Un policía de Olavarría le salvó la vida a una beba de un año

Aldo junto a Martita y su madre, días después de que le salvara la vida a la beba
Aldo junto a Martita y su madre, días después de que le salvara la vida a la beba Crédito: Ministerio de Seguridad Bonaerense
José María Costa
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29 de junio de 2018  • 17:22

Aldo Emmanuel Alveza, un policía local de Olavarría , cumplía su guardia en la avenida Colón e Independencia de esa ciudad cuando una joven madre se acercó desesperada con una beba de un año en brazos que no tenía signos vitales.

El efectivo, que es padre de un bebé de la misma edad, comenzó a practicarle reanimación cardiopulmonar (RCP) hasta que logró que la pequeña Martita comenzara a respirar. La buena acción no terminó ahí. La demora en llegar de la ambulancia obligó al uniformado a llevar a la pequeña hasta el hospital "Doctor Héctor Cura".

En diálogo con LA NACION, Alveza contó lo que pasó la tarde del lunes. " Estaba de guardia en esa esquina cuando se acerca una chica, con su mamá y una beba en brazos que no tenía signos vitales. Le pregunté que le había pasado y me dijo que había estado convulsionando. Al parecer, se ahogó con la saliva, y comencé a hacerle RCP", dijo.

"A las 10 intervenciones dio una bocanada de aire y comenzó a respirar. Mientras esperábamos la ambulancia que había llamado vuelve a convulsionar. Ahí decidí llevarla en un auto particular al hospital", aseguró el oficial de 23 años, que luego detalló las horas posteriores: "En el hospital la lograron estabilizar y a la noche ya estaba en su casa, gracias a Dios. Me cayó la ficha recién a la noche. Cuando fui a la casa a verla y la pude tener en brazos. Ver que estaba bien cuando hacía seis o siete horas estaba casi muerta, fue muy fuerte. Se me vino a la mente mi hijo que nació seis días antes de esa beba".

Alveza contó que era la primera vez que le tocaba asistir con maniobras de RCP a una persona en la vía pública. " En la academia nos habían dado cursos de RCP. Un año y medio después de egresar, hicimos otro curso. Luego yo empecé un curso de paramédico, pero lo tuve que dejar por cuestiones de plata y de tiempo", sostuvo.

"Me gusta ser policía, es lo que más me gusta. Pero creo que el curso de paramédico me puede ayudar a salvar vidas porque estoy todo el tiempo en la calle y, en lugar de llamar y esperar a que llegue una ambulancia, puedo ir haciendo algo para salvar a una persona", detalló.

La madre de Martita fue quien contó la situación a través de sus redes sociales y le agradeció al policía: "Ya no sé cómo más agradecerle porque con un 'gracias' no alcanza. Mil veces y todos los días voy a estar muy agradecida por haberle salvado la vida. Solo vos, yo, martita y mi mamá sabemos la pesadilla que pasamos".

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