Chile investiga miles de adopciones irregulares durante la dictadura de Pinochet

Chile investiga miles de adopciones irregulares en dictadura - Fuente: AFP

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29 de junio de 2018  • 00:13

SANTIAGO (AFP).- La justicia chilena comenzó a abrir una de las páginas más oscuras de la dictadura de Augusto Pinochet: la adopción irregular de miles de niños que fueron enviados al extranjero. Hoy, sus madres los buscan ayudadas por las redes sociales.

El 9 de julio de 1977, durante los años más cruentos de la dictadura (1973-1990), Margarita Escobar llegó a tener a su hija al hospital Paula Jaraquemada de Santiago. Alcanzó a ver a su bebé unos instantes antes de que se la llevaran.

Cuatro décadas después, la mujer recuerda que durante horas nadie le dio información sobre su hija y que cada tanto la inyectaban para mantenerla dormida. "Cada vez que despertaba volvía a preguntar por ella, hasta que una matrona me dijo: 'tu guagua (bebé) nació muerta", rememora.

Pidió verla para darle un beso pero no la dejaron. "Después de eso nadie me dio ningún papel, me mandaron para la casa. No sé cómo llegué; estaba totalmente dopada", detalla.

Josefina Sandoval dio a luz el 24 de junio de 1980, pero nunca más vio a su hijo, a quien hoy intenta encontrar
Josefina Sandoval dio a luz el 24 de junio de 1980, pero nunca más vio a su hijo, a quien hoy intenta encontrar Fuente: AFP - Crédito: Claudio Reyes

En el mismo hospital, en febrero de 1985, María Orellana dio a luz a un niño que llamó Cristián. "Alcancé a escuchar que era un varón; después me aplicaron una inyección y no supe más", cuenta.

Durante días pidió ver a su hijo pero nadie le dio respuesta hasta que le informaron que había muerto. Tampoco la dejaron verlo. "Quédate con el recuerdo de tu guaguita, va a ser muy cruel que la veas", recuerda que le dijeron en el hospital.

Al igual que Margarita, a María tampoco le dieron ningún papel ni le entregaron el cuerpo. "No hay nada, es como si yo no hubiera pasado por ese hospital", recuerda hoy, empeñada como otras miles de madres en encontrar a su hijo.

El camino de la justicia

El juez especial de causas de Derechos Humanos Mario Carroza realiza desde enero una extensa investigación sobre sustracción de menores centrada en los años de la dictadura, aunque, ante nuevas denuncias, ya se amplió hasta 2000.

Si bien se ha descartado el secuestro de niños como método represivo -como sucedió en la Argentina- se cree que las condiciones de esa época facilitaron el actuar de grupos dedicados a "captar" niños para enviarlos al extranjero con fines económicos.

La modalidad se asemeja a la registrada en España, donde acaba de abrirse el primer juicio por un caso de bebés robados a sus madres para ser entregados a familias adoptivas, en una práctica que comenzó bajo la dictadura de Francisco Franco (1939-1975).

El kit de examen de ADN que aspira a reencontrar a madres que han sido separadas de sus hijos durante la dictadura de Augusto Pinochet
El kit de examen de ADN que aspira a reencontrar a madres que han sido separadas de sus hijos durante la dictadura de Augusto Pinochet Fuente: AFP

"No hemos establecido algún patrón que diga [que hay] relación con alguna política estatal de represión, pareciera ser más bien una especie de asociación ilícita, una organización lucrativa respecto de la adopción de personas de manera irregular", explica el abogado del Instituto Nacional de Derechos Humanos Pablo Rivera, que ha presentado denuncias a nombre de las madres.

Un rol protagónico lo jugaron asistentes sociales, religiosos, médicos o funcionarios de municipios u hospitales, que detectaban a madres vulnerables y luego sustraían a los niños o lograban bajo engaños que fueran dados en adopción.

"En general los casos tienen relación con madres de escasos recursos que dieron a luz a sus hijos o hijas y luego fueron engañadas por funcionarios de los hospitales respecto a que estaban muertos o enfermos o murieron con posterioridad y nunca más supieron de sus ellos", agrega Rivera.

La vigencia hasta 1988 de una ley que permitía borrar los orígenes de las familias biológicas contribuyó a fomentar la práctica en un país sumido en esos años en el silencio y el temor, según explica la historiadora de la Universidad Austral Karen Alfaro.

Josefina Sandoval, junto a su marido, abren un kit de examen de ADN con la esperanza de encontrar al hijo que nunca más volvió a ver
Josefina Sandoval, junto a su marido, abren un kit de examen de ADN con la esperanza de encontrar al hijo que nunca más volvió a ver Fuente: AFP - Crédito: Claudio Reyes

Para Alfaro, la práctica se "inscribe también dentro de una lucha ideológica de la dictadura de Pinochet, un tipo de violencia social sobre los sectores más pobres".

No hay registros de la cantidad de niños enviados al extranjero. Según datos oficiales, entre 1973 y 1987 se registraron 26.611 adopciones en Chile, pero no se sabe cuántos fueron llevados al exterior.

El juez Carroza ha logrado determinar que al menos 2021 fueron adoptados en Suecia entre 1971 y 1992. Otros miles llegaron a Alemania, Francia, Italia, España, Holanda, Suiza, Estados Unidos, Uruguay y Perú. El valor pagado por cada niño equivalía a entre 3.000 y 5.000 dólares de hoy.

La búsqueda

Sin papeles que respalden su historia, muchas madres guardaron su dolor por años. Pero a medida que los primeros casos fueron haciéndose públicos y se formaron grupos de búsqueda en redes sociales muchas se dieron cuenta de que miles compartían su experiencia.

Uno de estos grupos es "Hijos y madres del silencio", que reúne en Facebook a unas 3000 personas: hijos que buscan su origen biológico y madres que quieren reencontrase con hijos arrebatados.

"Lo que nosotros necesitamos es que se abran los archivos, las fichas de los hospitales, que se haga esto público para que la gente que está fuera de Chile se dé cuenta de que pudo ser una adopción ilegal", clama Marisol Rodríguez, vocera de la agrupación.

Josefina Sandoval, junto a su marido, abren un kit de examen de ADN con la esperanza de encontrar al hijo que nunca más volvió a ver
Josefina Sandoval, junto a su marido, abren un kit de examen de ADN con la esperanza de encontrar al hijo que nunca más volvió a ver Fuente: AFP - Crédito: Claudio Reyes

En tres años, el grupo ha logrado casi 90 reencuentros.

Las pruebas de ADN son hoy su mayor ayuda. Con dificultad, por los costos, muchas madres se están realizando los test rápidos para poder ingresar a bancos genéticos internacionales.

"Lo que quiero es saber qué paso con mi hija y si mi hija me anda buscando", dice Josefina Sandoval, tras someterse a una prueba.

"La andamos buscando y con esto la vamos a encontrar", agrega sobre la hija que dio a luz pero fue dada por muerta el 24 de junio de 1980.

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