Snowboard: los marplatenses que buscan revolucionar el mercado de las tablas

Alejandro Rapetti
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5 de julio de 2018  

Nairoby es una compañía argentina que desarrolló una nueva tecnología para fabricar tablas de snowboard personalizadas y cien por ciento reciclables.

"Para renovarla, se puede devolver la tabla y obtener crédito para otro equipo, incluso de un deporte diferente"
"Para renovarla, se puede devolver la tabla y obtener crédito para otro equipo, incluso de un deporte diferente"

Se sabe, las tablas son costosas. Sin embargo, al fabricarlas a partir de equipos reciclados, a demanda, el ahorro puede ser interesante y el resultado, personalizado.

"Cuando queremos renovar nuestras tablas, cambiar su forma, su imagen o comprar una más grande porque crecimos, la tabla anterior es reprocesada y se transforma en materia prima con la que se vuelven a hacer nuevos equipos. Así bajamos los costos, tanto para el usuario como para el negocios de alquiler. Además de ayudar a cuidar el medio ambiente al evitar la generación de basura", sintetiza Sebastián Rosenfeld, uno de los socios fundadores de esta compañía.

La idea original surgió en 2011, a partir del trabajo de tesis de Matías Lanfranconi, otro de los socios, especializado en nanotecnología, en la carrera de Ingeniería en Materiales en la Universidad Nacional de Mar del Plata, ciudad donde opera la empresa. Matías es un apasionado por el sandboard, el snowboard y, además, miembro del equipo nacional de kendo, técnica de combate de origen japonés.

Enseguida se asoció a Sebastián Rosenfeld, experimentado en consultoría, desarrollo de producto y marketing online, además de apasionado por el snowboard, la escalada deportiva y la montaña. Sebastián también es marplatense pero desde los 20 años vive en Buenos Aires. Entre ambos descubrieron que la capacidad de reciclar las tablas no solo contribuía con el medio ambiente sino que también era una oportunidad para mejorar un modelo de negocios basado en innovación, personalización y sustentabilidad.

A través de un esquema de economía circular, Nairoby apunta entonces a que las personas puedan descargar de la Nube el equipo deportivo que quieran usar (además de snowboard, también fabrican esquíes y tablas de surf) y personalizarlo según sus gustos y necesidades para que, finalmente, al terminar de usarlo, se convierta en materia prima para construir nuevas tablas.

"Para renovarla, se puede devolver la tabla y obtener crédito para un nuevo equipo, incluso de un deporte diferente, gracias a que Nairoby reutiliza el material del equipo anterior transformándolo en material para los siguientes", amplía Rosenfeld,

Inspiración

Según cuentan, la pasión por las tablas nació en Mar del Plata, donde se iniciaron en el sandboard y el surf hasta llegar al snowboard. Matías comenzó a practicar a los 12 años y enseguida empezó a crear artesanalmente sus propias tablas para deslizarse por la arena. Más adelante, en su paso por el Instituto Balseiro en Bariloche, conoció la nieve y abrazó el snowboard para no dejarlo más. Sebastián practicaba surf y windsurf en Mar del Plata y, al mudarse a Buenos Aires, sus primeras vacaciones en la nieve lo llevaron a conocer el snowboard. La sensación de surfear la montaña lo marcó para siempre.

Básicamente, esta tecnología consiste en un novedoso compuesto termoplástico reforzado que permite manipular características del material resultante, desde la resistencia al impacto, la flexibilidad hasta el deslizamiento. El termoplástico obtenido puede ser completamente reciclado para ser reutilizado en la conformación de placas para crear nuevas tablas. Así simplifican el proceso de fabricación de equipos, la personalización de tamaño, forma e imagen en las tablas finales, así como la reutilización del material para conformar diferentes equipos.

Para su reproceso las tablas son limpiadas, se extraen los insertos metálicos y el cuerpo completo es molido en el polvo que se reutilizá como materia prima.

"Mientras las tablas tradicionales están fabricadas a partir de un costoso proceso de multilaminado de materiales diversos y nocivos, y su reciclado es prácticamente imposible, nuestros modelos se pueden reciclar gracias a la innovación en materiales y procesos", resume Rosenfeld.

Economía circular

Por el momento solo reciben pedidos de compañías o empresas que buscan desarrollar actividades de montaña con tablas personalizadas. La aplicación web para personalización y compra de tablas será lanzada para usuarios preinscriptos dentro de algunas semanas, pero aún no están recibiendo pedidos de usuarios finales.

"Nuestro modelo de economía circular es particularmente atractivo para los negocios de alquiler de equipo, que renuevan año a año parte de su inventario y generalmente tienen que descartar las tablas viejas y pagar el precio completo de las nuevas. Al devolver las tablas usadas para ser reprocesadas pueden obtener un descuento y personalizar las tablas con la marca o patrocinios del negocio", concluye Rosenfeld.

En cualquier caso, si bien los precios de los equipos son comparables a los de las tablas estándar, el diferencial de personalización y cuidado del medioambiente es lo que realmente aumenta el valor percibido. Los precios a usuarios finales están en el mismo orden que el de las tablas tradicionales, alrededor de 500 dólares.

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