Gustavo Cañonero: "Estamos abocados a tener un tipo de cambio flotante"

El flamante vicepresidente del Banco Central dijo que la tasa de Lebac por encima del 40% no es sustentable, sino que es una "política de emergencia"
El flamante vicepresidente del Banco Central dijo que la tasa de Lebac por encima del 40% no es sustentable, sino que es una "política de emergencia" Crédito: Fabián Malavolta
Lucila Lopardo
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11 de julio de 2018  

A pocos días de ser nombrado vicepresidente del Banco Central , Gustavo Cañonero fue el encargado de cerrar la cuarta edición del Financial Summit organizado por LA NACION en el Malba. En un mano a mano con José Del Rio, secretario general de Redacción del diario, el economista, excompañero en el Deutsche Bank de Luis "Toto" Caputo y ahora número dos en la entidad monetaria, reconoció que sus primeros pasos en el cargo fueron complejos y ya le significaron tres kilos menos y horas de sueño que debe recuperar.

-Imagino que la pantalla del dólar es la que está muy prendida en el Banco Central. ¿Cuál es su análisis?

-Estamos mirando todas las pantallas. Son las mismas que estaban antes. El dólar, obviamente, es un referente, porque la volatilidad se reflejó mucho más ahí en las últimas semanas, pero también es interesante ver qué está pasando con las tasas de interés, con los agregados monetarios y con el sistema financiero en general. Creo que lo que hemos logrado en los tres primeros días es traer algo de calma cuando parecía que se había perdido el control. Ahora tratamos de afianzar esa calma con una oferta continua de dólares del Tesoro para que, si sigue un proceso de dolarización porque se mantiene la desconfianza, el que demande dólares tenga la garantía de que va a tener una oferta continua.

-El nuevo ministro de Producción, Dante Sica, dijo que se sentía cómodo con un dólar a entre 28 y 29 pesos. ¿El vicepresidente del Banco Central se siente cómodo con ese rango?

-Yo no debería tener esas opiniones, me sorprende que las haya tenido el ministro. Me parece que fue antes de que supiera que era ministro. Nosotros hoy estamos abocados a tener un mercado cambiario flotante y lo hemos reflejado con el compromiso con el Fondo Monetario Internacional (FMI), porque lo creemos y vamos a ser consistentes con eso. No quiere decir que el Banco Central (BCRA) no vaya a estar atento a lo que pase en el mercado cambiario. Hemos tenido en las últimas semanas períodos de disrupciones que hoy vamos a tener muy en cuenta y tratar de evitarlas, pero vamos a estar siempre garantizando la flotación del tipo de cambio.

-¿Cómo podemos salir de la montaña rusa?

-En realidad, se sale afianzando equilibrios nominales creíbles, que es el gran problema de la Argentina. En cualquier país que sufre una devaluación como la que tuvo la Argentina, el impacto sobre precios es reducido. Entonces, ese ajuste funciona porque los precios no saltan y quedás más competitivo. En la Argentina hay que estar constantemente controlando esa situación, porque la gente cree que la devaluación pasa inmediatamente a precios y no lográs ningún impacto. Para nosotros fue clave cortar con ese sentido de descontrol, para que empecemos a disfrutar de esta nueva situación, que nos costó muchísimo, que va a tener un impacto en la economía, pero que refleja un cambio que facilita una salida para los próximos meses.

-Se habló mucho de la corrida cambiaria, pero al que no es del mundo de las finanzas le cuesta entender si esto se produce por el rol de los pequeños ahorristas o si hay un gran actor que compra...

-Yo creo que es todo. Ahí tuviste un proceso de fuerte flujo de capitales a la Argentina que, de alguna manera, fueron construyendo un montón de activos financieros. El reflejo por excelencia es el stock de Lebac que el Central emitía para poder absorber los dólares. Eso funciona muy bien cuando tenés un proceso de confianza; cuando se rompe, lo que antes era favorable empieza a ser un lastre insoportable. Es eso lo que estamos tratando de cambiar.

-La tasa de las Lebac al 47% preocupó a muchos. ¿Desde el Banco Central se ve como una política sustentable?

No, obviamente es una política de emergencia. Nosotros comenzamos prácticamente con pocas herramientas y una de las fundamentales es la tasa de interés. El que critica lo que está pasando con la tasa directamente no sabe qué es lo que pasa en la economía. Es muy difícil controlar esto sin una tasa de interés atractiva para que la gente empiece a pensar en el peso. Eso debiera ser coyuntural hasta el momento en el cual vemos que la perspectiva del tipo de cambio se calma y entonces la tasa empieza a reflejar lo que tiene que reflejar, que es el sendero de inflación decreciente que todos queremos.

-¿Qué cambia con la llegada de los fondos del FMI?

-Cambia mucho. Claramente nos fortalece al garantizarnos financiamiento para el sector público, un flujo de dólares continuado para un mercado que está buscando equilibrio y tranquilidad. Nos diferencia por primera vez y con anticipación al resto de los mercados que hoy se ven frágiles. El mundo está cambiando para peor, eso se refleja en las tasas de interés y eso a la Argentina la afectó más que a otros países, porque éramos más vulnerables. Pero ahora tiene la ventaja de haber ido al Fondo a tiempo y de haber pasado por un momento difícil de ajuste de algunas variables. El Fondo fue una gran ayuda, fue inevitable, pero permitió reflejar el apoyo internacional.

-En estos meses se está atravesando la parte más compleja. ¿Cuándo empezará a cambiar la tendencia?

-Quizás para fin de año, en el último trimestre, empecemos a ver una actividad económica más normal, que estará recuperándose, y con algunos avances en términos inflacionarios y ya con la sensación de que lo peor pasó.

-En una de sus últimas columnas publicadas utilizó la frase "el gradualismo ha muerto, viva el gradualismo". ¿Por qué?

-Cuando decidimos ir al Fondo eso marcó un quiebre en la estrategia del Gobierno, porque mostraba que lo que hasta ahora estábamos haciendo no podía seguir sin acompañamiento. Ese acompañamiento solo se hacía robusto si se aceleraba el gradualismo. Pero lo que hemos logrado gracias al apoyo internacional es poder mantener una estrategia gradual. El ajuste fiscal que estamos pronunciando sigue siendo gradual y solo es posible gracias al Fondo. Era una forma de decir que se acabó un gradualismo, pero que, al mismo tiempo, viene otro.

-Todos los economistas que pasaron por esta edición del Financial Summit plantearon que la oposición también es un actor responsable. ¿Qué es lo que te dicen los inversores al respecto?

-Es interesantísimo. Recibo gente, y antes recibía a muchísimas personas, de distintas partes del mundo y se sorprenden de que haya tan poca colaboración por parte de la oposición. Cuando les explicamos lo que estamos pasando, nos dicen que es el mejor momento para que colabore, que el esfuerzo lo haga este gobierno y que tengas un país mejor posicionado para la próxima administración. En ese sentido, se sorprenden mucho de que la oposición sea tan destructiva.

La nueva gestión

La visión sobre inflación, tasas y FMI

30 Por ciento

Es la inflación pre-vista para 2018, según el Relevamiento de Expectativas del Mercado que publica el Banco Central. También estima que el dólar estará a $30 hacia fin de año

FMI

"El acuerdo con el Fondo nos fortalece al garantizarnos financiamiento para el sector público y un flujo de dólares continuado"

Detractores

"El que critica lo que está pasando con la tasa no sabe qué pasa en la economía"

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