Paso a paso: la manera correcta de podar un rosal y cómo hacer una planta de gajo

Es una tarea fundamental que se realiza en los meses de julio y agosto Fuente: Jardín Crédito: Inés Clusellas
27 de junio de 2018  • 15:51

La poda anual es un paso fundamental para garantizar una floración abundante. En la zona de la provincia de Buenos Aires y alrededores se efectúa en julio hasta mediados de agosto y permite el desarrollo de nuevos tallos que, en el futuro, serán los más productivos. La poda se debe llevar a cabo cuando las plantas están terminando su reposo y las yemas están "hinchadas". Si se hace muy temprano, se corre el riesgo de que los brotes se dañen con alguna posible helada y, si por el contrario, se hace muy tarde, se pueden eliminar una cantidad de tallos y follaje que la planta produjo con sus reservas. Por regla general, en áreas donde el clima es benigno, se poda antes; donde los inviernos son más severos, se poda más tarde. En el proceso de la poda, hay lineamientos generales a seguir:

Fuente: Jardín Crédito: Inés Clusellas

Aquí, el paso a paso de tres tipos de rosales

Rosal híbrida de té (Garden Party)

La altura que se elige para podar cada planta es una decisión arbitraria, a menos que una enfermedad o daño determine el corte severo. Por lo general, una poda más baja producirá tallos y flores grandes, pero en menor cantidad. Para este tipo de rosas, se recomienda quitar 2/3 de la altura del rosal. El corte debe hacerse a bisel a 5 mm aproximadamente sobre una yema que direccione hacia la parte de afuera de la planta. Nunca sobre una yema hacia adentro, ya que el centro del rosal debe ser lo más aireado posible.

Rosal Floribunda (Cocoricó)

Las floribundas y arbustivas debería bajarse a solo 1/3 de la altura existente, excepto que se quisiera renovar la estructura basal de la planta y, en ese caso, se deberá hacer en forma más severa.

Rosal trepador (Golden Star)

A grandes rasgos, hay dos categorías de rosas trepadoras: las que florecen en los tallos del año y las que florecen en los tallos producidos el año anterior.

En la primera categoría, que se podarán todos los años, están:

En la segunda categoría están las trepadoras-rastreras de tallos laxos, que en su mayoría florecen en las ramas del año anterior. Deberá adoptarse el régimen de podarlas cada dos años.

Las rosas trepadoras necesitan un sostén donde apoyarse. Ya sea que florezcan en la rama del año o que lo hagan en la del año anterior, siempre harán uso de una estructura o de una pared. Debe observarse bien la planta para empezar la poda, quitando como siempre lo que está enfermo o dañado, los tallos que se entrecruzan y obstruyen el centro, las ramas débiles o los tallos más envejecidos. Se elegirán tres o cuatro tallos fuertes y jóvenes y, abriéndolos en espaldera, se atarán al sostén, tratando de doblarlos en forma horizontal (para permitir a la savia correr con facilidad, obligando a formar numerosas yemas de las que brotarán cantidad de tallos verticales con sus flores).

Las herramientas

Además del sentido común, las herramientas más importantes que un podador tiene que tener son:

Un par de guantes fuertes, adecuados para rosas.

Una tijera de podar buena y afilada, que no "muerda" en los cortes. Éste debe ser neto y realizarse sin esfuerzo. Si se lastima la planta con el corte mal hecho, en la herida puede haber esporas de hongos, como el cancro.

En el caso de tallos de arbustos más viejos y en las trepadoras deben usarse las tijeras de podar de mangos largos, que permiten accionar con las dos manos.

Después de cada corte, conviene desinfectar las tijeras sumergiéndolas en una solución de lavandina diluida (que se debe tener a mano siempre). Al finalizar la poda, es recomendable mojar las plantas y el suelo con polisulfuro de calcio (1 litro del producto en 15 litros de agua) para prevenir los hongos.

Fuente: Jardín Crédito: Inés Clusellas

Cómo hacer un rosal de gajo

Podemos aprovechar la poda para hacer nuestras propias plantas de gajo. Es un método que permite obtener un rosal sobre sus propias raíces. Tiene como inconveniente que se debe esperar un año a que el gajo eche sus raíces y crezca lo suficiente como para colocarlo en el jardín. Es muy fácil obtener el rosal colocando el gajo elegido en una buena mezcla de sustrato, con polvo de hormonas para enraizar, en una maceta adecuada.
Fuente: Jardín Crédito: Inés Clusellas

Una mezcla rápida, simpe y es: la rápida, simple y básica: 1/3 de turba; 1/3 de materia orgánica; 1/3 de perlita.

El mejor momento para cortar el gajo es cuando las hojas ya caen, la planta empieza a dormir después de haber madurado bien durante el verano. Se toma un tallo que tenga un año, del grosor de un lápiz, y de 15 o 20 cm de largo, que presente yemas incluso en los dos extremos. Se le quitan todos los aguijones y el resto de hojas, si hubiera. A continuación, la parte baja del gajo se introduce en el polvo de hormona y se planta en la mezcla preparada. Puede ser en una maceta o directamente en un rincón protegido del jardín. En la primavera ya debería presentar los brotes con hojas, pero para trasplantar se tiene que esperar al invierno siguiente.

Texto: Mary Santarelli