. Para rozar la gloria.

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