¿En qué se basan los que anuncian una recesión?

Juan Carlos de Pablo
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8 de julio de 2018  

Una notable cantidad de economistas, y algunos funcionarios, afirman que durante el resto del año el producto bruto interno (PBI) real va a disminuir. Tendremos, una vez más, simultáneamente, inflación y recesión (caída de volúmenes, no confundir con deflación, disminución de precios). Como la Argentina es "tangolandia", les otorgamos mayor credibilidad a los pronósticos de recesión que a los de reactivación, pero tanto en un caso como en el otro cabe preguntarles a quienes los enuncian, en qué se basan para ser tan precisos.

Al respecto, conversé con el alemán Otto Eckstein (1927-1984), a quien Adolf Hitler forzó a migrar, primero a Inglaterra y luego a los Estados Unidos. En Harvard, a mediados de la década de 1960, tomé un par de cursos de finanzas públicas. El primero estaba a cargo de otro alemán, Richard Abel Musgrave; el segundo, a cargo de Eckstein. Inolvidables ambos, desplegaban estilos pedagógicos bien diferentes. Conversé con este último porque fundó Data Resources, Inc., una consultora dedicada a realizar pronósticos.

-¿Cómo es posible hacer pronósticos precisos en un contexto cambiante?

-Comparto su escepticismo, porque como exalumno mío usted recordará que en el aula yo ironizaba afirmando, por ejemplo, que "el modelo econométrico de la Brookings Institution es tan bueno que anticipó ocho de las últimas cinco recesiones" o que "si comienza a generar energía antes de haberse gastado cinco veces lo presupuestado, eso es éxito en las inversiones públicas". No se trata de hacer la apología de la ignorancia, pero tampoco pensar que la calidad de los pronósticos depende de cuán prolijas o visualmente atractivas sean las planillas en que son presentados.

-En la década de 1960 los modelos macroeconométricos se habían puesto de moda, y Walter Wolfgang Heller acuñó la expresión "sintonía fina". ¿Qué quedó de todo esto luego de que, en 1995, Robert Emerson Lucas publicó su célebre "crítica"?

-Lucas mostró que los valores de los coeficientes de los referidos modelos se modifican cuando cambia la política económica, y por consiguiente esa clase de modelos no sirven para calcular el impacto de las modificaciones de las políticas económicas.

-¿No sirven para nada entonces?

-Utilizados con cautela pueden servir para pronosticar cuando existe suficiente estabilidad macroeconómica. Con la misma cautela con que se puede utilizar la matriz de insumo producto, debida a Wassily W. Leontief.

-¿Qué quiere decir con cautela?

-Cuando, luego de la Segunda Guerra Mundial, buena parte de la investigación económica se trasladó a los Estados Unidos, el análisis económico perdió buena parte de su componente doctrinario, pero se volvió mecanicista. Porque en los Estados Unidos en general las tendencias son robustas y los desequilibrios se corrigen rápido, pero esto no siempre ocurre en el resto de los países. A ningún inglés se le hubiera ocurrido hablar de "sintonía fina".

-En la Argentina hoy existe un consenso entre los profesionales, repetido por muchos periodistas y algunos funcionarios, según el cual se vienen dos trimestres recesivos, lo cual preocupa a todo el mundo, particularmente a los empresarios, quienes piensan en su nivel de ventas, y a los asalariados, preocupados por sus empleos y el poder adquisitivo de sus salarios.

-Como en todos los países del mundo, las personas de carne y hueso tienen preocupaciones concretas. No quién va a ganar la elección presidencial de octubre de 2019, sino qué va a ocurrir con sus vidas de aquí en adelante. Por eso le prestan alguna atención al pronóstico que usted cita.

-¿Cuál puede ser la base de los pronósticos?

-Habría que preguntárselo a quienes los formulan. A propósito: no solamente se afirma que el resto de 2018 va a ser recesivo, sino que 2019 será un año de recuperación. Espero que no se estén basando en el hecho de que, últimamente, en años pares el PBI disminuye y en los impares crece. Supongo que están pensando que el ajuste que tenía que hacer la Argentina sí o sí, cuando se quedó sin financiamiento, reducirá la demanda agregada, y esto generará recesión.

-Entonces tienen razón.

-Calma, porque en una economía simultáneamente pasan muchas cosas. ¿Seguro que durante el segundo semestre de 2018 todas las fuerzas operarán para abajo? Les pregunto a los argentinos, que son los que saben, invitándolos a no dejarse llevar por el entusiasmo cuando se trata de ser pesimista.

-¿Qué quiere decir?

-Que de repente la recesión dura un trimestre, dos, tres, ocho o ninguno. Simplemente digo: analicen la situación con detenimiento, sin repetir de manera mecánica lo que escucharon.

-¿Qué tiene que hacer cada uno si el pronóstico se confirma?

-Estar muy atento a lo que le dice el mostrador. No a todas las pizzerías ubicadas en una ciudad les va igual, a pesar de competir con las mismas reglas del juego, porque la micro también importa. En el plano decisorio cada uno tiene que responder el siguiente interrogante: ¿qué me ocurrirá si produzco demasiado, porque sobreestimé la demanda, y qué me ocurrirá si desabastezco el mercado, porque la subestimé? Revisando las decisiones cada vez que resulte necesario.

-Don Otto, muchas gracias.

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