Las lluvias obligan a acelerar el rescate de los chicos tailandeses

Aunque el bombeo de agua se mantiene, las precipitaciones de los próximos días podrían complicar las tareas Fuente: AFP Crédito: Lillian Suwanrumpha
6 de julio de 2018  

CHIANG RAI, Tailandia.- Los rescatistas tailandeses seguían ayer lejos de decidir cuándo y cómo sacar a los 12 chicos y su entrenador de un complejo de cuevas inundado en el norte del país, donde fueron hallados el lunes pasado hambrientos y debilitados tras nueve días bajo tierra.

Es una carrera contra el tiempo. El agua drena por las grietas de la cueva, la pronosticada caída de nuevas lluvias podría hacer retroceder los progresos de los socorristas. Intentar sacarlos de inmediato es todavía demasiado peligroso, advierten expertos, y muchos de los chicos están muy débiles para un trayecto en partes bajo el agua y que se extendería entre seis y ocho horas, demasiado largo y extenuante. El dilema para el equipo de rescate -que bombea a diario grandes volúmenes de agua- se vuelve entonces cada vez más difícil de resolver.

El retorno de los vientos monzónicos, cargados de intensas lluvias previstas desde mañana, produce temor entre los rescatistas, y si el nivel del agua en la gruta subterránea subiera, los progresos de los últimos días quedarían borrados, haciendo imposible rescatar a los jóvenes por semanas o meses.

Los socorristas siguen trabajando sin pausa y, con un ojo en el cielo, mantienen abiertas todas las opciones.

"Si el volumen del agua aumenta con la lluvia, deberemos calcular cuánto tiempo tendremos, cuántas horas, cuántos días. Intentaremos volver a la situación en la que nos encontrábamos al inicio", dijo ayer el gobernador de Chiang Rai, Narongsak Osottanakorn.

Las autoridades no brindaron otras actualizaciones en las últimas horas, lo que hace pensar que el momento de la operación de rescate en la cueva Tham Luang Nang Non aún está lejano.

Las condiciones de los chicos mejoraron respecto de las que tenían al ser hallados el lunes, pero varios de ellos siguen débiles, como puede verse en los videos de la marina de Tailandia , que les hizo llegar comida, medicinas y apoyo psicológico.

Planificar la salida es una odisea logística: para llegar desde la entrada de la gruta hasta la caverna fangosa donde el grupo está bloqueado desde el 23 de junio hacen falta seis horas y por lo menos otras tantas para regresar. Además, por la necesidad de darles descansos a los chicos, los tiempos se prolongarán, advierten expertos. Ello, sin considerar las posibles crisis de pánico, que podrían conllevar otros riesgos.

Una mejora significativa fue señalada por las autoridades en el primer kilómetro y medio de la gruta, donde el agua bajó a un nivel que hace el trayecto transitable a pie. Pero es la parte más profunda, de unos dos kilómetros de largo, la que puede ser todavía muy complicada, con túneles y una caverna en la que sería necesario sumergirse en agua fangosa.

Ante este panorama, la opción más factible es que salgan de la cueva a nado, razón por la que los Navy SEAL de Tailandia les están enseñando a bucear. Para ingresar en los angostos túneles, los chicos deberán usar máscaras de cara completa, a pesar de que muchos expertos entienden que esta sería una opción peligrosa para principiantes.

Alternativas

También se barajan otros planes, como el hallazgo de una salida más cercana a aquella que utilizaron los menores para ingresar, que se encuentra a aproximadamente cuatro kilómetros del lugar en que fueron encontrados.

"Estamos juntando nuestros recursos de trekking. Hay entre 20 y 30 equipos trabajando. Ahora vamos a caminar por el área para buscar cada centímetro y ver si hay chimeneas o agujeros donde podamos bajar y ajustar nuestro plan", dijo Osottanakorn, y agregó que los equipos de trabajo en la superficie ya no perforan roca para crear nuevos pozos, sino que están concentrados en encontrar chimeneas ya existentes.

"Ya no estamos cavando, encontraremos una manera que nos pueda dar acceso directamente al área donde están los chicos", añadió el gobernador.

Mañana se cumplirán dos semanas desde que quedaron atrapados y, a pesar de todas las dificultades, los chicos conservan el humor. "Están en buen estado de salud y están sonriendo y jugando", indicó Osottanakorn.

Agencias ANSA y Reuters

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