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Radio: en un mundo de hombres, Florencia Halfon supo sobresalir

"Con Varsky nos entendimos mucho en nuestras diferencias, que son un montón y se notan al aire"
"Con Varsky nos entendimos mucho en nuestras diferencias, que son un montón y se notan al aire" Fuente: LA NACION - Crédito: DIEGO SPIVACOW / AFV
Fernanda Iglesias
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6 de julio de 2018  • 08:50

Es una de las pocas mujeres que conduce un programa en Radio Metro. En un mundo de hombres, ella supo sobresalir y demostrar que podía. A los 34 años, Florencia Halfon Laksman lleva adelante la primerísima mañana de la emisora. De 5 a 6 de la madrugada, junto a Olivia Sohr, conduce Antes que nadie, un periodístico duro que informa y acompaña a los que están despiertos cuando todos duermen. Después sigue frente al micrófono, pero como parte del programa de Juan Pablo Varsky.

-¿Cómo empezaste en los medios?

-Tenía 13 años, leía la revista Los Inrockuptibles y un día llamé para ver si necesitaban a alguien para algo. Me dijeron: "Sí, para vender suscripciones". Y fui. Además de vender, tenía que llamar a las personas que alguna vez habían comprado la revista para preguntarles "¿no querés suscribirte?" Ese era mi trabajo y cada tanto iba a la redacción.

-¿Fue tu primer acercamiento al periodismo?

-Eso me permitió conocer gente. Iba a las fiestas que hacía la revista y me daban cosas para hacer como comprar cotillón, por ejemplo. También iba a ver CQC en América. Saludaba a Pergolini, a Tognetti... Un día necesitaban a alguien que atendiera el teléfono en el programa de Rock & Pop que tenía la revista. Iba los viernes a las dos de la madrugada.

-Fuiste, obvio.

-Fui a hacer un reemplazo y como el productor, Guido Corsini, también producía el programa de Tognetti, en lo que en ese momento era Supernova, me llevó a ese programa a hacer una suplencia. Hubo buena onda y me dieron la posibilidad de producir, de armar una agenda. Yo ya tenía 19 años. Y Tognetti me dio una mano para llegar a PPT, la productora de Diego Gvirtz.

-¿Arrancaste como visualizadora?

-Fui tres meses visualizadora de TVR y después me llevaron a Indomables a hacer notas. En esa época trabajaba, estudiaba Periodismo en TEA, iba al CBC para la carrera de Ciencias Políticas... Estaba destruida y dejé la facultad.

-¿Te ayudó de algo estudiar Periodismo, al menos?

-Me debe haber ayudado estudiar, pero más me ayudó trabajar. Para mí el oficio es la clave para aprender.

-¿Seguiste haciendo radio mientras estabas en Indomables?

-Casi todo el tiempo. La radio es un amor correspondidísimo. Es un lugar donde siempre me sentí cómoda. Es un ambiente muy familiar. En la gráfica estás todo el tiempo compartiendo con tus compañeros y es una cosa muy cotidiana. Pero es tu nota, con tu firma. Estás sola. La tele es un laburo de equipo, pero los que salen en cámara hacen su juego. En radio no es tan así. En radio tenés al otro, al operador, a un compañero que te hace una pregunta y te ayuda...

-¿Necesitás eso para trabajar? ¿No te gusta lo otro?

-Lo otro me gusta mucho, pero en la radio me siento más cómoda. Además de hacer mi programa, soy columnista de Juan Pablo Varsky hace 6 años. Y siento que es completamente mi lugar, el espacio donde soy lo más yo que pueda ser. Desde que empecé hace un año con el programa de las 5 de la mañana, todo el mundo me dice "tu vida es una tortura" y yo pienso "no puede ser tortura nunca cuando amás todo lo que hacés". ¡En ese programa soy tan yo! Y lo que más me impresiona es lo agradecido que es el oyente de las 5 de la mañana. Pueden pensar distinto, pero te lo dice respetuosamente. Realmente nos hacemos compañía, para mí es desde el periodismo porque es lo que sé hacer y lo que me interesa, pero si fuera otra cosa es donde más te das cuenta lo que es la radio como compañía. Siempre odié a los conductores que dicen "amo a mi público" pero, ¡yo amo a los oyentes de las 5 de la mañana! La gente nos escribe, nos informa. A veces preguntamos cómo está Puente La Noria y nos responden al toque. Hay mucho feedback. Compran cualquier chiste.

"La radio es un amor correspondidísimo. Es un lugar donde siempre me sentí cómoda"
"La radio es un amor correspondidísimo. Es un lugar donde siempre me sentí cómoda" Fuente: LA NACION - Crédito: DIEGO SPIVACOW / AFV

-Es como tener un millón de amigos.

-¿Viste cuando alguien se quiere llevar bien con vos? ¿Cuando conocés a alguien y ves que coincidís en muchas cosas? Y además es un programa que hago con Olivia Sohr, que tiene un perfil muy periodístico, muy de datos y se formó una cosa copada. Ella es la primera persona que veo en el día. Las dos vivimos solas, entonces llegamos y nos contamos todo.

-¿Por qué no seguiste en la tele, por ejemplo?

-Yo era notera de Indomables. Se había muerto Juan Castro y querían salir desde ahí contando todo lo que pasaba... Yo no me sentía muy cómoda. Entonces, mi jefe me dijo: "Bueno, pensá bien qué querés". Pensé y les dije que no quería ser panelista, que era lo que me ofrecían. Después me llamó Andy Kusnetzoff para hacer una columna de espectáculos en Perros de la calle. Yo salía al aire como "Flor de Indomables".

-Fue una transición entre la tele y la radio.

-Claro, porque tampoco era lo mío el mundo del espectáculo. Me encanta ver la tele, pero no quería hablar de eso. También tenía pendiente trabajar en gráfica...

-Y trabajaste.

-Sí. Le pedí trabajo a Jorge Lanata cuando me enteré que estaba armando Crítica. Empecé en la web y al año me pasaron a la versión en papel. Estuve ahí casi hasta el final, porque unos meses antes de todo el quilombo me fui a Tiempo Argentino. Mientras, volví a la radio con Tognetti, en Nacional Rock. Me empecé a interiorizar mucho sobre los temas de los que hablaba y empecé a sentir que las dos cosas podían fusionarse. Que yo podía estar trabajando los mismos temas, hacerlos míos.

-Como el caso de la tragedia de Once.

-Exacto. Once fue muy significativo para mí. El trabajo me ayudó a entender las distintas posiciones sobre las cosas. En las tragedias que yo seguí como Cromañon y Once, también me vinculé con los imputados. Y escuchar las distintas posiciones, por más que tenga posición tomada, me pone en perspectiva.

-¿Por ejemplo?

-Me tocó entrevistar dos veces a Chabán, a Schiavi, a Ibarra... Y ellos tienen su realidad, su versión. No todos tienen algo para decir. No todos tienen la misma responsabilidad. No todos reaccionan ante lo que pasó del mismo modo. Algunos empatizan, se involucran y se apenan y otros maltratan a las víctimas. Yo trabajaba con el Cholo Gómez Castañón cuando sucedió lo de Once. Recuerdo haberle preguntado a Crescenti, al aire, si estaba seguro que no quedaba nadie en el tren. Y me dijo que por supuesto no quedaba nadie. Me conmovió mucho el caso. Y pude seguirlo cuando terminé con el Cholo y empecé a trabajar con Varsky.

-¿Cómo es trabajar con él?

-Pegamos mucha onda al aire. Nos entendimos mucho en nuestras diferencias, que son un montón y se notan al aire. Juan Pablo es super respetuoso. Jamás me pregunta de qué voy a hablar. Jamás se mete.

-Confía en vos...

-Sí. Y a mí me da confianza y yo saco lo mejor. Al tiempo de estar en ese programa, el director de la radio me dijo que estaban buscando a alguien para los fines de semana porque había una chica que se iba. Era un programa musical, algo que no tenía nada que ver con lo que estaba haciendo pero que en definitiva también era periodismo. ¡No sabés lo que preparaba el programa del fin de semana! Fue un ejercicio espectacular. Y hace un año, toda la programación de Metro cambió el horario, me propusieron hacer Antes que nadie, como una especie de previa del programa de Varsky, que arranca a las 6.

-Ya sos figura de la radio.

-Ya no esta más la foto de los cuatro, Varsky, Andy, Matías Martin y Wainraich. ¡Ahora somos un montón! Para mí es hermoso, me encanta. Entiendo que uno no va a levantarse todos los días a las 4 de la mañana. Pero por ahora soy feliz.

-Sos soltera, sin hijos...

-No tengo pareja... Es un bajón si vos te levantas a las 4 y tu pareja a las 10. Y no es que no salgo de noche. De lunes a viernes tengo la vida que se puede. Y el fin de semana duermo. Es un momento ideal para mí, aunque algunos crean que es una tortura.

-¿Qué hacés a la tarde?

-Los martes coconduzco un programa en Nacional Rock, Adónde está mi amiga. Estoy dando un taller de periodismo en radio y escribiendo un libro sobre distintas tragedias que sucedieron en la Argentina en los últimos años. Si puedo duermo y veo un poco el sol.

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