Una lectora nos cuenta cómo fue el encuentro de Fábrica OHLALÁ! de esta semana

Un grupo enorme de mujeres con ganas de compartir experiencias vino a la redacción.
Un grupo enorme de mujeres con ganas de compartir experiencias vino a la redacción. Crédito: Camila Millasono
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4 de julio de 2018  • 15:45

Ayer tuvimos un nuevo encuentro con nuestras lectoras en otra edición de Fábrica OHLALÁ! y la particularidad que tuvo esta vez la reunión fue que convocamos a varias de las lectoras que habían participado de nuestro Takeover en la edición aniversariopara reencontrarnos. Acá una de ellas, Caro Franko, nos cuenta cómo vivió la tarde de ayer:

Abrite a la aventura, abrite al cambio!

Las chicas de OHLALÁ! nos recibieron en la redacción y lo primero que hicimos fue ponernos un cartelito para que todas pudiéramos llamarnos por el nombre. Éramos un montón, pero partir de ese momento t odo se volvió igual que una tarde entre amigas, abrazos, selfies y mates que daban vueltas por las charlas, porque a pesar de que estábamos en contacto antes de llegar por el grupo de WhastApp fabricante (N. del E.: siempre se arma un grupo de chat antes de los encuentros) , este era el momento esperado por todas. Jugos, infusiones, budines, scones y demás delicias de Le Pain Quotidien completaron la merienda.

Luego nos invitaron a un salón más grande y cómodo decorado con el arte de @ojosoconpatas para comenzar a fabricar. Al igual que una amiga cuando te recibe en su casa, Sole Simond, la directora de la revista, nos dio la bienvenida junto con algunas integrantes del equipo. Nos presentó luego a quién estaría al mando de las actividades de la tarde, Andrea Churba que además de ser Psicóloga, Coach y más, es columnista de OHLALÁ!

Pero antes de comenzar, hicimos una meditación guiada por Sole, que fue reparadora y nos sirvió para aflojar las tensiones del día y bajar un poco la ansiedad del encuentro.

Ahí sí, fue momento de poner manos a la obra. La primera consigna fue escoger un pin (había cuatro opciones a elegir: ciervo, colibrí, lobo y mariposa), ponérnoslo y formar grupo con las que habían elegido el mismo pin. Una vez agrupadas, nos dieron dos hojas, una lista a completar con características personales de las chicas de otros grupos para relacionarnos y conocernos más, y otra hoja con tareas a resolver, como sacarnos una selfie en el baño todas juntas, juntar 10 labiales, hacer un avión de papel, completar un titular del diario del día y lo más divertido: hacer una coreo con un tema de moda que represente el espíritu de nuestro animal.

Esta actividad nos sirvió para terminar de conocernos, romper el hielo, dejar los prejuicios y pasar a fabricar con Andrea, que con una charla introductoria nos explicó que el tema de sus actividades sería EL CAMBIO, un factor que en estos tiempos es constante. Hablamos de cómo estamos paradas y cómo lo transitamos desde las emociones, los pensamientos y de cómo desarrollar el músculo del cambio. A partir de este tema, nos propuso un juego en silencio en el que todas paradas debíamos mezclarnos y elegir a otras dos compañeras de cualquier grupo para intentar formar un triángulo equilátero, sin que nadie sepa a quién se había elegido. Esta actividad que fue casi imposible de lograr ya que al querer cumplir la consigna nos movíamos en el espacio. Al finalizar el juego, en una gran ronda sentadas en el piso compartimos las emociones que tuvimos y surgieron diferentes puntos de vista: desde frustración impotencia y bronca, a otras sensaciones como desafío, diversión y concentración. Este intercambio lo llevamos a situaciones de la vida diaria, como el trabajo, el hogar o la pareja. Hablamos de cómo me encuentro yo y debo adaptarme al otro, de cómo manejar la incertidumbre previa al cambio y que no sea un caldo de cultivo para pensar lo peor.

Luego pasamos a la última actividad en la que debíamos elegir de una mesa llena de ilustraciones y fotografías, dos imágenes que nos identifiquen frente al cambio y a partir de allí unirnos en grupos y compartir el porqué de nuestra elección.

Andrea terminó los debates mostrándonos los diferentes puntos de vista y nos aconsejó que utilicemos herramientas que nos ayuden a transitar los cambios como "el reseteo, parar la pelota, preguntarle a otros, tomar conciencia.".

Un fuerte aplauso para Andrea, el equipo de OHLALÁ! y todas las fabricantes le puso el sello a una noche de súper intercambio en que nos pudimos abrir, emocionar y empatizar desde el primer momento.

Si aún no te anotaste, no dejes de hacerlo , porque creeme la vas a pasar genial! Abrite a la aventura!!!

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