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A nueve años de Messi como falso 9, llega una pequeña revolución para la selección

Juan Pablo Varsky
Juan Pablo Varsky PARA LA NACION
Lionel Messi y un experimento para el partido clave ante Francia
Lionel Messi y un experimento para el partido clave ante Francia Fuente: Reuters
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29 de junio de 2018  • 11:03

Gonzalo Higuaín lo vio desde adentro. Fue el 2 de mayo de 2009 en el Santiago Bernabéu. Pocos lo recuerdan pero Pipita marcó el primer gol de ese clásico entre Real Madrid y Barcelona en el Santiago Bernabéu. Los locales habían hecho una excelente segunda rueda de Liga con Juande Ramos y llegaban a ese partido con la chance de ponerse a un punto de su rival. La respuesta en el marcador fue inmediata con los goles de Puyol y Henry.

Sin embargo, la novedad más importante de esa primera mitad no pasó por el resultado. Pep Guardiola dio una orden y todo cambió. Samuel Eto'o se paró como wing derecho donde lo marcaba Gabriel Heinze. Thierry Henry se recostó sobre la izquierda, su lugar favorito para enganchar, perfilarse y definir de derecha. Lionel Messi salió de la derecha y se movió por el centro a espalda de Diarra y Fernando Gago, los medios defensivos del Madrid. Hizo un desastre. Como los centrales Cannavaro y Metzelder no achicaban, el 10 recibía la pelota de Xavi e Iniesta con tiempo y espacio para gambetearlos; o juntarlos para luego dar un pase a sus compañeros desmarcados. Leo anotó dos goles. Barcelona masacró a su clásico rival.

El 2-6 entró en la historia por dos motivos: el resultado en sí y el nacimiento del Messi falso nueve, el viejo y querido delantero tirado atrás. En una de sus conferencias en Buenos Aires allá por 2013, Pep explicó con palabras y videos por qué había tomado esa decisión. Como conclusión, afirmó que los buenos futbolistas siempre deben jugar por el centro porque ahí definen los partidos. Fue Messi el primer argentino en jugar en esa posición y con esa función en Barcelona? No. Cesar Luis Menotti ubicó a Diego Maradona como falso nueve. También lo hizo en el Mundial de España '82. Ante Italia, el día de la marca personal de Gentile, Diego apareció por el medio con Ramon Diaz y Bertoni de extremos a pierna cambiada. Barcelona ganó el triplete en 2009 con Liga, Copa y Champions. Messi ya no volvió a jugar de 7. Apareció Pedro en el equipo titular como wing derecho. Llegó Zlatan Ibrahimovic para ser el centrodelantero y como parte de pago Eto'o se marchó a Internazionale.

Pep hizo otro ajuste. Pasó a un 4-2-3-1. Xavi y Busquets compartían el eje. Pedro, Leo e Iniesta se paraban detrás de Zlatan, el punto de referencia del ataque. Volvió a ganar la Liga y el Inter de Mourinho los eliminó en la semifinal de la Champions. Guardiola sintió que para potenciar a Messi debía sacrificar a Zlatan. Volver al 4-3-3 con el 10 de 9. El sueco se fue a Milan y se sumó David Villa para jugar de extremo izquierdo. Barcelona logró doblete Liga-Champions y nos deleitó en la mejor temporada de su historia con sandunga incluida al Manchester United en la final de Wembley. Pedro, Messi y Villa integraron el trio de ataque. Alexis Sanchez, Cuenca, Tello y Afellay también fueron extremos en aquellos años. Pep renunció en 2012.

Ni Vilanova ni Tata Martino modificaron ni la posición de Messi ni el esquema. Tampoco las llegadas de Cesc Fabregas y Neymar alteraron sustancialmente el status quo. Luego del Mundial de Brasil, asumió Luis Enrique y el club compró a Luis Suarez desde Liverpool. Cuando el uruguayo debutó tras la suspensión por el mordisco mundialista a Chellini, el entrenador respetó la historia reciente y lo ubicó por la derecha con Messi de 9 y Neymar de 11. Alguien le sugirió que lo mejor para el equipo era ubicar a Luis por el medio y regresar a Leo a la derecha. Quien fue? El propio Messi. El enroque funcionó. El Barça se llevó otro triplete en la 14-15. Tres años duró la MSN. Valverde reemplazó a Luis Enrique y Neymar pagó la cláusula para irse al PSG. Tras dos cachetazos de Real Madrid en agosto, el técnico armó un 4-4-2 con Rakitic y Busquets en el eje, Iniesta sobre la izquierda y varios ocupantes para la cuarta vacante del medio: Paulinho, Denis Suarez, Andre Gomes, Aleix Vidal, Dembèlè y Coutinho, quien terminó como titular. Arriba, Suarez y Messi, definitivamente involucrado como armador en su versión de futbolista total.

En el seleccionado, Leo jamás jugó de falso nueve. Puede haber algún tramo de partidos con Checho Batista, el más entusiasta en reproducir el modelo Barcelona en el seleccionado. Desde mayo de 2009, Messi ha jugado con Higuaín, Agüero, Tevez, Milito, Palermo, Barcos, Pratto, Alario, Icardi, Benedetto. Siempre con uno o dos delanteros centrales en el equipo titular. Jorge Sampaoli ha probado en una práctica con Pavon y Di Maria de extremos y Leo por el centro, con el objetivo de negarle referencias a la zaga central francesa Varane y Umtiti. Camuflarse detrás de Pogba/Kante y no ser detectado por la ultima linea al recibir, creando caos en el bloque defensivo. Suena lindo. Messi finaliza los ataques mejor que todos. Y si los wings intercambian posiciones para jugar a pierna cambiada y tener la opción del enganche y el remate al arco, suena aún mejor. Roberto Ayala, central en tres Mundiales, analista en DirecTVSports y valiosa referencia para opinar, cree que es mejor fijar a los zagueros con un hombre de área. Falta muy poco para saber si en Kazan nacerá el Messi falso 9 versión Selección. Si esto ocurre, esta vez Gonzalo Higuaín lo verá desde afuera.

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