Murió por asfixia la paciente de Diagnóstico Médico

La Justicia investiga si existió mala praxis en la atención
Gabriel Di Nicola
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6 de julio de 2018  

María Cristina Portillo Martínez, la joven que murió mientras le realizaban un bloqueo en Diagnóstico Médico, habría fallecido como consecuencia de haber sufrido una asfixia y una hipoxia cerebral, que se produce cuando el cerebro no recibe suficiente oxígeno.

Así lo informaron a la nacion fuentes con acceso al expediente. Los voceros consultados explicaron que las conclusiones forman parte de los resultados preliminares de la autopsia y que ya fueron incorporadas a la causa judicial.

Una segunda fuente, en este caso judicial, explicó que ahora se intentará determinar si la asfixia fue provocada por una alergia que tuvo la paciente o por una mala praxis de los médicos que la atendieron.

Portillo Martínez, de 27 años, había ido al centro de diagnóstico por imágenes de Junín al 1000, en Recoleta, para tratarse una lumbalgia aguda que le provocaba fuertes dolores en la espalda. El cuadro se complicó y la paciente murió.

El caso, caratulado como homicidio culposo, está a cargo de la jueza criminal y correccional porteña Paula González. En el expediente hay seis imputados -cinco médicos y un técnico que operó el tomógrafo-, agregaron fuentes con acceso al expediente. Ante una consulta realizada por la nacion, la recepcionista del centro Diagnóstico Médico no quiso transferir la comunicación a los directivos a cargo.

"Los resultados de la autopsia son contestes con toda la prueba recolectada cuando se allanó el centro médico. Para nosotros el resultado de la autopsia es contundente respecto de que hubo mala praxis", sostuvo a la nacion la abogada Patricia Apesteguy, del estudio ASK, que representa a la familia de la joven fallecida.

Pocas horas después del trágico desenlace, Apesteguy había dicho: "Mientras le realizaban un bloqueo radicular [la aplicación de un anestésico local en una zona inflamada], la paciente sufrió un shock anafiláctico que la condujo a la muerte".

Para la familia de Portillo Martínez se trató de un caso de mala praxis. "Creemos que la clínica obró mal, que cometieron mala praxis y que entraron en un estado de especulación donde mantuvieron dos horas en sigilo la muerte de una paciente joven de 27 años para mejorar su situación procesal", había sostenido a principios de semana Alejandro Sánchez Kalbermatten, del estudio ASK.

El letrado se refiere a que, según trascendió, la joven falleció a las 17 horas del jueves, pero la clínica recién lo comunicó al 911 dos horas después, a las 19. "En esas dos horas no sabemos qué pasó, si trataron de mejorar los papeles, la situación del nosocomio o qué", agregó.

En diálogo con el programa Café de la tarde, en LN+, poco después de los hechos, el cuñado de la víctima, Maximiliano Mostoni, denunció: "Una doctora nos dijo que algo falló, que no sabían qué. Que 15 médicos no pudieron hacer nada. Busqué a la médica que hizo la intervención y nunca la encontré. Nunca apareció. Después llegó la policía porque ellos hicieron la denuncia".

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