Tras los pasos de Cervantes y Shakespeare

Iván de Pineda
Iván de Pineda LA NACION
(0)
15 de julio de 2018  

Más allá de la exactitud de los días, de los calendarios utilizados en ese momento, de la "supuesta" recuperación de los días impuesta por el Papa Gregorio XII; que si Inglaterra se regía todavía por el Juliano; que si la muerte del Príncipe de los Ingenios fue el 22 de abril pero en esa época se registraba la fecha del entierro, el 23; que si el Bardo de Avon en realidad para la Europa continental dejó este mundo un 3 de mayo y demases, lo cierto es que 1616 fue el año que transportó a estas dos inmensas figuras de la literatura a la inmortalidad.

Ya se deben haber dado cuenta que me estoy refiriendo a dos de los más grandes nombres de la literatura universal: Miguel de Cervantes Saavedra y William Shakespeare.

¿Qué les parece recorrer entonces las dos ciudades que vieron nacer a estos exponentes de las letras: Alcalá de Henares y Stratford-upon-Avon?

La primera de estas ciudades está ubicada en la cuenca del Henares y a tan solo 30 kilómetros de Madrid. Su nombre hace referencia al castillo, Alcalá (castellanizaron del árabe) que se encuentra sobre el río Henares y es una de las nueve ciudades llamadas "únicas" en España por la Unesco, además de ciudad patrimonio Mundial.

Si están de recorrida por la capital española, esta es una gran visita para conocer algunos de los primeros aspectos de la vida del creador de Alonso Quijano, el genial hidalgo de La Mancha.

Caminar por sus calles y cruzarse con los viejos y gallardos edificios de la famosa universidad fundada por el Cardenal Cisneros en 1499, y por donde marcaron los pasos en sus claustros Francisco de Quevedo, Tirso de Molina, Lope de Vega y Calderón de la Barca, es ya un viaje literario en sí mismo ya que aquí, en su Paraninfo, también se entregan los premios Cervantes de literatura.

Su calle Mayor, la recova más larga conservada en Europa, ha sido votada como una de las más lindas del país y tiene sus orígenes en la vía Caesar Augusta, creada por los romanos cuando todavía esta ciudad se llamaba Complutum, y darse un garbeo en las horas de la tarde es un muy buen programa.

Si son amantes del teatro entonces no podrán dejar de pasar a visitar uno de los teatros más antiguos de Europa: El Corral de las Comedias de Alcalá, cuya fecha de construcción data de 1601, y que en la actualidad ha recuperado su programación teatral.

Pero si hablamos de teatro, debemos cambiar literalmente de escena y así trasladarnos a Warwickshire, Inglaterra.

Aquí, a orillas del río Avon, se encuentra la tranquila ciudad de Stratford. Su nombre toma reminiscencias célticas y latinas ya que Stratford llega del latín Stratum (calle) más Ford (cruce) sumado al nombre que recibían los ríos por los celtas: Avon. En criollo: la calle que cruza el río.

En esta ciudad no solo podrán caminar por las calles Henley o Sheep, simpáticas y cautivantes, y observar cómo algunos locales reman en las frescas aguas del río. Hay más planes.

En Stratford se podrán agenciar un par de entradas para el famoso Royal Shakespeare Theatre (que abrió en 1932 junto al sitio donde se encontraba el Shakespeare Memorial Theatre original) y sentarse en una de sus butacas para disfrutar de algunas de las obras escritas hace unos buenos siglos.

Luego, para enriquecer el plan, recomiendo dirigirse al famoso The Dirty Duck (El Pato Sucio), el pub que tuvo como clientela a actores de la talla de Laurence Olivier o de Peter O'Toole, y también a inmensas actrices, como es el caso de Judi Dench, y dejarse llevar por el ambiente bohemio del lugar.

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.