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En el mundo, el eje de la discusión es elconsentimiento explícito

Uruguay lidera la donación en la región y España, en el mundo
Cecilia Zolezzi
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6 de julio de 2018  

En el mundo, el debate sobre la donación de órganos gira en torno de si conviene o no tener un "consentimiento explícito" como el que se incluyó anteayer en la ley que se aprobó en el país.

En Uruguay, desde 2013, se valen de una norma muy similar a la nueva normativa nacional. "Nuestra entrevista con la familia no es de consulta, sino de notificación", explica Milka Bengochea, directora del Instituto Nacional de Donación y Trasplante de Células, Tejidos y Órganos (INDT). A partir de este cambio, lograron bajar la tasa de oposición familiar de 13% a 1% y aumentar considerablemente el número de donantes por millón de habitantes. Actualmente, Uruguay es líder en cantidad de donantes cadavéricos en la región con 20 por millón de habitantes. La media latinoamericana es de siete por millón de habitantes.

En 2010, Chile incorporó a su normativa la figura del donante presunto junto a un registro de "no donantes". Así, el número de las donaciones y los trasplantes disminuyeron drásticamente (de enero de 2010 a julio de 2012, unos 2.780.223 chilenos optaron por ser no donantes al renovar los DNI o la licencia de conducir). Por esa razón, en 2013, decidieron sumar el modelo "condicionado". Así introdujeron el principio de reciprocidad por el que la voluntad de donar se convierte en un requisito para ser receptor de un órgano. Desde este cambio lograron revertir las cifras y las donaciones crecieron.

Desde 1979, España -líder mundial en cantidad de donaciones y trasplantes- cuenta con un modelo basado en el consentimiento presunto. La diferencia con el proyecto aprobado en la Argentina es que no cuenta con un registro para los "no donantes". A pesar de que formalmente no se necesita la autorización de los familiares para usar los órganos tras la muerte, si se oponen a la donación, esta no se hace. "Tenemos un consentimiento presunto, pero no lo aplicamos", explica Martí Manyalich, presidente de la Fundación DTI (Donation & Transplantation Institute). Se enfatiza en capacitar a los coordinadores de trasplantes que son los encargados de realizar las entrevistas familiares en los hospitales. Según su experiencia, si el coordinador está capacitado para realizar la entrevista, lo más probable es que la familia decida en favor.

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