Otro tren que nos pasó de largo

Los centros de ingeniería automotriz que se fueron del país
Gabriel Tomich
(0)
14 de julio de 2018  

Leyendo el magnífico libro de memorias de Oreste Berta Motores, Autos y Sueños, no solo es posible recorrer las aventuras y andanzas técnicas y deportivas del genial "Mago" de Alta Gracia; hilando más fino también se puede comprender muy bien uno de los tantos procesos de retroceso de la Argentina como país y como líder regional: el de la ingeniería automotriz.

Por supuesto, Berta y muchos otros grandes ingenieros y diseñadores han hecho y siguen haciendo maravillas, básicamente en el ambiente de la competición o en procesos industriales muy puntuales y específicos. Pero, entre los grandes fabricantes, los departamentos de investigación, desarrollo, diseño e ingeniería que alguna vez estuvieron en la Argentina hoy están en Brasil.

Berta cuenta numerosas perlas de la creatividad de la ingeniería local en los años 60 y parte de los 70, como el desarrollo íntegro del Torino y de numerosas ideas, piezas y soluciones para muchos otros modelos. En aquellos años, Ford aquí desarrollaba el Falcon y GM sacaba de la galera superautos como la Chevy Serie II coupé, Fiat nos deleitaba con sus pisteros Fiat 128 IAVA y los 125 biálbero, y Peugeot con sus 504. La Argentina estaba a la vanguardia de la tecnología regional.

Pero la pujanza del país se quebró. Las casas matrices dejaron de confiar en él, o al menos a hacerlo en forma más acotada. Así, GM cerró su fábrica y se fue de la Argentina en 1978, los modelos insignia de la industria nacional se fueron discontinuando y los reemplazos no surgían de la "cantera argentina", sino que venían del exterior, con todo armado.

Muchos dirán que el mundo cambió, se globalizó, etcétera, pero lo concreto, por culpa absolutamente propia, es que los centros de diseño y desarrollo no están en la Argentina. Otro tren que se dejó pasar.

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?