Suscriptor digital

Polémica en Francia por el "servicio nacional universal" para jóvenes de 16 años

Macron, en la cumbre migratoria en Bruselas
Macron, en la cumbre migratoria en Bruselas Fuente: AFP
Luisa Corradini
(0)
29 de junio de 2018  • 12:45

PARÍS.- De militar no tendrá prácticamente nada y de nacional. cada vez son menos los convencidos. Así se presenta el famoso proyecto de "servicio nacional universal" (SNU) prometido por el presidente francés, Emmanuel Macron , durante su campaña y presentado esta semana por el gobierno. Apenas lanzado, el plan recibió más críticas que aplausos.

Nada está decidido aún, pero en su forma original, el SNU será obligatorio para todos los jóvenes franceses de 16 años durante un mes. Destinada a inspirar "la cohesión nacional, la diversidad social y territorial", chicos y chicas deberán someterse a esa formación fundamentalmente educativa. Las opciones estudiadas giran en torno al trabajo asociativo, el entrenamiento básico militar, policial o de primeros auxilios.

La segunda etapa del dispositivo, siempre obligatoria, consistirá en solicitar a los jóvenes que desarrollen un "proyecto" en asociaciones durante 15 días, no necesariamente consecutivos. Varios fines de semana con la Orden de Malta o la Cruz Roja podrían bastar. Esa formación se efectuará en cinco terrenos posibles: defensa, medioambiente, trabajo social, tutoría escolar y cultura.

La tercera fase, esta vez facultativa y antes de los 25 años, durará entre tres meses y un año "para aquellos que deseen ir más lejos", según el ministro de Educación, Jean-Michel Blanquer. Los candidatos podrán profundizar su formación sobre todo en el terreno de la defensa y la seguridad, aunque también podrán hacer trabajos de carácter social, cultural o medioambiental.

Tratándose de un tema extremadamente sensible, el gobierno francés ya inició contactos con asociaciones de jóvenes, docentes, padres y autoridades locales, en vistas de lanzar una gran consulta nacional a partir de septiembre próximo.

Por el momento, sin embargo, el proyecto no cuenta con los mejores auspicios. Las asociaciones de jóvenes critican el principio de la obligatoriedad y la oposición política se pregunta de dónde saldrán los fondos para financiarlo.

"Para que sea útil, no debe ser una simple operación de comunicación. Tiene que ser algo serio. El proyecto no es nuevo, pero siempre tropezamos con el mismo problema: el costo", declaró Christian Jacob, presidente del grupo conservador Los Republicanos en la Asamblea Nacional.

Otro interrogante que aún no fue dirimido es el momento en que habrá que seguir esa formación obligatoria: ¿en periodo escolar o durante las vacaciones?

Según el general Daniel Ménaouine, director del informe sobre el SNU, el mes obligatorio debería recaer durante cualquiera de las vacaciones escolares previstas por el calendario educativo francés.

"Pasarán 12 días 'en residencia'", explica el militar, que prefiere evitar el término poco motivante de "internado".

"Los jóvenes se alojarán en centros de vacaciones que cuentan con 225.000 plazas, en pensionados escolares que pueden ofrecer 147.000 lugares o en instalaciones que piensa construir el gobierno y agregarán entre 10.000 y 25.000 plazas, según las diferentes hipótesis de trabajo", agrega.

Y como el presidente francés no es de los que se dan por vencidos fácilmente, a pesar de las críticas -y aun cuando el resultado de la futura consulta sea mayoritariamente negativo- es bien probable que siga adelante con su plan. En todo caso, el mismo empezará a ser experimentado a partir de septiembre y progresivamente extendido hasta alcanzar toda una clase de edad en 2026.

Si bien este año de experimentación tendrá un costo estimado de dos millones de euros, se calcula que, a partir de 2026, el SNU se elevará a unos 1700 millones de euros anuales.

Para que el proyecto pueda ser puesto en práctica, el gobierno deberá reformar la Constitución a fin de reintroducir un servicio nacional obligatorio que, bajo una forma diferente -la conscripción- desapareció en Francia en 1997, cuando el presidente conservador Jacques Chirac decidió profesionalizar las fuerzas armadas.

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?