Presas por bailar en Instagram: el alcance de la represión iraní a las mujeres

Las mujeres en Irán tienen prohibido bailar frente a los hombres, excepto si quienes las observan son familiares cercanos Crédito: Instagram
10 de julio de 2018  • 10:38

TEHERÁN.- Después de ser arrestada por compartir en Instagram un video de ella misma bailando con música occidental e iraní, Maedeh Hojadri reabrió una lucha por los derechos sociales que no es nueva en Irán . Las mujeres tienen prohibido bailar delante de los hombres, y solo pueden hacerlo si los observadores son familiares cercanos. La joven de 18 años fue detenida y sus videos se encuentran repentinamente en el centro del último conflicto entre los religiosos de línea dura y los liberales que buscan más libertades.

Hojabri y otros que enfrentan acusaciones similares aparecieron previamente en la televisión estatal iraní en un video en el que la joven gimnasta, reconoció, bajo coacción, haber producido las grabaciones. "Tenía algunos seguidores y estos videos eran para ellos. No tenía ninguna intención de alentar a otros a hacer lo mismo ... No trabajé con un equipo, no recibí entrenamiento. Solo hago gimnasia", aclaró la joven, según expuso The Guardian.

Según publicó The Washington Post, en respuesta al arresto, algunas mujeres publicaron también en sus redes sociales videos de ellas mismas bailando, en apoyo de Hojabri, utilizando la versión iraní del hashtag # dancing_isn't_a_crime.

La detención de Hojabri tiene similitudes con un incidente de 2014 en el que seis jóvenes iraníes fueron arrestados por producir un video basado en la canción de "Happy". El video rápidamente se volvió viral, pero también provocó la consternación de las autoridades conservadoras iraníes.

Después de su arresto, la televisión estatal iraní mostró a los detenidos que admitieron estar involucrados en la producción, aunque insistieron en que habían sido engañados. Como en el caso de Hojabri, durante la entrevista no se mostraron las caras de las personas que hicieron las confesiones. Su sentencia fue de un año de prisión y 91 latigazos, pero fue suspendida más tarde.

La era de Internet, sin embargo, ha agregado una nueva dimensión de disidencia. El líder supremo de Irán, el ayatollah Ali Khamenei, se ha referidos en diversas oportunidades a los sitios web como algo parecido a un caballo de Troya de la cultura y los valores occidentales.

Los medios iraníes informaron que las autoridades estaban buscando prohibir más cuentas de Instagram o, incluso, cerrar completamente el acceso al sitio. Otras personas además de Hojabri también parecen haber sido detenidas por cargos similares. Pero sus identidades aún se desconocen y, según los informes, todas fueron liberadas bajo fianza.

Los arrestos en ese momento resaltaron las divisiones en el liderazgo del país, según informó el Post. Aunque el presidente Hassan Rohani indicó en repetidas situaciones que puede estar a favor de la apertura del Internet, hacer cumplir las leyes en línea depende en última instancia de la judicatura, que está controlada por religiosos de línea dura.

Otro caso similar, recordó The Washington Post, sucedió el año pasado, cuando cuatro hombres y dos mujeres fueron detenidos por enseñar la rutina de gimnasia colombiana Zumba y los bailes "occidentales". Las autoridades se dieron cuenta del grupo después de que sus miembros publicaran videos de ellos mismos bailando en Instagram y otras plataformas de redes sociales.

Más tarde, el grupo fue acusado de buscar "cambiar los estilos de vida y promover la falta de hijab", una referencia a los protectores de cabeza para las mujeres.

Con un número creciente de protestas en todo Irán en medio de problemas económicos, los conservadores han adoptado un enfoque más represivo en los últimos meses. Y aunque las autoridades a veces hacen la vista gorda a algunas violaciones de las estrictas leyes del país sobre vestimenta femenina o música occidental, Irán todavía castiga regularmente este tipo de casos para dar ejemplos.