El Papa habló con Evo Morales sobre la selección y el Mundial antes del partido con Francia

El encuentro del Papa Francisco con el presidente de Bolivia, Evo Morales
30 de junio de 2018  • 07:47

ROMA.- Aunque no ve televisión -y por ende tampoco partidos-, desde el 15 de julio de 1990, cuando hizo una promesa, el Papa está al tanto de que hoy la selección juega un partido crucial del Mundial , los octavos de final ante Francia.

"Veremos [cómo le va a ] Argentina", dijo, de hecho, esta mañana, cuando recibió por sexta vez en audiencia al presidente de Bolivia, Evo Morales , quien al principio del encuentro le preguntó: "¿Cómo va el Mundial?".

El mandatario boliviano, que cuando llegó saludó a Francisco con un "hermano Papa", un apretón de manos y un abrazo, destacó asimismo lo bien que vienen las selecciones sudamericanas en el Mundial. "Cuatro de las cinco sudamericanas se clasificaron", dijo Morales, al sentarse en el escritorio de la Biblioteca del Palacio Apostólico, aludiendo a la Argentina, Uruguay, Brasil y Colombia.

Conflicto con Chile

Morales, que viajó al Vaticano para asistir al consistorio en el que el Papa creó el jueves pasado 14 nuevos cardenales -entre los cuales el arzobispo emérito de Corocoro, Toribio Ticona Porco, que fue lustrabotas y minero-, mantuvo luego un encuentro a solas de 36 minutos con el Pontífice. Entonces, se descuenta que, entre otros temas, habló de la siempre candente cuestión de la salida al mar que Bolivia le reclama a Chile, por la que inició una demanda ante el Tribunal de La Haya.

"El hermano papa Francisco siempre pregunta por el tema del mar, es una verdad y conoce la historia (...), seguramente va a preguntar y vamos a conversar también sobre ese tema", dijo Morales a la prensa, en vísperas del encuentro. "Con el papa Francisco hay una relación de mucha confianza, de mucha hermandad", agregó.

En su sexta visita al Vaticano, todo un récord, Morales estuvo acompañado por nueve personas, entre las cuales el canciller de Bolivia, la vicecanciller y el embajador ante los Países Bajos. A todos ellos el Papa no sólo les donó un tradicional rosario, sino que también les bendijo varios objetos religiosos que un mayordomo le acercó en dos bandejas, al final del encuentro.

A la hora del intercambio de regalos, el presidente boliviano le obsequió a Francisco un juego de ajedrez realizado por artesanos indígenas y una foto grande de él junto a un niño de una comunidad originaria, sacada durante al viaje que realizó el Papa al país en julio de 2015. "Ah mirá, bonita foto", le dijo Francisco.

El Papa a su turno le regaló la réplica de un antiguo medallón con un ángel. "Es el ángel de la paz que encierra y encadena al demonio de la guerra y la injusticia", le explicó el Papa, que se puso luego los anteojos y le leyó la inscripción grabada alrededor de la obra: "Trabajar por un mundo de solidaridad y de paz fundado sobre la justicia".