El aborto legal: la encrucijada de los senadores con aspiraciones en 2019

Quieren ser gobernadores o intendentes en la provincia de Buenos Aires, en Santa Cruz, La Pampa, Santa Fe y Salta; el debate en comisión comenzó en el Senado esta semana
Quieren ser gobernadores o intendentes en la provincia de Buenos Aires, en Santa Cruz, La Pampa, Santa Fe y Salta; el debate en comisión comenzó en el Senado esta semana Crédito: Twitter
Brenda Struminger
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11 de julio de 2018  • 20:41

Noviembre de 2017. Pasó una semana desde las elecciones y suena el teléfono de la senadora electa Gladys González. Es Mauricio Macri. La felicita por el triunfo y le pide que se prepare para las próximas elecciones. Avellaneda es uno de los pocos distritos del conurbano en manos del kirchnerismo y Cambiemos necesita conquistarlo. Ella duda: viene de una campaña repleta de promesas sobre su futura actividad en el Congreso y ya piensa en comisiones y proyectos. Pasan unos días, Horacio Rodríguez Larreta la invita a tomar un café. Quiere un intendente aliado al sur de la General Paz. La extitular de la Acumar lo piensa hasta que se produce un tercer llamado. Es la gobernadora María Eugenia Vidal y ya no hay lugar para las dudas. Desde entonces, González reparte sus días entre las recorridas con enfoque social en Avellaneda y el Congreso, donde asiste a las reuniones y a las sesiones, pero mantiene el perfil bajo, especialmente a la hora de los debates fuertes. Uno de ellos es el del proyecto de legalización del aborto , que comenzó a tratarse en la Cámara alta y volvió a poner a González en una encrucijada.

Cuando el tema de la interrupción voluntaria del embarazo irrumpió en la agenda pública, impulsado por el propio Gobierno, empezaron a golpear sus puertas los "defensores de las dos vidas" y los promotores del aborto legal. También los periodistas. No había lugar para el bajo perfil.

Gladys González ganó como senadora en las elecciones de 2017; en 2019 competirá por Avellaneda; votará a favor del aborto
Gladys González ganó como senadora en las elecciones de 2017; en 2019 competirá por Avellaneda; votará a favor del aborto Fuente: Archivo

Ya sea porque se les vence el mandato o por pedido de las autoridades de sus partidos, son varios los senadores nacionales que, como González, tienen planes electorales para 2019. El debate sobre el aborto se impuso al tope de sus agendas de manera inesperada y no solo debieron conversar con sus bloques y sus familias y sopesar otras opiniones con sus convicciones personales: también tuvieron que medir posibles reacciones en los distritos que aspiran gobernar. Algunos hicieron público cómo votarán. Pero la mayor parte de los consultados mantiene su voto en suspenso.

Durante casi toda su vida, Gladys González estuvo en contra de la legalización del aborto. Cambió de parecer entre el año pasado y los últimos meses, asegura, por las charlas con sus hijas adolescentes. Frente a esta decisión, su equipo de asesores tanteó las opiniones en Avellaneda. En particular, les preocupaba la reacción en los sectores clericales de los barrios humildes en donde ella trabaja con mayor fuerza. Finalmente, unas semanas antes de que comenzara el debate en el Senado, anunció que votaría a favor. Fuentes cercanas a la senadora aseguran que no recibieron coletazos a nivel local tras la decisión. Y que tampoco hubo cortocircuitos con los senadores de Cambiemos más cercanos, sus compañeros de bloque, Esteban Bullrich y Federico Pinedo, así como la vicepresidenta Gabriela Michetti, férreos opositores a la legalización.

El senador Eduardo Costa (Cambiemos) aspira a ganar la gobernación de Santa Cruz el año que viene y su equipo prepara hace meses los lineamientos de su campaña.

Costa es uno de los 10 senadores que todavía no manifestó cuál será su voto, aunque su postura personal es más cercana a la legalización. Cuando comenzó el debate en Diputados, sus asesores tantearon el terreno en la provincia patagónica. Organizaron charlas y dialogaron con referentes locales. Las opiniones en esa provincia respecto de la legalización del aborto, concluyeron, están divididas en partes iguales. Pero el aborto no sería tema central en la agenda santacruceña, donde "las preocupaciones principales" están relacionadas a "la situación financiera local y el modelo económico".

Costa está casado con Mariana Zuvic, otra dirigente santacruceña, que hizo parte de su carrera en la Coalición Cívica de Elisa Carrió. Allegados al senador aseguraron que su trabajo corre por vías separadas de los de su esposa, hoy diputada del Parlasur. Y negaron haber recibido presiones de parte de la CC. Sin embargo, admitieron que tuvieron conversaciones con "todos" los sectores.

El santafecino Omar Perotti (PJ) es otro "senador-candidato". Perdió la gobernación contra Miguel Lifschitz, se presentó para competir por una banca en el Senado y la consiguió. Pero la gobernación quedó como cuenta pendiente. Este año confirmó que peleará por Santa Fe en 2019 y ya se lo puede ver en actividades típicas de campaña.

El jefe de bloque, Miguel Pichetto, así como la mayor parte de sus compañeros de bancada, votarán a favor. Sin embargo, gran parte de la base electoral de Perotti se encuentra en Rafaela (el tercer distrito de la provincia por detrás de Rosario y Santa Fe), donde fue intendente por dos mandatos. Considerada una ciudad de tinte conservador, tradicionalista, la semana pasada hubo allí una importante marcha "ProVida". Por el momento, Perotti no deja saber qué piensa sobre el proyecto de legalización de la interrupción voluntaria del embarazo y prefiere no contestar ante la consulta de LA NACION. Por ahora, es uno de los 10 senadores que permanecen "indecisos".

La senadora Cristina Fiore Viñuales (PJ) es la virtual sucesora del gobernador Juan Manuel Urtubey en Salta. Su marcada postura a favor de "las dos vidas" está en sintonía con la opinión mayoritaria en su provincia, donde la Iglesia tiene fuerte gravitación en el ámbito educativo. Según una encuesta de la Universidad de San Martín, la región NOA (Salta, Jujuy, Catamarca, Tucumán y Santiago del Estero) tiene la mayor resistencia del país: solo el 14% de la población está a favor de la legalización sin limitaciones. En el otro extremo, en el área de la Ciudad de Buenos Aires, se contabilizó un 37%.

Fiore Viñuales, de activa militancia entre los sectores "celestes", asegura que no tuvo en cuenta sus aspiraciones electorales a la hora de hacer pública su postura y que tampoco lo discutió con el gobernador: "Es un tema ligado a las convicciones propias; de conciencia y no de política de Estado. No hay ninguna acción que coordinar", aseguró a LA NACION.

Otro senador que posiblemente compita en las elecciones el año que viene es el radical jujeño Mario Fiad, presidente de la Comisión de Salud. Asumió el año pasado su banca y sus planes para 2019 están ligados a los del gobernador Gerardo Morales. Jujuy es una de las provincias con mayor resistencia popular a la legalización del aborto y Fiad ya se manifestó en contra del proyecto de ley. Tampoco quiso hacer declaraciones para esta nota.

Dentro de Cambiemos, otro radical trabaja para ser gobernador. Juan Carlos Marino participa en flagrantes recorridas por La Pampa, pero aún no formalizó sus intenciones electorales. Al igual que otros senadores con aspiraciones, no quiere expresar cuál será su voto durante el debate sobre el aborto en el recinto el próximo 8 de agosto, aunque ya lo tenga decidido. En su equipo son conscientes de que su distrito es conservador y lo tienen en cuenta a la hora de analizar su postura. "Lo vienen operando, pero él ya sabe lo que va a votar. No lo expresa para evitar presiones. Él representa al estado de La Pampa más allá de las visiones personales", dijeron cerca suyo.

Otro de los senadores que posiblemente sea candidato en 2019 es el chaqueño Ángel Rozas, jefe del interbloque de senadores de Cambiemos durante la ausencia de su correligionario Luis Naidenoff. Con un perfil independiente como líder del partido en una provincia conservadora como Chaco, permanece indeciso y tampoco quiere hablar.

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