Tenía 10 años y su madre y su novio lo torturaron hasta matarlo por ser gay

Anthony Avalos murió el 21 de junio en su casa de la ciudad estadounidense de Lancaster; sus hermanos también sufrían agresiones por parte de la pareja
Anthony Avalos murió el 21 de junio en su casa de la ciudad estadounidense de Lancaster; sus hermanos también sufrían agresiones por parte de la pareja Crédito: Los Ángeles Times
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5 de julio de 2018  • 02:38

Anthony Avalos murió el 21 de junio pasado luego de sufrir una serie de torturas por parte de su madre, Heather Barron, y su novio, Kareem Leiva. Según estableció el portal de noticias Los Ángeles Times, él había contado que era homosexual y se cree que fue la homofobia el motor de las acciones de la pareja. Sin embargo, cuando la madre llamó al 911 dijo que Anthony había "sufrido heridas por una caída".

Anthony fue encontrado muerto en su casa en la ciudad estadounidense de Lancaster con graves golpes en la cabeza porque lo arrojaban contra el piso y los muebles, y quemaduras de cigarrillos que le cubrían el cuerpo. Además, se conoció que le tiraron salsa picante en el rostro y en la boca y que lo azotaron con un cinturón y con una cuerda enrollada.

Como otra forma de tortura, le prohibieron ir al baño, le retuvieron alimentos en algunas ocasiones y, en otras, lo forzaron a comer. Incluso, la pareja obligó a sus hermanos a sumarse a los abusos, golpearlo y asegurarse de "que permaneciera de pie o de rodillas".

"En un momento, Anthony no podía caminar, estuvo inconsciente acostado en el suelo de su habitación durante horas sin recibir atención médica ni poder comer solo", afirmó el vicefiscal de Los Ángeles Jonathan Hatami, que investiga si hubo un abuso infantil sostenido en el tiempo.

Por su parte, el subdirector del Departamento de Servicios para Niños y Familias del Condado de Los Ángeles (DCFS), Brandon Nichols, contó que Anthony había dicho "que le gustaban los niños". De todos modos, aún no trascendió a quién se lo contó y cuándo.

La pareja fue acusada por la muerte del niño de 10 años. En caso de que sean declarados culpables, se estima que la madre podría enfrentar una sentencia máxima de 22 años a cadena perpetua y su pareja, a 32 años de prisión. Además, los oficiales se llevaron a los otros niños de la casa de Lancaster.

La tía de Anthony María Barrón habló sobre el sufrimiento que padecía el niño en su casa y dijo que era muy valiente por haber contado que era gay. Ella había notado hematomas y lesiones en Anthony y sus hermanos por lo que, en 2015, avisó a las autoridades del DCFS. En ese entonces, los niños le contaron que Leiva era quien los lastimaba y torturaba.

Como ella, otras personas advirtieron del daño que sufrían los niños en manos de la pareja. Leiva. El ya había sido condenado en 2010 por abuso doméstico y trascendió que pertenecía a la banda criminal MS-13. El director del DCFS, Bobby Cages, fue entrevistado por este caso por Los Ángeles Times y dijo que fueron privados de comida y agua, abusados sexualmente, golpeados, colgados boca abajo de una escalera, obligados a agacharse durante horas, estar encerrados en espacios pequeños sin acceso al baño, obligados a pelear entre ellos y forzados a comer de la basura.

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