Rusia 2018: Bélgica lo dio vuelta en el último minuto, pasó a cuartos de final y jugará con Brasil

Copa del Mundo Rusia 2018 Ronda de 16
  • 3
Bélgica

Bélgica

  • Jan Vertonghen /
  • Marouane Fellaini /
  • Nacer Chadli
  • 2
Japón

Japón

  • Genki Haraguchi /
  • Takashi Inui
Marcelo Gantman
(0)
2 de julio de 2018  • 14:09

MOSCU.- Bélgica se sacó de encima a Japón en la última jugada . Fue 3 a 2 luego de ir perdiendo 2 a 0. En el cuarto de minuto del tiempo agregado a los noventa con una jugada de costa a costa que se inició con un centro que atrapara Courtois y empieza un contraataque con una "bola de bowling" a la salida de su área. Bélgica que parecía derrumbarse y sepultar todos los elogios que construyó desde antes de llegar a Rusia va ahora camino a Kazán para animar unos cuartos de final contra Brasil que despierta el apetito de todos los que tienen hambre de buen fútbol.

Fue, sin dudas, el partido del Mundial. Porque aunque hubo otros atractivos y electrizantes en la primera fase y en octavos de final ( Francia 4-3 a Argentina puede considerarse un excelente partido al margen de la desazón que provocó), acá se trató de un juego de espejos en los que el favorito se iba del Mundial y el "tapado" se quedaba con algo inesperado pero merecido por lo que había producido.

Pero la noche no fue todo el tiempo tan asombrosa. el Donde había poco y nada se armó un partido entretenido y emocionante. Dos relámpagos de fútbol sacudieron el Rostov Arena . El primer gol de Japón llegó de una pérdida de la pelota en ataque de Bélgica. Un pase largo para Haraguchi que se tomó un tiempo extra para pegarle al arco estremeció a todos. La jugada siguiente fue un tiro en el palo de Hazard . El encuentro tomó vida propia, se salió de cualquier lógica y abandonó el texto que decía que Bélgica era el que buscaba en solitario y Japón se defendía. El segundo gol de Japón dejó helado al Mundial. Fue un preciso remate de Inui que puso a prueba la elasticidad de Courtois y se metió en el ángulo. El arquero belga dejó en evidencia a sus compañeros por haber dado tanta libertad a Inui para ese tiro. Protestó y les grito. Era el derrumbe. La selección del juego glamoroso, de la diversidad y el respeto por la estética caía de rodillas frente a un equipo que no se escondía cerca de su arco y mostraba criterio para atacar aún con la ventaja de los dos goles.

Pero Bélgica tenía tiempo. A miles de kilómetros de ese lugar, Diego Maradona estaba comentando el partido en vivo por Instagram. Sentado en una gran mesa, frente a una pantalla gigante, le daba su parecer a más de 8 mil seguidores. En un momento soltó una idea que describía bien la situación: "Bélgica lo puede dar vuelta. Falta mucho todavía. Pero tienen que dejar de jugar como en la Premier... Esto no es la Premier, es un Mundial", decía Diego, manos en el mentón, mientras miraba atento el juego y esperaba la cena.

Entonces Bélgica tuvo su reacción. Dejó de buscar el gol exquisito para dar con el gol útil. Japón se encontró con la administración de un resultado y de un partido que no estaba en su plan original. Los ataques de Bélgica comenzaron a ser más profundos y menos puntillosos. Dos errores en una misma jugada del arquero Kawashima posibilitaron que Vertonghen (señalado por no haber defendido bien en la apertura del marcador de Japon) descontara con un cabezazo al segundo palo con una pelota que hizo una parábola muy anunciada.

Segundo gol de Bélgica de Marouane Fellaini. Empate con Japón
Segundo gol de Bélgica de Marouane Fellaini. Empate con Japón Fuente: Reuters

Más ordenado en sus ambiciones, Bélgica abrió más la cancha, buscó por los costados y así encontró la cabeza de Fellaini. El equipo de Roberto Martínez, un técnico que suele ver el fútbol como un laboratorio de experimentación, manejó mejor la necesidad de remontar el partido y le dio a su estilo una velocidad que hasta entonces estaba ausente. Algo descuidado atrás, Japón le hizo pasar algunos sustos.

Con el reloj ahorcándolos llegó la calidad del juego de Bélgica que el Mundial esperaba. Courtois salió con esa pelota lisa y los belgas armaron el contragolpe del Mundial. Un pase sin tocar la pelota de Lukaku permitió que Chadli (que había ingresado por Carrasco) llegara de frente al arco para terminar con ese escenario de drama y temor que se había construído Bélgica.

Ese gol puso cara a cara a Bélgica contra Brasil. Dos de los equipos que mejor juegan, sustos al margen, tendrán que eliminarse en cuartos de final. Quedarse un rato todavía en Bélgica-Japón puede que sea el tema de conversación en la sobremesa de Maradona que ya abandonó su transmisión.

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