Berlín: helado negro, anti-café y otras curiosidades gastronómicas

¿Qué hay de nuevo en la ciudad más innovadora de Europa?
¿Qué hay de nuevo en la ciudad más innovadora de Europa? Crédito: Denise Tempone
Denise Tempone
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16 de julio de 2018  • 00:42

Es muy ingenuo pensar que alguien puede "ya conocer" Berlín. Aunque hayas ido varias veces, aunque sigas cada publicación local que enumera lo nuevo, aunque tengas amigos que te cuenten, la ciudad siempre está a punto de mutar. Berlín tiene tantas formas de entrar en ella, que no es exagerado asegurar que una persona puede descubrir un universo entero que a otra jamás se le revelaría. Si vas este verano, en de contemplar la ciudad desde sus cafecitos, de trabajar en bares y de "curtir" sus calles, estos días al menos, vas a encontrarte con estas novedades.

El helado dark la rompe.

A los berlineses les encanta decir que el helado negro, que es furor en Instagram está inspirado en el espíritu de una ciudad en la que pasó de todo. O tal vez en el alma oscura del club más importante de la ciudad: el ultra industrial, tecno y sadomasoquista, Berghain. También se ha llegado a decir que es un homenaje a la memoria en uno de sus habitantes más célebres, David Bowie, cuyo disco póstumo fue llamado Black Star. Pero nada de eso es todo cierto. El helado negro, con cucurucho negro,y cobertura negra que fascina estéticamente a Berlín, es otra vuelta de tuerca a la obsesión alemana por comer sano y natural. El "helado gótico" es la contrarespuesta al "helado unicornio", repleto de colores pasteles, pero no es solo eso. Se trata de helado de carbón activado, un componente conocido por su capacidad de desintoxicar el organismo, optimizar el colesterol, mejorar la función renal e incluso prevenir la resaca, Por lo tanto, el color nada influye en el sabor. No necesariamente el helado negro es de chocolate. De hecho, en muchos lugares se vende con limón, lo cual acentúa sus propiedades purificantes. Si, hay goce en la racionalidad.

Dónde: Black Poodle Ice Cream Club (El club del caniche negro) fue el primero en ponerlo de moda a través de su hashtag. Pero ahora que el espacio cerró, podés conseguirlo en Vanille & Marilla en el mismo barrio. Buscalo en Hagelberger Str. 1 en Kreuzberg.

Cuánto: a partir de los 2,50 euros.

El "té de perlas" es el nuevo café

El vaso ruega "consumir antes de los 45 minutos".
El vaso ruega "consumir antes de los 45 minutos". Crédito: Denise Tempone

¿Cola para llevarse un té? Sí. Las filas de los nuevos fans del té recién listo se convirtieron en un clásico de las tardes en el "Palermo de Berlín", la zona más cool, comercial y ahora mainstream de la ciudad, Mitte. Imagínate toda esa cultura de los granos, del barista, de la preparación y del aroma del café, trasladada exclusivamente al mundo de las hebras. La idea es tan hermosa que al pasar por la puerta de Comebuy, es difícil entender por qué esto no ocurrió antes. El olor que se desprende de las bolsas con pétalos de flores, hojas de hierbas aromáticas y claro, té de todos los estilos, se mezcla con el de las frutas, las chauchas de vainilla y las especias como la canela y el clavo de olor, que se usan para crear combinaciones exclusivas.

Las filas de los nuevos fans del té recién listo se convirtieron en un clásico de las tardes en el "Palermo de Berlín"
Las filas de los nuevos fans del té recién listo se convirtieron en un clásico de las tardes en el "Palermo de Berlín" Crédito: Denise Tempone

La "yeite" de Comebuy es que aquí él té es venerado y aunque se trata con devoción oriental, todo el procedimiento de elaboración se entiende a la perfección con los métodos alemanes. Las forma de conservación de los ingredientes, la temperatura del agua y hasta el tiempo en que deberías tardar en tomartelo (el vaso ruega "consumir antes de los 45 minutos"), están contemplados para que sientas que este no es cualquier saquito sumergido en agua caliente. Pero hay algo más. Aunque en Comebuy se puede acceder a té de zonas como Sri Lanka y Japón, lo que vuelve a todo esto un furor total es la especial devoción que parecen tener la mayoría de sus clientes por el "té de perlas" taiwanés. La mayoría de estos tés tienen una base de té mezclada con fruta o jarabe de fruta y leche y un bonus track de bolitas o perlas de tapioca, chia o gelatina que se absorben junto a la bebida en sorbetes gruesos.

Dónde: hacé fila Rosenthaler Str 31

Pedí: un best seller como Gerosteter Taiwán Oolong Tee o un Rosen Q Gentran Mit Basilicumsamen.

Cuánto: a partir de 4 euros

El falafel ahora es africano

Los nuevos falafels, ya no están rellenos de carne, repollos, tomate y lechugas sino de shakalaka.
Los nuevos falafels, ya no están rellenos de carne, repollos, tomate y lechugas sino de shakalaka. Crédito: Denise Tempone

Por ahí para nosotros es lo más común del mundo comer maní, ají, banana, papa, batata y calabaza. Pero en Alemania, son ingredientes exóticos que vienen a aportar "nuevos nutrientes y fuerza natural". Berlín, como la nación a la que pertenece, está obsesionada con conseguir lo mejor de cada parte del mundo. Y en este momento, la fascinación por la nutrición africana los hace devorar aquello que se come en ese continente, sea o no necesariamente originario de allí. El formato en que la dieta africana está llegando a los platos alemanes es el de "fast food": los nuevos falafels, ya no están rellenos de carne, repollos, tomate y lechugas sino de shakalaka, un plato picante africano cuyo ingredientes incluyen tomates, zanahorias, pimientos y chile, porotos y repollo, condimentados, según la receta, con ajo, pimienta, curry, jengibre y cilantro. También en esos lugares podés pedir jollof rice, un arroz similar a la receta anterior al que se le suman plátanos y peras. La comunicación es un fuerte de estos lugares: es icónica. No hace falta que vos hables su lengua ni la alemana, ni siquiera inglés, en la era de los emojis, todos entendemos el dibujito de los porotos y las zanahorias.

Dónde: en el barrio inmigrante de Wedding, sobre la avenida müllerstrasse hay al menos uno por cuadra.

Pedí: Moin Moin es un budín nigeriano que se come en bodas y cumpleaños. Está hecho a base de porotos negros, cebolla morada, tomates, pimienta y hojas de plátano.

Cuánto: a partir de los 3,50 euros

¿Pagar por plato? ¡No! Pagar por tiempo

Crédito: Denise Tempone

Para muchos bares, los freelancers son hoy una especie de plaga europea. Los trabajadores que se pasean por las ciudades con las notebook a cuestas buscando espacios tranquilos en los que escribir, programar y diseñar son el temor de la mayoría de los bares que saben que lo que consumen no suele justificar el tiempo en que utilizan las instalaciones y ocupan una mesa. Por eso algunos café empezaron a proponer otro trato: pagar por fracción de tiempo, con consumo ilimitado. Be´Kech, que se define más bien como un "anti-café" con espacio de co-working, comenzó a ofrecer eso hace algunos meses con un éxito espectacular. Se dice que el bar hace más negocio con los proyectos a los que se termina asociando que con su menú: un verdadero semillero. El espacio, como la mayoría de los bares alemanes,es amplio, de colores cálidos y maderas. Cuenta con mucha iluminación, flores naturales y claro, comodidades que hacen que no te quieras ir nunca. La comida es absolutamente saludable, y sigue la línea vegana y naturista. Todo se cocina en el día.

Dónde: ExerzierstraBe 14

Cuánto: 5 centavos por minuto.

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